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Exclusiva con el cantante y guitarrista de King Crimson

Exclusiva con el cantante y guitarrista de King Crimson

Exclusiva con el cantante y guitarrista de King Crimson

No hay duda que una de las noticias más relevantes para el mundo de la música de este año en Chile, es la visita del gran cantante, guitarrista y compositor estadounidense, Adrian Belew. Poseedor de una sensibilidad musical única y forjador de una genial carrera, Belew es nada más ni nada menos, que el frontman de una de las bandas más relevante y originales de la historia del fenómeno rock: King Crimson. Junto a ellos, ha editado algunos discos fundamentales del progresivo de todos los tiempos: “Discipline”, “Three Of A Perfect Pair”, “Thrak” y “The Construcktion Of Light”, sólo por nombrar unos cuantos.

 

Además, ostenta una carrera solista de un peso indiscutible, que lo ha mantenido editando discos desde principios de los 80. Amante de la canción de formato pop y experimentador por excelencia, Belew nunca se queda tranquilo en un sólo estilo o visión musical. Al contrario, los numerosos discos que ha editado a través de los años, son una verdadera bitácora de un artista inquieto, revolucionario, innovador y que no le importa ni la fama fácil ni el que dirán. “Lone Rhino”, “Twang Bar King”, “Young Lions”, “Inner Revolution” y “Coming Attractions”,  son algunos de los álbumes de una larga lista de trabajos de distintos colores, matices y formas.

 

Por otra parte, la exploración de las posibilidades de la guitarra, ha sido para Belew un constante desafío de creatividad y auto-emprendimiento. A partir de 2005, el músico comenzó a editar la serie de discos “Side”, que exhiben la creatividad actual del también cantante. De hecho, en ellos, se unió con admiradores de su obra, como el bajista de Primus, Les Claypool y el baterista de Tool, Danny Carey. Dos ejemplos, del respeto transversal que la figura de un gigante como Belew genera.

 

Mientras King Crimson se mantenía en receso tras el álbum “The Power To Believe” de 2003, Belew decidió en 2006 formar su propia banda, que bautizó simplemente Adrian Belew Power Trio. Junto a la bajista Julie Slick y el baterista Eric Slick, debutó discográficamente con esta formación en 2007, con la edición del disco en vivo, “Side Four”. Sin embargo, más importante aún, es la placa en estudio instrumental “E”, que el 2009 exhibió fehacientemente, los nuevos rumbos musicales del guitarrista.

 

Con una historia musical envidiable en su pasado y con un presente y futuro promisorio, Adrian Belew al fin llega a Chile junto a su trío –con el baterista alemán Marco Minemann en reemplazo de Eric Slick-, para presentarse el próximo viernes 06 de agosto en el Teatro Nescafé de Las Artes de la capital. Rockaxis tuvo la posibilidad de conversar en extenso con el maestro estadounidense. Sin dejar afuera ningún tema y demostrando gran simpatía y calidad humana, Belew nos habla de toda su carrera, profundizando en su historia en King Crimson, su paso por la banda de Frank Zappa, su trabajo solista y sus aportes en agrupaciones como Nine Inch Nails, Talking Heads y The Bears. Eso y mucho más, conversamos con Adrian Belew.

 

Hola Sr. Belew, muchas gracias por la entrevista. Hablemos primero de esta banda Adrian Belew Power Trio con que vendrás a Chile.  Cuéntanos un poco de los músicos Julie y Eric Slick.  ¿Cómo fue que llegó para esta gira el baterista alemán, Marco Minneman?

