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Damo Suzuki's Network: el ritual del excantante de Can en Chile

Damo Suzuki's Network: el ritual del excantante de Can en Chile

Junto a músicos chilenos en el Festival En Órbita 2017
Damo Suzuki's Network: el ritual del excantante de Can en Chile

Sábado 16 de diciembre de 2017. Planetario de Santiago

La segunda visita del músico japonés a nuestro país, fue una nueva jornada de su proyecto itinerante Network que, básicamente, se prefigura a través de viajes por el mundo de Suzuki, donde se reúne con músicos de cada lugar para hacer improvisaciones libres y espontáneas. Si en la vez anterior, el vocalista se presentó junto a Congelador y Gepe en el Cine Normandie en 2009 –lean reseña aquí-, en esta ocasión se unió con tres músicos de importante trayectoria en Chile: Carlos Reinoso, ex Mostro y actual AyeAye, Walter Roblero de Congelador y Las Mairinas, y Yaney Salgado, quien ha participado en bandas como Patio Solar, El cómodo silencio de los que hablan poco y Emisario Greda.

Con esta conformación de cuarteto, el show se inició a las 17 horas en punto. Todo el tiempo con los ojos cerrados, Damo Suzuki comenzó a desplegar su particular canto-improvisado, que incluye murmullos, gritos, gruñidos y vocalizaciones, mientras era secundado por los sonidos experimentales de los tres músicos nacionales: Salgado principalmente en guitarra, pero también con un rag de efectos; Reinoso en diversas manipulaciones electrónicas, que incluyeron un set de percusión ejecutada con los dedos, un extraño tipo de flauta, un globo al que le sacaba sonidos imposibles e, incluso, un pequeño micrófono que manipulaba con su boca; y Roblero en guitarra, efectos y bases.

Fue una hora de viaje sonoro casi sin interrupción, en el que las sonoridades exploratorias creados por el trío, eran la superficie perfecta para el cántico ininterrumpido de Suzuki, quien, sin nada premeditado –esa es su filosofía en el arte y en la vida-, iba generando distintos estadios con su voz: misterio, agresividad, extrañeza y sensualidad, en un verdadero ritual, creado por una de las figuras relevantes de esa música que cambió para siempre el arte sonoro en el mundo contemporáneo: el krautrock. 

Solo al final de la hora de improvisación, Suzuki abrió los ojos, como despertando de un profundo sueño sonoro, sonrió con simpatía y gratitud, agradeció sinceramente y se abrazó con sus compañeros de ruta, para la despedida final. Un privilegio tener a un artista de la trayectoria de Suzuki en nuestro país, más aún, tocando con músicos chilenos, que han hecho su propio camino en el rock experimental y alternativo. Una experiencia única en su especie.

Héctor Aravena A.
Fotos: Juan Pablo Maralla

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