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Incognito: Una única nación, la música

Incognito: Una única nación, la música

Al fin en Chile
Incognito: Una única nación, la música

Miércoles 26 de Agosto de 2015, Teatro Nescafé de las Artes

Paciencia, mucha paciencia tuvo que tener el público chileno para al fin poder ver en este lejano país el proyecto principal de Jean-Paul “Bluey” Maunick, Incognito, una banda con una trayectoria de más de 35 años en escena, 15 álbumes de estudio, múltiples cambios de formación y un solo factor en común, el amor por la música. Casi como si se tratara del encuentro de hermanos que no se habían visto nunca, los fanáticos hacían cuenta regresiva en sus comunidades virtuales, otros hacían infinito repaso a su discografía y otros simplemente se preparaban para un miércoles que quedaría en la historia como la primera visita de una de las bandas más importantes de acid jazz en el mundo.

Alrededor de 800 asistentes esperaban en las afueras del Nescafé de las Artes para la apertura de puertas, que, con algo de retraso, vio el tranquilo ingreso de la gente para ver el show de apertura de la noche. El combo Esencia+Aluzinati es algo así como un colectivo de funk y fusión, una enmarañada mezcla de virtuosos ritmos negros que reúnen a algunos de los estandartes del género en Chile. Ariel Pino, tecladista y conductor principal, se hizo acompañar del mismísimo Pedro Foncea y el proyecto paralelo de “Rulo” Eidelstein (bajista de Los Tetas), quienes junto a sus compañeros se despacharon un set lleno de melodías movedizas. Es cierto que en un comienzo tuvieron algunos traspiés, un tridente vocal bastante tímido y un sonido que definitivamente no los acompañó en los alrededor de 45 minutos de su presentación. Sin embargo, y gracias a los años en el ruedo, estos experimentados músicos igual sacaron adelante una presentación que pudo haber quedado con un sabor amargo, pero que a la larga se manifestó como un gran experimento digno de seguir puliendo con el tiempo.

Con el corazón expectante y tras un momento de espera (bueno, ¿qué son 45 minutos frente a 35 años?) al fin el locutor oficial anunció el inicio del show de Incognito, para que en medio de la oscuridad un técnico saliera a revisar si todo estaba OK con la amplificación. En verdad se notaba que todo no estaba del todo listo. En medio de una gran ovación salió a escena Bluey saludando a la gente y, junto sus compañeros, comenzaron la larga instrumental ‘Expresso Madureira’, momento preciso para ir ecualizando y nivelando cada uno de los instrumentos. Sin embargo, no fue hasta el ingreso de Vanessa Haynes, Tony Momrelle y Katie Leone que la gente se puso derechamente de pie para corear y bailar al ritmo de ‘Talkin’ Loud’. La banda tocó como todos los querían ver, tanto que el baterista Francesco Mendolia rompió el plato superior del hi-hat, instante en que obligadamente el guitarrista principal tuvo que ocupar para contar las primeras historias de la noche.

De aquí en adelante, el público tomó asiento y dejó pasar algunos temas de la época más contemporánea, donde destacó ‘Silver Shadow’ y ‘I See the Sun’ de su última producción, “Amplified Soul” de 2014. No obstante, pese al poco entusiasmo de este tramo y sumado al bajo nivel del micrófono de Katie, el clásico ‘Still a Friend of Mine’ llegó para remediarlo todo, y junto al hit ‘Colibrí’ terminaron por prender al público y no dejarlo descansar más. Uno de los clímax de la noche se vio en medio del solo de percusión de João Caetano y el ya mencionado Francesco en batería, quienes se despacharon uno de esos momentos que muchas veces se vio por video, pero que ahora al fin se podía sentir en vivo. Increíble muestra de técnica, ritmo y pasión. De este modo, Bluey volvió a ingresar al escenario y relató una hilarante historia de él cuando pequeño y un tío que mientras fumaba hierba le mostraba música de Frank Zappa y George Duke; fue justamente un cover de este último, ‘Brazilian Love Affair’, con el que Incognito siguió adelante para el deleite de los fanáticos.

En adelante todo fue ritmo, movimiento y calor, mucho calor, junto a clásicos como ‘Don’t You Worry ‘bout a Thing’, ‘Nights Over Egypt’ y otros que luego del encore vinieron a poner broche de oro al primer show de Incognito en Chile. ‘Always There’ fue el último aliento de un set de más de dos horas de una intensa muestra de exquisita técnica, eclecticismo y buen gusto musical que pocas veces se ve en esta parte del mundo. Los fanáticos lo sabían bien, por lo que cada palabra de Bluey sobre la lucha por la educación gratuita, la unión de las naciones o lo victoriosos que debemos sentirnos se hacía más universal al son de ‘One Love’ de Bob Marley (outro). Es cierto, pudo haber sido aun mejor con la inclusión de temas como ‘Deep Waters’ y ‘N.O.T.’ o con la participación de vocalistas como Imaani o Maysa Leak, pero lo cierto es que la espera valió ampliamente la pena. Tanto Incognito como los chilenos saben que habrá oportunidad para un nuevo encuentro.

Bonus track: mención especial para el fanático bailarín de camisa blanca, suspensores y gorra roja, que estaba abajo del escenario al costado izquierdo… ¡maestro!

Rodrigo Bravo Bustos

Fotos: Jorge López.

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