 

Adrian Belew: “Con Julie Slick estamos tocando desde hace cuatro años. Ella tiene 23 años y es una bajista fabulosa. Creo que la gente va a quedar impresionada cuando la vea, porque es una pequeña niña, pero que toca el bajo como un verdadero monstruo (risas). Por su parte, Marco Minneman es uno de los más grandes bateristas de todo el mundo. Eso es seguro. En mi carrera he trabajado con muchos bateristas y te puedo decir que Marco, es un percusionista notable. El tiene una técnica, imaginación y una habilidad para maniobrar sus manos y piernas, que no había visto antes. Así que se trata de un trío muy poderoso, verdaderamente apasionante. Hacemos canciones de toda mi carrera, especialmente de mi obra solista. Sin embargo, obviamente también tocamos algunas canciones de King Crimson. La verdad es que todas las cosas que interpretamos, las hacemos con un nuevo punto de vista, con un sonido fresco e innovador. Al ser un trío, improvisamos mucho en los temas y hacemos un show que, estoy seguro, a la gente le va a encantar”.  

 

Desde el 2005 en adelante, editaste los discos “Side One”, “Side Two”, “Side Three”, “Side Four” y “E”. ¿Existe una relación conceptual entre todos estos álbumes o son simplemente trabajos individuales? ¿Qué nos puedes decir de tu faceta creativa de los últimos años?

 

 

“Bueno, las cuatro ediciones de la serie de discos “Side”, definitivamente, tienen una relación conceptual. La nueva música, que aparece en los tres primeros álbumes, está unida por el momento en que las escribí. Todas esas piezas, las compuse entre giras de King Crimson, cuando viajaba mucho. Así que en el pequeño período que podía estar en el estudio entre las giras, dejaba grabada algunas ideas. Fue en esta mecánica, que desarrollé todo el material que aparece en estos tres registros, en un período de cuatro años. Eran canciones que tenía en mente por un buen tiempo y que poco a poco, las fui concretando en el estudio. Ahora, en el caso de “Side Four” es un disco en vivo, que exhibe la primera versión del Adrian Belew Power Trio, con Julie y Eric Slick. El trío actual, con la misma Julie y con Marco, es muy intenso y poderoso. Ahora vamos a ir a Japón, así que cuando lleguemos a Sudamérica, estaremos muy encendidos”.

 

Hace 20 años, en 1990, viniste como guitarrista de la banda de David Bowie a Chile ¿Qué recuerdos te quedaron de esa experiencia en nuestro país?  

 

“Recuerdo que fue una experiencia grandiosa. Realmente amé tocar en Chile, así que no me aguanto las ganas de volver (risas). Por supuesto, que ya tocar con David Bowie, es una experiencia increíble en sí misma, porque él es una súper estrella, es una persona muy desinhibida y es maravilloso tocar su música. Sin embargo, ahora voy como el titular de mi propia banda, lo que es muy distinto. Así que es muy excitante para mi el hecho de volver y tocar mi música. Estoy muy contento de poder volver a Chile”.

 

A mediados de los 90 fuiste a Argentina con King Crimson ¿Qué pasó en esa ocasión, que no pudieron venir a Chile?

 

“No lo sé. Ese fue un problema del manager y de la gente que agenda los shows. En King Crimson nunca tuve mucho que decir en el aspecto organizacional. Pero en mi trío, que es obviamente mi propio proyecto, trato de determinar dónde girar y en general, de tener un rol más activo en todo aquello. Así que cuando surgió la oferta de tocar en Sudamérica, inmediatamente me mostré interesado en que las cosas resultaran. King Crimson nunca fue una banda que girara demasiado y las fechas de uno u otro tour, eran bastante limitadas en relación a llegar a lugares más lejanos o poco tradicionales. Especialmente Robert Fripp, nunca fue muy proclive a viajar”. 

 

En la Corte del Rey Carmesí

 

¿Qué pasó con la más nueva alineación de King Crimson con el baterista de Porcupine Tree, Gavin Harrison? ¿Aparte de los conciertos que han realizado, existen planes para el futuro o más bien es un proyecto que está congelado?

 

 

“He estado hablando con Robert (Fripp) sobre el tema con gran honestidad. Lo que me ha dicho es que tiene nuevo material para King Crimson, pero que aún no está completamente listo. Además, hay muchas cosas que necesita hacer con respecto a la gestión y el negocio de la banda, antes de concentrarse cien por ciento a crear nueva música para King Crimson. Así que probablemente, haya noticias sobre esta nueva alineación en 2011 o, incluso, en 2012. Es seguro que habrá nuevas canciones de la banda y de que Robert estará listo en algún momento para relanzar a King Crimson y comenzar nuevamente. La única mala noticia, es que esto no será demasiado pronto”.

