TANKARD

Beer, thrash, mosh

Teatro Gabriela Mistral
Martes 04 de Diciembre de 2007

Con el calor extremo que ha caído sobre Santiago este último tiempo, no había otra salida que tomarse una buena chela y escuchar el mejor thrash old school cervecero, estilo que sólo pueden tocar los alemanes de Tankard, una banda que si bien no es tan popular en el mundo, tiene una gran cantidad de fans que ha seguido su trayectoria desde la salida de “Zombie Attack” de 1986.

Para felicidad de varios y sorpresa de muchos, Tankard vendría a Chile después de un cuarto de siglo de trayectoria, promocionando el disco aniversario “Best Case Scenario: 25 Years In Beers”, un compilatorio con lo mejor de los “Reyes de la Cerveza”, como ellos mismos se han autodenominado. El concierto en nuestro país perfectamente podría ser un gran acontecimiento, pero quizás lo “underground” de la banda podría hacer que la gente no respondiera como la producción y banda esperaban.

A pocos días del concierto, venía un primer indicio de que algo malo podría ocurrir. Debido al pésimo comportamiento del público en algunas tocatas en el Galpón Víctor Jara, el show de Tankard cambiaba de lugar para radicarse en el Teatro Gabriela Mistral, un recinto que de a poco se ha ido transformando en una estupenda alternativa para shows más “pequeños”, pero que procuran obtener un gran sonido e interacción con el público. Es por esto, que los fanáticos de Tankard no se mostraron tan mal al saber del cambio de lugar, además que la hora de inicio sería más tarde. Lo único malo, es que no se podría vender cerveza; y un show de Tankard sin cerveza, era algo que para muchos era toda una incongruencia.

Faltaban algunas horas para el comienzo del show, y la gente ya se empezaba a agolpar en las afueras del teatro. Todos tomando cerveza en plena Alameda, sin hacer problemas para la fuerza pública que se comportó bastante bien resguardando la integridad de los fans desde lejos. Carabineros entendió que se trataba de una ocasión especial, así que no hizo grandes atados, garantizando que todo sucediera en orden. Todo ocurría en muy buena onda, tanto así que los músicos salieron algunos instantes para sacarse fotos con los fanáticos, que aprovecharon también para pedir autógrafos y estar muy de cerca con los alemanes.

La producción estuvo a la altura del concierto. Alrededor de las 21:00 horas salía a escenario Disaster, los nacionales encargados de animar al público antes del show de la banda de Frankfurt. Disaster estuvo notable, con grandes canciones fueron mucho más que simples teloneros. El público apoyó completamente a la banda chilena, que en media hora demostró que está para grandes cosas, realizando ejecuciones notables en medio de una puesta en escena muy cercana con la gente. Destacable siempre es que los temas sean cantados en español, anotándose varios puntos a favor en una concepción grupal que rescata lo mejor del metal old school con toques contemporáneos.

El Gabriela Mistral estaba lleno, todos esperando casi sofocados la entrada de Tankard a escenario. Mientras gritaban el nombre de la banda alemana en un ambiente calurosísimo, los artistas pasaban desapercibidos por un costado del público. Sólo algunos se dieron cuenta, pero para cuando fueron a sacarles fotos, los músicos ya estaban camino al escenario.

Alrededor de las 21:50, Tankard se instala en el escenario, desatando la euforia en todos dentro del teatro, quienes apenas iniciados los primeros segundos de ‘We Still Drink The Old Ways’ ya estaban realizando gigantescos mosh que dejaron sorprendidos a los alemanes. ‘The Morning After’ y el clásico ‘Zombie Attack’, marcaron uno de los grandes puntos altos de la noche, aunque lo cierto es que prácticamente todo el concierto fue un “punto alto” en sí. ‘Slipping From Reality’, ‘Beermuda’ y ‘Need Money For Beer’ fueron otra tremenda tirada de temas casi sin pausas, que el público disfrutó absolutamente a concho.

Bandas como Tankard, que si bien son pioneras en el thrash mundial, no están acostumbradas a un público tan enfervorizado como el chileno. No por nada Andreas Geremia agradecía cada vez que podía a los fans de nuestro país, quienes aplaudieron, moshearon y cantaron prácticamente todos los temas de los alemanes. ‘The Beauty And The Beast’, fue prueba total de aquello. La gente coreó toda la canción, dejando totalmente emocionada es esta banda que además de hacer un thrash de excelencia, tienen una puesta en escena notable, interactuando siempre con el público, moviéndose de un lado al otro.

‘Alcohol’ y ‘Maniac Forces’ continuaron con el estupendo show de Tankard, quienes entre halagos y agradecimientos siguieron con ‘New Liver Please!’ y ‘Die With A Beer In Your Hand’. Las canciones mantuvieron al público siempre en alto, mosheando cada una de ellas. Quizás fue por eso que con ‘Nation Over Nation’, los fans ya se mostraban un poco más cansados. Geremia preguntaba en cada instante si estaban cansados, pero la gente siempre respondió con un rotundo “¡NO!”. El show debía continuar, pese a que prácticamente no había aire en el teatro y que los fans agotados querían seguir escuchando más de los alemanes. Así continuaron con ‘Dancing On Our Grave’ y otro gran himno ‘666 Packs’, haciendo revivir a todo el Gabriela Mistral.

Comenzaba la parte final del concierto. El vocalista ya decía que sólo tocarían un tema más, pero lo cierto es que con ‘Rectifier’, ‘Chemical Invasion’ y ‘Freibier’, comenzaban a cerrar uno de los mejores show del 2007. Sin embargo, nadie quería irse del teatro aún, y obviamente Tankard agradecido volvió para entregar aún más canciones para este notable público chileno que fue tan protagonista como la propia banda. ‘Alien’, el himno cervecero ‘Space Beer’ y ‘(Empty) Tankard’, fueron la culminación de un show espectacular, que de seguro sorprendió a los productores, fans y a Tankard, que recordarán a Chile como uno de los lugares más espectaculares donde hayan tocado.

Pese a que tuvieron que pasar 25 años para tener a los “Reyes de la Cerveza” en Chile, la espera valió la pena. Fueron 90 minutos en que el Teatro Gabriela Mistral se transformó en una taberna, donde hubo un buen sonido, una muy buena iluminación y una excelente performance, no sólo por parte de Tankard, sino que también por parte de la gente, que de seguro se fue cansadísima a su casa esperando que los productores se la sigan jugando por bandas que si bien no son tan populares, sí causan gran expectación entre los fanáticos que las apoyan hace ya más de veinte años. Muy bien por Tankard, que demuestra una vez más que el thrash metal sigue tan vivo como en los ochenta.

Rodrigo Bravo Bustos
Fotos: Ignacio Orrego
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