Terrorizer: Tormenta arrolladora

Una descarga sonora llena de brutalidad

Miércoles 6 de marzo - Club Blondie
Santiago - Chile

La banda estadounidense tuvo un debut soñado, destruyendo todo a su paso y dejando a un público atónito con su descarga sonora llena de brutalidad.
 
Hoy en día no hay mayor expectativa que la de ver una banda debutando en nuestro país, no tan sólo porque ya son muy pocas las agrupaciones con cierto reconocimiento que no se han presentado en Chile, sino que aun más escaso es encontrar una banda que coincidentemente llegue con un disco tan contundente bajo el brazo como es el caso de “Caustic Attack”, si a ello le sumamos que el liderato del grupo lo tiene nada menos que Pete “comando” Sandoval, quien volvió a la escena con todo, inevitablemente las expectativas se acrecientan.

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Cercano a las 20:00 hrs aparecen los viñamarinos de Asoculto que con un sonido bastante aceptable, presentaron su Grind con toques de Thrash/Death, el juego de voces guturales vs agudas le otorga mucha consistencia a su música y gran parte de su excelente propuesta se vio reflejada en cortes de su gran última producción “Putrefactoria”, no quedó duda que por su impecable trayectoria tuvo un lugar más que merecido en el evento. Con un recorrido similar y Ad portas de cumplir dos décadas, Dr. Zauis ya son artistas conocidos por la capital, si bien realizaron una presentación muy correcta en líneas generales, con un estruendoso sonido del bajo y la batería que logró avivar a un sector del público, su sonido no fue el óptimo, asunto que mermó una presentación más equilibrada. No obstante lo anterior, ambas bandas dejaron muy claro que el grind tiene sus seguidores incondicionales y que el nivel de las agrupaciones locales está muy por sobre la media.

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Ya se realizaban los últimos ajustes y alrededor de las 22:20 hrs sube a escena Terrorizer, no sin antes el saludo protocolar de quien se robaría las miradas, el Sr. Pete “Commando” Sandoval, quien con su español de acento latino muy marcado dio el vamos a una jornada bestial. ‘Need to Live’ seguida de ‘State of Mind’ abrieron los fuegos dejando en claro que lo que se venía sería sencillamente arrollador. Lee Harrison demostró ser un avezado guitarrista, por otro lado Sam Molina adhirió esa aura mística con su voz muy a la vieja escuela del Death Metal, sin embargo Sandoval es quien le otorga un sonido único a Terrorizer, no tan sólo por la extrema rapidez con la que ejecuta la percusión, sino que la exquisita técnica que lo hace ser único, simplemente este veterano desde hace más de tres décadas que dicta pauta y es escuela para toda una camada de bateristas que se formaron junto a él, aunque siempre a su sombra.

Cabe consignar que la banda se caracterizó por no interactuar prácticamente nada con el público, la reciprocidad estaba anquilosada con la embestida sonora y la respuesta demencial del público, que en todo momento generó una batahola permanente, ‘Sharp Knives’ y ‘Conflict and Despair’, abrieron la ruta para mostrar su última producción, la cual se hizo presente con varios tracks a lo largo del show. Ya en mitad del concierto y en medio de un incesante ataque Grindcore, llegaría un agasajo para los presentes, lo más esperado de la noche, una seguidilla de cortes clásicos de su placa más reconocida “World Downfall”, un disco visionario que 30 años atrás describía los horrores de la vida moderna. Un listado de lo mejor de aquel mítico manifiesto, Terrorizer lo desplegó sin parar; ‘Human Prey’, ‘Corporation Pull-In’, ‘Strategic Warheads’, ‘Ripped to Shreds’, ‘Injustice’  ‘Whirlwind Struggle’, generaron probablemente el punto más alto del concierto, incluso daba la impresión de que el sonido adquiría mayor pureza y claridad, eso sumado al devastador torbellino que se generó; Moshpit, Stage, todo eso visibilizado a niveles exponenciales de locura.

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Sin lugar a dudas el trío supo cómo ganarse al público, simplemente tocando tema tras tema, sin interrupciones ni palabrería innecesaria, con alrededor de una hora y veinte de show, que fue un desborde de intensidad a un nivel impresionante de pulcritud sonora, con ciertos altibajos claro está, pero ningún detalle que empañara una impecable presentación que tuvo una despedida efusiva del trío sobre el escenario, quienes se mostraron agradecidos y felices por la respuesta del público. Así no más fue el cierre de su debut, el cual deja con el agradable gusto por volver a verlos más temprano que tarde.

Maximiliano Sánchez
Fotos: Sergio Mella

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