 

Volviendo al pasado, ¿Qué significó para ti participar en el renacimiento de King Crimson a principios de la década 80 y qué recuerdos tienes de la grabación de discos tan revolucionarios como “Discipline”, “Beat” y “Three Of A Perfect Pair?

 

“Antes que todo, debo decir que era un fanático total de las encarnaciones previas de King Crimson. Esa música era una influencia muy grande para mí. Así que la verdad es que fue un sueño poder integrarme a la banda. Cuando comenzamos en 1981, el primer desafío fue convertirme en un miembro importante de la agrupación, ya que compuse las canciones con Fripp, escribí las letras y escribí las melodías. Además, toqué la guitarra con Robert como mi compañero. Todas esas cosas, fueron muy relevantes para mí en ese tiempo y significaron una gran responsabilidad dentro de la banda. Nunca imaginé que sería un integrante de King Crimson y menos con el rol preponderante que tuve que tomar. Pero con el paso del tiempo, me sentí muy cómodo. Trabajar con Tony (Levin) y Bill (Bruford), fue grandioso. Por su parte, Robert siempre me incentivó y apoyó. Así que la verdad es que no me tomó más de un mes adaptarme a mi nuevo papel y poder insertarme en la dinámica de una banda tan poderosa como King Crimson. Después de eso, comenzamos a desarrollar la música del grupo y a grabar de manera muy apasionada y natural. La relación entre Robert y yo como compositores y compañeros en la guitarra, funcionó obviamente muy bien. No por nada, hemos estado trabajando juntos en los últimos 30 años. Qué más puedo decirte. Ser parte de King Crimson, ha sido una parte muy importante de mi vida.  Y bueno, continuamos”.

 

Me dijiste que eras fan de la discografía temprana de la banda ¿Cuáles son tus discos favoritos de ese tiempo?

 

“Los que más me gustan son los que representan el principio y el final de esa etapa. Es decir, “In The Court Of The Crimson King” de 1969 y “Red” de 1974.  Me gustan todos los álbumes, pero esos dos son mis favoritos”.

   

Años más tarde, a mediados los 90, decidieron volver a hacer música, editando discos como “Thrak” y varios en vivo. ¿Qué recuerdas de esa época cuando King Crimson comenzó a utilizar el concepto de “doble trío” en su formación?

 

“Lo primero que se me viene a la memoria, es que estuvimos más de un mes ensayando para adaptarnos a esta nueva alineación. Además, durante ese tiempo, estuve dedicado 100 por ciento a la composición de los temas que, posteriormente, fueron incluidos en el álbum, “Thrak”. Recuerdo muy bien que sentado en la pieza de mi hotel, pasaba horas y horas, trabajando en canciones como “Dinosaur”, “One Time” y otras. De hecho, cuando escucho ese disco, lo asocio inmediatamente a Sudamérica.  Recuerdo que King Crimson estaba ahí, mientras se forjaba el disco en su composición y sonido. Creo que fue un importante paso para nosotros montar esta banda de doble trío. Como te decía, nos tomó un tiempo pasar de una alineación normal de cuarteto a una de sexteto y desarrollar un nuevo sonido. Particularmente, fue difícil que dos bateristas y dos bajistas se adecuarán a tocar juntos, a complementarse en sus roles. Tuvieron que aprender a tocar el uno con el otro, que es algo que, obviamente, no es común”.

 

The Beatles, Frank Zappa y King Crimson

 

¿Crees que el hecho de haber compuesto muchas de las canciones lejos de tu hogar, influyó en el resultado final de “Thrak”?

