UNDERCROFT

En Santiago

Club Rock&Guitarras
Viernes 6 de noviembre de 2009

Pocos días antes del evento se anunciaba el cambio del lugar desde el Club Cadilac al recinto Ñuñoíno del Rock&Guitarras, para muchos un acertado cambio, pues –pese a lo reducido del espacio- ello se compensa con la excelente acústica que presenta este lugar. No obstante ello traería consigo la bajada del cartel de tres bandas nacionales; Mar de Grises, Execrator e Inquisición, hecho que molestó a mucha gente pues no se daría ninguna explicación al respecto, y más aún la exclusión de estas agrupaciones atentaba contra la diversidad inherente al evento.

Pero la suerte estaba echada y Disaster serían los únicos representantes nacionales dentro de las bandas de soporte. Todo partiría mal para ellos, ya que supimos que se habrían perdido camino al evento, lo que retrasaría toda la producción que estaba muy limitada en términos de tiempo. A pesar de ello tuvieron una muy buena puesta en escena, con mucha actitud y poderío pese a los evidentes problemas de sonido y el escaso público que había. ‘Atormentado’ y ‘Motosierra Del Infierno’, fueron algunos de los temas que se escuchaban. Disaster es una excelente banda de Thrash Metal surgida a mediados de la actual década dentro de un boom en el que ellos sería una de los representantes más destacados. A pesar de que ese día no pudo demostrar a cabalidad su potencial, su escueto show, que bordeó los 20 minutos, dejó una grata impresión.

Pasado las 22 horas vendría el turno de los brasileños de Krow, quienes de un principio tendrían problemas de sonido, principalmente con el bajo y las guitarras, las cuales estaban totalmente desproporcionadas en volumen. Su vocalista y guitarrista demostró un gran carisma y dominio escénico, lo que ayudó para lograr ganarse el público chileno. Con su salida con una camiseta de la selección y su incesante interacción con los presentes, nos entregaron un show muy lúdico y variado. Desde Death Metal extremo hasta ritmos mas pausados y llenos de groove, Krown logró enganchar con la parcialidad chilena, aunque los problemas de sonido no se pueden pasar por alto. Es más inclusive su bajista terminaría tocando desenchufado, haciendo sólo la mímica. Un show que seguramente no quedará en la retina de nadie, no obstante el grupo supo sacarlo adelante pese a todas las adversidades.
 
Luego entrarían a escena los argentinos de Extermino, que con una extensa carrera llegaban a Chile queriendo de una vez por todas ser reconocidos como un referente del Death Metal sudamericano. Quizá la explicación del porqué Exterminio no es una banda tan conocida en nuestras tierras se deba a la poca tradición de deathmetalera que representa Argentina dentro del contexto latinoamericano. Aún así, el show de ellos mejoró ostensiblemente en sonido respecto a sus predecesores, además con su brutal Death Metal encantaron a gran parte del público. Se notaban claras influencias de Suffocation, un Death Metal con ciertos toques de tecnicidad, cortes con mucho “blast beat” y un tono de voz muy similar al de Frank Mullen.

Ya cerca de la medianoche, Undercroft aparece en escena a re-encontrarse con el público santiaguino en un ambiente festivo, familiar y muy ameno. Desde un principio quedó claro que eran (y serían) el plato fuerte de la noche, y que nada ni nadie les robarían ese cetro.

Las primeras notas corresponderían a un clásico, nada menos que ‘Empire Of Orgies’ de su álbum debut “Twisted souls”, pero la ilusión sólo duró unos segundos pues dichos acordes sólo servirían de introducción para dar paso a otro clásico, ‘Danza Macabra’ del disco del mismo nombre, que marcaría la incorporación de Álvaro Lillo a la banda. A ello le seguiría otro track de aquel álbum, ‘Blackening The Sun’ que sonaba tal cual al disco y que permitía transportarnos a casi una década atrás cuando “Danza Macabra” veía la luz. “Bonebreaker” vendría a ser una actualización de tiempos pasados, una placa que marcó el despegue definitivo de Undercroft a las ligas mayores del metal nacional el 97’. La nueva versión de ‘Bonebreaker’ es un tanto más lenta, pero permite incorporar elementos adicionales impregnados del aura del actual frontman. La noche avanzaba y más de algún mosh aparecía con ‘I’m Prepared To Die’ y ‘Carros de Fuego’ (del “Evilusion”), que al ser un tema enteramente en español fue coreado a cabalidad.
 
Luego de un pequeño problema con el bajo que no se consigue solucionar rápidamente (y producto de las limitaciones de tiempo), Álvaro decide cantar sin instrumento el nuevo tema ‘El Triunfo De La Muerte’, que quizá no logra convencer al público más fundamentalista, pero que en vivo cambia totalmente ya que su sonido es realmente aplastante y mostró que la agresividad de Undercroft no es algo que esté cerca de desaparecer.

Más tarde sería el momento de volver a “Danza Macabra”, al disco más citado en la noche. ‘Under The Broken Sign’ y ‘Dark Waters Captive’ prosiguen la devastación. Un momento de reflexión y de agradecimiento por parte de la banda hacia el incondicional apoyo del público para dar paso a ‘To The Final Battle’ del “Bonebreaker”. Sin cesar, la carnicería continúa con un tema en directa alusión a los curas y sacerdotes, quienes -lamentablemente para ellos- nunca escapan de las dedicatorias. ‘Behind The Cassock’ sonaría como un grito de guerra, aumentando la algarabía del público que seguía respondiendo a cabalidad. Cuando ya todos pensábamos que el show no daba para más, cerrarían con ‘Evilusion’ extraída del disco del mismo nombre, lo que marca el final de la noche y la re-afirmación de Undercroft como uno de los grandes referentes de la música extrema en Sudamérica.

Se extrañó algún tema del “Twisted Souls” o “Lethaly Growing”, dos excelentes discos, que si bien no cuentan con la presencia de Álvaro, son fundamentales en la historia de la banda, uno que marca el inicio de su carrera discográfica a nivel de LP y el otro que los consolida en el Viejo Vontinente. Sin embargo aún quedan algunos conciertos de Undercroft, en los cuales esperamos puedan sorprendernos con algo más de lo que logramos ver la noche del viernes.

Un show intenso pero breve y ello quedaría demostrado una vez finalizado éste, pues rápidamente harían desalojar a toda la gente, ya que el local se encontraba reservado para un evento de bandas tributo. Quizá por ahí, esta limitante de tiempo no permitió tener un espectáculo más extenso por parte de Undercroft, del cual estoy seguro muchos queríamos que continuara, pues la solidez y la experiencia quedó demostrada con creces, entregándonos una carga de brutalidad mayor, que nos deja muy tranquilos el hecho de saber que tenemos una gran banda representándonos en Europa.

Maximiliano Sánchez

Contenido Relacionado