Se encuentra usted aquí

Primus & the Chocolate Factory with the Fungi Ensemble

Primus & the Chocolate Factory with the Fungi Ensemble

Primus & the Chocolate Factory with the Fungi Ensemble

Viernes 28 Noviembre, 2014

2014. ATO

Familiar y retorcido. Esas son las sensaciones que quedan tras la escucha del octavo álbum de Primus, un homenaje al soundtrack de la película “Willy Wonka & the Chocolate Factory” de 1971, compuesto por Leslie Bricusse y Anthony Newley. Con formación histórica (Tim “Herb” Alexander en batería y Larry LaLonde en guitarra), esta vez Les Claypool parece querer quitar la última palabra sobre Wonka a Tim Burton, y lo hace a través de una interpretación de la historia infinitamente más inquietante que la del director estadounidense.

Porque Primus no se remite a recrear el score original del film, sino más bien a deconstruirlo, profundizando en los aspectos más siniestros de la historia; en el subtexto que, tal como en Alicia, se esconde tras la fábula infantil. Para esto se apoya en el Fungi Ensemble, compuesto por el percusionista Mike Dillon y el cellista Sam Bass, quienes aportan toques disonantes desde el comienzo ('Hello wonkites') o ciertos toques orquestales ('I want it now'), fortaleciendo un disco que bebe tanto de Zappa como de The Residents ('Cheer up Charlie') o Pink Floyd ('Farewell wonkites').

Si comparamos la lectura que Primus hace del original, encontraremos varias diferencias. 'Candy man' acá suena terrorífica; 'I want it now' enfoca su contenido en una crítica al consumismo y al poder de las corporaciones. 'Golden ticket' y 'Pure imagination' –quizás los dos temas más “primusianos” junto con 'Candy man'- conservan letra y una relativa estructura, pero su atmósfera es completamente opresiva. El toque más claramente de “musical” lo otorgan los cuatro interludios oompa (TV, Augustus, Violet, Veruca), porque son muy similares y repetitivos en aspecto, pero esto radica en la intención de querer situarnos en un cierto relato, en un cierto momento (o escena) de la historia.

Si bien puede no parecer un disco típico de Primus (como sí lo parecía “Green naugahyde” de 2011), esta nueva entrega sí nos remite a momentos de “Pork soda” y “Sailing the seas of cheese”, y es, sin duda, una estupenda y muy personal versión de la música de una película muy cercana al imaginario humorístico y siniestro del trío.

Cristóbal Cornejo

 

 

 

Tags: 

COMENTARIOS

Contenido Relacionado