 

“Pienso que siempre el foco está puesto en la música. No creo mucho en las abstracciones. Tu estás ahí y las únicas personas que conoces es la que está contigo. En ese contexto, lo único que teníamos para hacer, era concentrarnos en escribir material para King Crimson. Creo que fue una excelente manera de enfocar a la banda. En mi caso, la inspiración siempre viene de lo que me está rodeando y de lo que me está sucediendo en mi vida. Así que obviamente, la experiencia de estar en otro país, con una realidad tan distinta a la que vives cotidianamente, te influye a la hora de crear nueva música. Cada pequeña cosa que haces, como ver una película o leer un libro que te haya emocionado, puede convertirse en una canción. Todo sirve para expresarte a ti mismo y nosotros como músicos, lo hacemos componiendo canciones”.

 

Tú ahora estás en Nashville. Se ha comentado mucho el desastre del derrame de petróleo en el Golfo de México. En Chile llega siempre información de la empresa o de las autoridades, pero poco se sabe cómo esto ha afectado a la gente. Te lo pregunto por lo que me comentas que la música nace de situaciones reales. ¿Crees que podrías escribir una canción el respecto y cuál es tu percepción de este desastre ecológico?

 

“Claro que es posible que escriba algo sobre esta enorme tragedia. Según se ha estimado, el vertido de crudo, dejará estragos en los próximos 20, 30 o más años. Yo vivo en Tenesee, que es bastante lejos del Golfo de México, pero conozco muy bien esos lugares como Florida, Texas y Nueva Orleáns. Tengo mucho afecto por la gente que vive en esas zonas y sé que han sido meses dramáticos. Muchas personas han perdido sus casas y sus negocios. Especialmente, me siento muy mal por Nueva Orleáns, porque ellos vivieron el tremendo desastre de Katrina y ahora, han debido enfrentar esta tragedia. Estoy muy preocupado, porque, al parecer, recuperar la zona es algo muy complicado. En este contexto, siento que al igual que ustedes,  que han sufrido catástrofes parecidas o peores en Sudamérica, lo único sensato que se puede decir es, “qué puedo hacer al respecto”. Pero a fin de cuentas, no es mucho lo que se pueda ayudar a nivel personal. Eso me hace sentir muy mal. Como te decía, es una tragedia de proporciones y espero que la gente afectada, pueda superar y retomar sus vidas lo antes posible. Si hay algo bueno que se pueda sacar de esta situación, es que deber haber cambios legales y nuevas regulaciones para la extracción de petróleo”.

 

Conocido es tu gran fanatismo por The Beatles ¿Cómo crees que la obra de los Fab Four ha influido en tu música? ¿Por qué crees que después de tanto tiempo, siguen generando un interés tan profundo generación tras generación?

 

“Los Beatles han estado en mi vida desde el momento en que decidí dedicarme a la música cuando era un adolescente. Creo que es una de las influencias más grandes de mi carrera, ya que la utilizas, de alguna u otra forma, por el resto de tu vida. Consideró los discos de The Beatles, como una verdadera parte de mi educación como músico profesional. Al escuchar los álbumes, vas aprendiendo todo lo que te sea posible captar de manera consciente o inconsciente: la manera como construían las canciones, la forma cómo hacían las armonías vocales, la producción en el estudio, el sonido, la forma de utilizar los instrumentos y, por supuesto, la gran energía que emanaba de ellos. Así que The Beatles son muy importantes para mí, ya que aún se hacen presentes de alguna u otra forma, es la música que escribo en la actualidad. No es que esté tratando sonar como ellos, pero pienso que sin The Beatles, sería como tratar de leer un libro, sin saber leer. Ellos te entregan la base para que tú después puedas construir algo propio. Creo que hay tres elementos fundamentales a la hora de hablar de mi trabajo como músico: la influencia de The Beatles, mi participación en la banda de Frank Zappa y ser parte de King Crimson”.  

 

Cambio, experimentación y descubrimiento

 

Hablando de Frank Zappa, a fines de la década 70 participaste en su extravagante banda de esa época ¿Cómo fue que llegaste a tocar en su grupo y cuál crees que fue el aprendizaje más importante que te dejó trabajar junto a él?

