Steve Hackett: el heredero de la gran tradición “genesiana”

46 años de música que mueve el alma
Steve Hackett: el heredero de la gran tradición “genesiana”

Martes 06 de marzo de 2018, teatro Nescafé de las Artes

Para todos los fanáticos del rock progresivo clásico, la presencia de Steve Hackett en Chile fue, sin duda, un hecho de gran relevancia. El guitarrista británico, es el único de los integrantes tempranos de Genesis, que ha mantenido vigente el espíritu primigenio de la banda, no solo por el hecho obvio de que interpreta de manera magistral sus clásicos perennes, sino que también porque en sus propias composiciones mantiene ese espíritu musical que tenía el grupo en sus orígenes. Hackett debe ser además, junto a Steve Howe de Yes, el guitarrista más importante del progresivo canónico: no por un virtuosismo mal entendido y sin sentido, sino que por la gran sensibilidad y detallismo de sus secciones de guitarra, verdaderas pincelas de elegancia y belleza sonora. 

El concierto, que es parte de la gira “Genesis Revisited Solo Gems & GTR 2018 Tour De Force”, comenzó a las 21 horas exactas, con la pieza ‘Please Don’t Touch’ del álbum homónimo de 1978 –el segundo que editó tras su salida de Genesis-, que este año está cumpliendo sus 40 años, tal como lo recordó el mismo Hackett más adelante en el show. Con Roger King en teclados, Gary O’Toole en batería, Rob Townsend en saxo, flauta, teclados e instrumentos de percusión y Jonas Reingold en bajo y guitarra –quien hizo un papel notable en el complejo rol de Mike Rutherford-, la jornada continuó con el clásico ‘Every Day’ de su disco solista de 1979, “Spectral Mornings”. Fue una interpretación llena de poderío, con melodías de saxo y guitarra en armonía y un O’Toole demostrando sus primeras credenciales como un baterista de altura. 

Pero no todo fue nostalgia, pues la próxima pieza fue ‘Behind the Smoke’ de su álbum de 2017, “The Night Siren”. Se trata de una composición que habla del drama del fenómeno de los refugiados. Fue una versión potente y emotiva, con el mismo Hackett cantando con todo y un solo de flauta misterioso, de toques orientales. La actualidad creativa del guitarrista, siguió en pie con dos composiciones más de “The Night Siren”: primero ‘El Niño’, en la que destacó el sonido prístino y, al mismo tiempo, desgarrador de la guitarra; y luego, ‘In the Skeleton Gallery’, pieza que habla sobre el insoluble conflicto palestino-israelí y que contó con una novedosa conversación de saxo y armónica interpretada por el titular. Ya a estas alturas del show, la técnica de Hackett en la guitarra, con tapping, armónicos, riffs, punteos y el maestro uso de la palanca, relucían frente a una audiencia a todas luces fanática acérrima de su obra. Pero todo estaba recién comenzando.

La elegida para continuar el concierto fue el clásico ochentero ‘When the Heart Rules the Mind’ del proyecto que armó con Steve Howe, GTR. El éxito radial, aún es una demostración de cómo algunos actores del progresivo supieron leer la sensibilidad del momento y llegar a amplias audiencias. Es el caso, por supuesto, de GTR, pero también de otras bandas como Asia y Marillion. Además, el tema sirvió para la aparición del cantante Nad Sylvan, quien cantó en armonía con el mismo guitarrista la ganchera parte vocal. Siguiendo con la celebración de las cuatro décadas de “Please Don’t Touch”, fue el turno de ‘Icarus Ascending’ y luego de una gran ejecución de ‘Shadow of the Hierophant’ de su celebrado disco debut, -para muchos el más fiel continuador del espíritu de Genesis-, “Voyage of the Acolyte” (1975).

La extensa sección del espectáculo dedicado a la obra clásica de Genesis, comenzó con una de las canciones fundamentales del progresivo histórico: ‘‘Dancing With the Moonlit Knight’ del pináculo de la obra de los ingleses, “Selling England by the Pound” (1973). No solo Hackett brilló con aquel solo icónico, que inauguró la técnica del tapping en la guitarra rock –no, no fue Eddie Van Halen-, sino que también los demás integrantes de la banda, sobre todo Reingold en el bajo-guitarra usado en la pieza original y la expresiva voz en el papel de Peter Gabriel de Sylvan. Los momentos luminosos de la carrera de Genesis, siguieron con la hermosa pieza ‘One for the Vine’ del álbum “Wind & Wuthering” de 1976, el último en el que participó Hackett en la banda; y luego, con la sentida balada ‘Inside and Out’ del EP “Spot the Pigeon” de 1977, que también forma parte del período compositivo de “Wind & Wuthering”. En ambas, se pudo notar que la voz de Sylvan se acomoda aún mejor al tono de Phil Collins que al de Gabriel.

Una de las sorpresas más llamativas de la noche, llegó con la interpretación de ‘The Fountain of Salmacis’, clásico del álbum “Nursery Crime” de 1971. Una versión impecable, con una parte instrumental de gran ejecución y un Hackett inspirado, como señalábamos al principio, el único y legal heredero de la gran tradición “genesiana”. Le siguió ‘Firth of Fifth’ de “Selling England By the Pound”, simplemente una de las canciones más importantes del género y con seguridad, con uno de los solos de guitarra más hermosos, no solo del progresivo, sino que de toda la historia de la música rock. Un deleite. Incluso, cuando la lírica dice “Till lured by sirens' cry”, Hackett reproduce el sonido de los míticos personajes del mar. Además, la sección de flauta, interpretada por Peter Gabriel en la original, fue reemplazada por el saxo, entregándole otro cariz sonoro a la pieza.

Tras una versión impresionante de ‘The Musical Box’ y la ovación de los asistentes, Hackett tomó la guitarra acústica y se sentó para comenzar con ese clásico de clásicos del álbum “Foxtrot” de 1972: ‘Supper’s Ready’. “Walking across the sitting-room, I turn the television off” comenzó a cantar Sylvan y el público no podía creer lo que escuchaba. Si algunos pensaron que solo sería una sección de la extensa pieza, estaban equivocados, pues Hackett y compañía interpretaron sus más de 20 minutos de duración, más encima con un solo final modificado apoteósico y lleno de sentimiento. Una de las piezas musicales más importantes de la tradición progresiva británica, que combina la majestuosidad épica con el humor, la sátira y lo grotesco. Un lujazo. El bis llegó con un meddle compuesto por ‘Myopia’, ‘Slogans’ y el tema de Genesis de “A Trick Of the Tail”,  ‘Los Endos’. Fueron dos horas y media de música sin intermedio, en las que el músico inglés recorrió nada menos que 46 años de música que mueven el alma: desde “Nursery Crime” (1971) de Genesis hasta su disco solista  “The Night Siren” de 2017. 

Héctor Aravena A.
Fotos: Juan Pablo Maralla

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