Viejo y sabio: Alan Parsons en Chile

Grandes himnos en el principio de una despedida
Viejo y sabio: Alan Parsons en Chile

Domingo 9 de octubre de 2016, Teatro Caupolicán

Una de las últimas leyendas del rock progresivo aún vigente, inició la semana pasada una gira mundial que incluye Sudamérica, Estados Unidos y Europa hasta mayo de 2017. Extrañamente en medio de este contexto, la semana pasada, Alan Parsons contó a un medio argentino que los días de tocar en vivo se estaban terminando para él. Y se notó. Independiente de su incuestionable capacidad interpretativa, Parsons se veía cansado. Y lo demostró con un concierto sin las características sorpresas de sus seis visitas anteriores.

Esta vez se limitó a presentar una gira de grandes éxitos y a promocionar su último lanzamiento: “Alan Parsons Symphonic Project, Live in Colombia”, a la venta desde mayo de este año. El inicio del show junto a ‘I Robot’ dio la bienvenida a su octeto musical que lo acompaña por más de una década y que disfrutó enérgicamente en, éste, su segundo concierto, luego de dos meses de vacaciones y del debut en el Luna Park la noche anterior.

Aunque ocho músicos en el escenario puede parecer un exceso, como ocurrió en ‘Damned If I Do’, que fue tocada por cuatro guitarras, en general, el numeroso grupo fue un acierto en materia vocal, tanto individual como colectivamente. En baladas como ‘Don’t Answer Me’ y ‘Days Are Numbers’, siete de los ocho músicos cantaron al unísono, creando una atmósfera musical casi similar a los discos en estudio. Y, por otro lado, cinco de ellos, incluido el mismo Parsons, cantaron canciones en solitario. Imposible no destacar la calidad del guitarrista Alastair Greene, cuyo protagonismo en ‘Prime Time’, puso de pie y aplaudiendo a todo el Caupolicán. Y no sólo ahí, también marcó la pauta en los 16 minutos de la suite ‘The Turn Of A Friendly Card’. 

Alan Parsons fue escueto en palabras, pero promocionó su nuevo disco sinfónico en Colombia y anunció que, en diciembre, lanzará un box set remasterizado y extendido de su primer disco “Tales of Mystery and Imagination”. Quizás el único momento en el que Parsons extendió su discurso, fue para brindar un sentido homenaje a su amigo, cantante y principal compositor de sus letras, el fallecido Eric Woolfson, a quién dedicó ‘Limelight’. Hacia el final, los infaltables ‘Eye In The Sky’ y ‘Games People Play’ fueron intercalados por el siniestro cuento de Edgar Allan Poe ‘(The System of) Dr. Tarr and Professor Fether’, musicalizado por Alan Parsons en su primer disco hace exactos 40 años. 

El arribo a Chile de tantos hitos del rock elevó la calidad de los conciertos que se hacían en nuestro país y, quizás, nos acostumbró a exigir shows que van más allá de tocar una selección de grandes éxitos. Ya no somos ese país lejano al que las leyendas del rock mundial vienen sólo una vez en la vida. Si bien el concierto de Alan Parsons no fue un show para conocedores de su obra, el de este fin de semana abrazó la nostalgia de recorrer sus principales hitos, especialmente las baladas y sus momentos progresivos más emblemáticos.

Alan Parsons está cansado y ahora apunta a alejarse de los escenarios y volver a estudio, desde donde ha marcado enormes precedentes en la historia de la música popular. Probablemente ésta no sea ésta la última vez que lo veamos en vivo en Chile, pero, sin lugar a dudas, es el comienzo del retiro del ingeniero, del “viejo y el sabio”… Alan Parsons.

Gabriel Chacón
Fotos: Peter Haupt

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