 

 

“En el tiempo que fui descubierto por Frank Zappa, yo estaba completamente perdido en mi vida y la verdad, es que nada ni nadie me mostraba algo que me interesara o apasionara. Cuando llegué a trabajar con Frank todo esto cambió. Estuve un par de años con él y se convirtió para mí en un gran profesor. Frank me enseñó tantas cosas. Todos los días, tenía dos o tres nuevas lecciones de música con él. Por ejemplo, cómo grabar un disco correctamente; cómo hacer una gira; cómo hacer una película; cómo manejar tu propio negocio como músico, etcétera. Así que, fueron incontables las cosas que aprendí con Frank para convertirme en un artista autosuficiente. Él me entregó mucha información, que realmente necesitaba. No solamente, me refiero a cosas netamente musicales. Claro está que musicalmente, tocar en la banda de Frank fue un desafío para mí, pero creo que lo más importante de mi trabajo junto a él, fue que me dio una especie de guía práctica para estar y desarrollarme en el negocio de la música... y ¡sobrevivir!”.

 

A principios de los 80 comenzaste una prolífica obra como solista, donde combinaste la fuerza de la canción pop-rock con la experimentación y la búsqueda sonora ¿Cómo crees que tu obra solista ha evolucionado a través de los años?

 

“Creo que tiene que ver con los distintos acercamientos que he tenido con la música en diferentes períodos. En algún momento, me concentré más en ser un compositor de canciones pop-rock; en otros períodos, mi preocupación fue como poder ampliar las capacidades y el lenguaje de la guitarra. En algunos discos, combiné estas dos cosas y estoy muy orgulloso de los resultados. Pienso que, probablemente, en la última década, me he movido en distintas direcciones, porque me cansó de estar mucho tiempo en lo mismo. De un tiempo a esta parte, no me interesa ser un artista popular, así que realmente, no estoy preocupado de hacer cosas digeribles o de un gusto más masivo”.

 

¿En algún momento te interesó?  

 

“No soy del tipo de artista popular, que tocan en la radio todo el tiempo, o que puedes ver normalmente en la televisión con sus videos. Soy un tipo de artista diferente, que no está preocupado del mundo comercial. Tengo un buen pasar y puedo desarrollar el tipo de vida que quiero con tranquilidad. No vivo como una persona “rica y famosa”, pero soy feliz con lo que soy y lo que tengo. La mejor parte de todo esto, es que tengo una libertad total. Nadie está esperando que yo haga algo en particular. Mis fans siempre están interesados en mi trabajo, intente lo que intente. Así que cuando miro atrás, la mayoría de mi carrera como solista ha sido de cambio, experimentación, descubrimiento y hallazgo de nuevas cosas todo el tiempo. Eso es lo que hago naturalmente”.    

 

Un grupo que no es muy conocido, al menos en Chile, es The Bears ¿Qué nos puedes contar de este proyecto en específico y cuál fue la perspectiva musical que le quisiste dar?

 

“Bueno, The Bears está compuesto por tres amigos personales. Crecimos juntos y tenemos un bagaje musical parecido y los mismos gustos. Todos somos fanáticos de The Beatles; los cuatro somos compositores de canciones; y todos somos proclives a escribir temas de formato pop de tres minutos. Así que realmente, me gustó la idea de que los cuatro pudiéramos tocar juntos y escribir música entre todos. Cuando podíamos, íbamos al estudio los cuatro y soñábamos que éramos como The Beatles (risas). En todo momento, fue un placer tocar con The Bears, fue excitante y siempre fue algo que disfrutamos. Trabajábamos mucho en el estudio, nos mostrábamos canciones el uno al otro y grabábamos cosas frescas y nuevas. Amé trabajar con The Bears porque, como te decía, somos todos amigos muy cercanos y fue muy agradable crear esa música. Además, significó un cambio para mí, ya que sólo intentamos hacer buenas canciones de tres minutos de música pop, pero sin ser artistas pop. Ese era todo el concepto tras The Bears”.    

 

¿Qué nos puedes contar de tu experiencia como músico de sesión y de gira con artistas tan relevantes y distintos como Talking Heads, Nine Inch Nails y Caifanes?

