Vader: Inicio y final de una masacre

Los polacos no dejaron títere con cabeza con su monstruosa actuación en el Club Subterráneo
Vader: Inicio y final de una masacre

Viernes 25 de mayo - Club Subterráneo
Santiago - Chile

El concierto del viernes en la noche, venía antecedido por un conjunto de suspicacias respecto de la locación en la cual se llevaría a cabo, ubicada en pleno barrio Orrego Luco, un sector bohemio de la comuna de Providencia, bastante alejado de la impronta metalera, aunque más allá de esa característica, algunos señalaban que la estrechez del local -para quienes lo conocían con anterioridad- podría tornarse un problema ante una elevada demanda por ver al cuarteto polaco. No obstante, la locación fue justa y precisa, si bien más pequeña respecto a la discoteque Blondie, escenario predilecto para prácticamente la totalidad de los conciertos metaleros desarrollados este año, Club Subterráneo se suma como una alternativa totalmente válida, que responde a los requerimientos de bandas de alcance medio y que ante la excesiva oferta de conciertos, se entiende como una inteligente decisión por parte de la productora, puesto que jugársela por locales más amplios puede volverse innecesario y buscando el lado bueno de ello, las dimensiones ayudaron a generar un clima cálido, cercano y con sonido demoledor.

Ya con los horarios fijados con anterioridad, a las 20 horas se presentaba la uniformada banda nacional Ritual Of Flesh, quienes presentan una propuesta llena de brutalidad y rapidez, toques de grindcore, mezclado con un brutal death metal y con una puesta en escena a la altura. Si bien la actitud del publico fue más bien contemplativa, a la banda le sobró personalidad, con un vocalista que instaba a una mejor respuesta, bromas entre tema y tema ayudaron a mantener la atención de la audiencia. Muy buena presentación y sin lugar a duda una excelente tribuna para una banda de trayectoria importante dentro del underground nacional y que a su vez permite variar la cartelera de bandas nacionales, que hasta hace poco se estaban tornando muy repetitivas.

Veinte minutos habían transcurrido desde la presentación de los nacionales y casi como arte de magia el local se comenzó a llenar, llegábamos a las 21 hrs. y mientras partía la intro ‘Creation’, el cuarteto polaco aparece en escena. ‘Dark age’ iniciaba una carnicería que se acrecentaba en la medida que transcurría la presentación, si bien existieron algunos vaivenes en la ecualización, esto se fue subsanando rápidamente, lo que permitió apreciar de buena forma, una seguidilla de temas del más alto calibre. ‘Vicios Circle’, ‘The Crucified Ones’ y la descomunal ‘Final Massacre’ reafirmaban el hecho de que “Ultimate Incantation” sería interpretado de forma íntegra y en orden correlativo, nada de sorpresas en ese punto, un verdadero lujo y agasaje para sus fans, para amantes de un disco lleno de densidad, propia del death metal más primitivo. La bestial ‘Wings’ daba paso para iniciar un recorrido por el resto de discografía y vaya que no decepcionaron, cortes como ‘Triumph of Death’, ‘Sothis’, ‘Carnal’ no daban respiro a un concierto que era intensidad pura, las primeras filas armaban un mosh que en pocos momentos lograba dar con la velocidad demencial de Vader. 



El grupo se veía lleno de regocijo, cada track era interpretado con una pasión desbordante y una imponente puesta en escena, el júbilo era total entre los asistentes y la banda que evidenciaba la misma sensación, quedando aún más patente una vez que vuelven de la escueta pausa, pues el encore traería una grata sorpresa, más allá de ‘Helleluyah (God Is Dead)’, y que fue la interpretación de ‘Hell Awaits’ de Slayer, ejecutada de manera magistral y con acelerador a fondo, vaya regalo para un público que mostró -en todo momento- un respeto irrestricto para una leyenda de la música extrema.

La Marcha Imperial no sólo anunciaba su devoción hacía la conocida película (de la cual extrajeron su nombre por lo demás), sino que marcaba el final de un concierto que se caracterizó por una compenetración total entre público y banda, una sobrecogedora recepción que Vader supo responder de la mejor forma, con una presentación sencillamente aplastante.

Maximiliano Sánchez
Fotos: Mauricio Donoso Galdames

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