TAKING BACK SUNDAY

Debut entre amigos
TAKING BACK SUNDAY
Viernes 27 de enero
Teatro Teletón


Es una verdad muy sabida el hecho de que algunos conciertos pueden alcanzar el éxito sin que necesariamente esa conclusión esté unida a la cantidad de público que pueda llegar. La reunión puede ser importante sin que el quórum sea abultado. Ayer tuvimos el privilegio de presenciar dicha instancia con el debut en nuestro país de las bandas We the Kings y Taking Back Sunday.

Y lo primero que llamaba la atención era el escaso público que se encontraba afuera del Teatro Teletón. Quizás el precio de los tickets. Quizás el período estival que hace que parte importante de la población abandone la capital, vaya a saber uno, pero la cosa es que los guardias tuvieron una jornada relajada en la entrada. Y al entrar al recinto de calle Mario Kreutzberger, la taquilla –siendo generosos- se acercaba al millar de personas. Sin embargo, eso no mermó el entusiasmo de los asistentes.

We the Kings fue el número de apertura, y subió al escenario con puntualidad inglesa a las 20 horas. El quinteto estadounidense es relativamente joven –sólo siete años de vida y tres placas de estudio-, pero demostró un saludable aplomo, adquirido por sus constantes giras en conjunto con The Maine, All Time Low, You Me at Six y los extintos The Academy Is..., lo que hace al grupo un combo con actitud sobre el proscenio, con canciones carentes de artilugios sofisticados y directas al grano. Puntos altos fueron 'Say You Like Me', 'Heaven Can Wait', o las interpretaciones de ‘I’m Yours’ de Jason Mraz y ‘The Middle’, original de Jimmy Eat World y que apareció cuando el show terminaba.

Su líder Travis Clark es un experto dominador escénico, que lleva la batuta a merced, haciendo participar al público con palmas o haciéndoles cantar, petición que el respetable –integrado en su mayoría por niñas sub 20 que llevaron carteles con mensajes para el grupo- apuraba en cumplir. La adhesión mostrada por la gente debió de sorprender a We the Kings, y las palabras de buena crianza afloraron por doquier, apuntando a la chilena como la mejor fanaticada de sudamérica, prometiendo volver. Sea o no una lectura de libreto, los muchachos se vieron sinceros y dejaron una buena impresión.

La larga espera que antecedió la aparición de Taking Back Sunday se catacterizó por el cambio en la dotación de gente, pues buena parte del contingente que había ido por los teloneros hizo abandono del lugar, mientras que otros recién hacían su ingreso, con el obvio propósito de degustar del plato de fondo, cuya única presencia se manifestaba –de momento- al fondo del escenario, con el telón que anunciaba a Taking Back Sunday, junto con el distintivo número 152.

A las 21.30 se rompió el aburrimiento, y con el sonido marcial de fondo se pararon también los que se habían sentado en el suelo y se dispusieron a disfrutar de la maquinaria creada en Long Island, New York y que lleva aceitada ya casi trece años.

Desde el primer minuto quedó claro que no se iban a guardar nada, intención demostrada en la imponente interpretación de ‘You Know How I Do’, que arrancó vítores desde la cancha y que hizo patente el poder del grupo, que en vivo devienen en sexteto, gracias a la adición de Nathan Cogan en guitarra, teclados y coros. El resto de la formación contenía tintes históricos para sus seguidores, pues era la misma que firmó el primer opus, “Tell All Your Friends”, trabajo que este año cumple una década.

El directo en Chile se produjo en el marco promocional de su quinta producción discográfica, que es homónima. Los singles ‘Faith (When I Let You Down)’ y ‘You Got Me’ fueron coreados a rabiar, dconfrontándose frontalmente en poder con lo que expelían los parlantes. A diferencia de We the Kings, el sonido de Taking Back Sunday tiene un background más abultado y elaborado, cimentado posiblemente en el liderazgo que ejerce Eddie Reyes –un real veterano de la escena-, en la excelente labor que ejecuta John Nolan en guitarras, teclados y voces, más la exquisita técnica de Mark O’Connell en la batería.

Si anoche en el Teatro Teletón no se alcanzó la perfección sónica fue lamentablemente por el ejercicio de Adam Lazzara. Su voz se escuchó poco o nada, sólo cuando se dirigía al público entre medio de las canciones. Empero, recurrió a todo su carisma para resolver dicho problema. Inquieto e histriónico, el frontman se movía de un lado a otro en el escenario, mutando su micrófono a una extensión del brazo o a un látigo, según él lo quisiera. También hizo explícito el acercamiento con los asistentes, al saltar a la cancha mientras sonaba ‘Make Damn Sure’.

‘Spin’, ‘There’s No ‘I’ Team’, ‘Call Me in the Morning’, ‘Timberwolves at New jersey’ y ‘Bike Scene’ fueron algunos de los nombres que desfilaron en el ambiente. Y uno de los momentos especiales llegó en el bis, cuando Lazzara sorprendió con ‘Everything Must Go’ –del disco “New Again”, de 2009-, que no tocaban desde hace mucho tiempo.

Para el final, las palabras de agradecimiento, y el fervor chileno nuevamente hacía mella en el corazón de otra agrupación, ya que también fue tildado como el mejor público de toda la gira por el cono sur. Un público que supo y pudo hacer frente a la asistencia escuálida con una entrega sin medida. Como deberían ser todos los conciertos. Podría estipularse que el debut en nuestro país de We the Kings y Taking Back Sunday –con cierto retraso de estos últimos- se hizo entre amigos. Pocos, pero buenos.

Jean Parraguez
Fotos: Ignacio Gálvez

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