 

“Bueno, las bandas que me nombras, representaron para mí, tres experiencias radicalmente distintas. Con Talking Heads fue una experiencia grandiosa, porque era una banda muy lúdica y entretenida; muy funky y con una música fácil de tocar. Ellos me otorgaron mucha libertad y podía pintar como quisiera un cuadro musical a través de mi guitarra. Lo mismo es verdad para Nine Inch Nails. Siempre que toqué con Trent Reznor, él me dio todos los espacios para que desarrollara mis propios aportes. Fue muy apasionante, porque él nunca me dijo lo que tenía que hacer para nada. Simplemente, me dejaba poner todas las cosas que yo iba proponiendo para tal o cual canción. Así que siempre fue un placer trabajar con Trent. Imagínate, podía hacer lo que quisiera y más encima, me pagaban por ello. (risas). Pero en el fondo, todas fueron experiencias muy distintas y, por ello mismo, muy interesantes. Además, conocía a las bandas, había visto el desarrollo que habían tenido en el tiempo, así que existía una especie de relación o comunicación espiritual. No es que se parecieran en el sonido o en la música a King Crimson, pero sí sentí ese tipo de conexión profunda entre los integrantes. La música de cada uno de ellos es muy especial y ellos, tenían muy claro, que era lo que buscaban con su estética musical. Estoy muy contento de haber trabajado con ellos de una manera tan grandiosa. Son todos mis amigos y me encanta poder trabajar con ellos cuando me invitan”.

 

¿Cuáles son los planes futuros de Adrian Belew?

 

“Bueno, después de terminar este tour con mi power trio por fuera de Estados Unidos, el 2011, la idea es volver a mi país y seguir girando por allá durante todo el año. De hecho, este año, no he tocado en Estados Unidos casi nada. No tengo planes inmediatos de grabar un disco, pero la cantidad de material nuevo que tengo es muy grande. He trabajado muy duro en reinventar el sonido de mi guitarra y escribir material con esta nueva perspectiva. Eso me inspira. Así que pretendo hacer un gran regreso con nuevas canciones. Estoy muy ansioso de volver al estudio y trabajar en estos temas. Esos son mis planes. Probablemente lo haga en los meses de invierno y posteriormente, aquello se convierto en un nuevo registro. Por ahora, estoy muy contento con mi más reciente disco “E”, que es un trabajo instrumental de larga duración, que me tomó tres años en componer, pensando siempre en el power trío. Ahora no estoy escribiendo para esta formación, sino que tengo la ambición de hacerlo para una orquesta. Obviamente con guitarras y batería, pero apoyados con una orquesta. Ese es el sueño que tengo ahora y que espero poder concretar. Incluso, más específicamente, mi idea es trabajar con la Orquesta Metropolitana de Ámsterdam, que espero, pueda tocar mi obra en forma completa y yo estar parado al medio de todo aquello”.

 

¿Estás nervioso con aquello?


”Completamente, porque aún no aprendo a leer música y estaré rodeados de instrumentistas de formación clásica, que tendrán en sus atriles pieza de música pop. Es un poco atemorizante, pero después de todo, creo que podré hacerlo”.   

 

 

Por último, ¿qué nos puedes adelantar del show en Santiago en agosto?

 

“Bueno, es un show lleno de energía. La banda es realmente poderosa y creo que, especialmente, los interesados en la música, estarán encantados de ver a estos instrumentistas de clase mundial. Incluso, pueden aprender algunas cosas si miran con atención. Además, los conciertos tiene algo diferente cada noche, porque hay mucha improvisación y las cosas que suceden en cada show, son siempre distintas. En relación a las piezas que tocaremos, ellas serán representativas de toda mi carrera, con algunas canciones de King Crimson para los fans. Les puedo prometer que podrán volar muy lejos, porque es una puesta en escena muy energética y todo lo que sucede tiene que ver con la música. La música es el centro de todo”.

 

Adrian, quisiera agradecer por tu tiempo y amabilidad. Te esperamos pronto acá en Chile.  

 

María de los Angeles Cerda.-

Héctor Aravena A.-

Agradecimientos a Manuel Gómez.

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