Rock en Río Itata: Amor por la música

Un espacio cada vez más necesario

25 y 26 de enero, 2019
Cancha Matadero, Coelemu

Rock en Río Itata, un festival de música rock y metal de dos días totalmente gratuitos. Organizado por el colectivo Puente Rock de Coelemu, quienes con pasión, dedicación y trabajo han engendrado desde el 2011 este evento a pulso y sangre en conjunto con la municipalidad de Coelemu. Hoy se ha convertido en una máquina potente de autogestión y un polo musical imperdible del verano.

En un ambiente singular, dinámico y único entre quienes colaboran para que este festival funcione se mezclan  personajes de distintas disciplinas en un backstage de gratos y múltiples historias. Personajes como Evelyn Jayson, locutora del programa radial online Octava Rock, cuyo objetivo es difundir bandas nacionales e internacionales vinculadas al metal. Entremedio se pasea Exequiel Novoa de Doña Kalaka, quien se encargó del diseño serigrafiado del merch de este año, sumado a los stands por otro lado la agrupación cultural Tome Rock. también deambula por entre los músicos captando cada resquicio de música y sucesos que acontecen en estos días, todo confluye en un ambiente donde el amor incondicional a la música y un compromiso tácito a la escena rockera nacional son palpables en cada lugar, aun sabiendo que las condiciones no han sido siempre las más fáciles para su ejecución.

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Viernes 25

Cancha Matadero se encuentra entre la naturaleza y se puede llegar caminando desde el pueblo. En el lugar se ven árboles, carpas y un escenario frente al centenario Puente Viejo, el cual augura presagios tribalescos de música. El sol está álgido y punzante. El primer día, en la apertura, se presenta la Orquesta de la Corporación Arte y vida, dirigida por Valentina Valdés Bravo. Suena para iniciar la jornada 'The Trooper' de Iron Maiden en conjunto con la banda local Astaroh, canción que pronostica una extenuante y energética jornada de metal.

Los primeros en presentarse son los locales de CAM, banda perteneciente al colectivo de Puente Rock. Un sonido liviano, guitarras suaves que serpentean y puntean, creando al escucharlos un recorrido de calma mezclado con un rock clásico. Luego siguieron Sanguinus Terra, heavy metal de Chillán, quienes con su juventud y ánimo lograron introducir en el ambiente la oscuridad y la idea de performatividad en el vestuario que tienen este estilo de bandas.

La primera explosión palpable del público llego con los potentísimos Hijos de Algo, banda conformada por Mauricio Hidalgo, Daniel Robles, Feliciano Saldias y actualmente se ha incorporado a cabalidad Cler Canifrú en guitarra. Por lo mismo, al ver su presentación se puede hablar de una banda con experiencia y con integrantes que conocen como funciona a cabalidad una performance de rock en vivo. Esta banda juega con un rock de identidad propia lleno de potencia, tiene enérgicas guitarras y ritmos que no permiten pausa ni paz en la mayor parte de su show y que a ratos se camufla y se digiere a sí mismo con melodías mas livianas, envolviendo y jugueteando con una madurez sonora muy propia y dinámica. Este es un rock con letras que hablan de la conciencia, por lo mismo temas como 'Avanzar' o 'Convicción' funcionan entre el público para darle poder a los mensajes que la banda quiere entregar. El vocalista máquina imparable que potencia al público sabe moverse, sube y baja del escenario, se incorpora sobre un amplificador en medio del público mientras el bajo fuerte y estentóreo detrás marca dureza y fortaleza musical. El mosh levanta polvo por todas partes y los cuerpos se mueven en círculo durante casi toda la presentación. La batería directa y aplastante de Hidalgo, en conjunto con las filosas y vertiginosas guitarras de Canifrú hacen de cada canción una invitación a rockear con desenfreno. Canifrú es un personaje especial y una incorporación acertadísima ya que suma desplante y actitud a la banda. Licenciada en música, sesionista, guitarrista de de la orquesta de viña 2018, son algunas de las múltiples experiencias que posee la también integrante de Lilits e Hidalgo. El primer punto alto de la jornada a todas luces un acierto en el line up del festival.

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Larrea Trip se toma el escenario, llevándonos a un largo viaje por la psicodelia jazzística. Distorsiones perceptuales, intensificación cromática y difuminación de los sonidos son las sensaciones que produce esta música en el festival. Las guitarras que te sumergen en un mar de sonidos que nos lleva al útero primordial. Su música es progresiva y estridente. Luego, el viaje cambia con la canción Afri Conce transportándonos a la ritualidad, a lo tribal, al trance y a los rasgos de Fela Kuti. Larrea Trip es una larga instancia de ascenso al espacio exterior, permiten crear momentos que nos hacen olvidar por unos minutos la alienación terrenal.

Raíces. Descender a la tierra. Rock tradicional. Weichafe tiene trayectoria. El público corea sus canciones y cantan al unísono 'La Fuerza viene de la tierra'. En plena gira nacional, que partió en Calama para descender en el sur, los músicos entregan letras con positivos mensajes como en 'Las cosas simples', canciones que son aclamadas y aplaudidas, además realizan una intertextualidad con 'Estrechez de corazón' de Los Prisioneros, la cual es cantada con ímpetu por el publico. Pero esto no es lo único interesante, un nuevo personaje aparece en medio del escenario. Pelo morado, uñas pintadas de diferentes colores, ojos claros intensos y grandes. Valentin Fertorandez es su nombre. Este juega en el teclado y muestra un trabajo de invención novedosa con canciones que ya tienen diez años, transformándolas, mutándolas y reversionando el clásico repertorio de la banda que no pierde un ápice de fuerza , canciones que suenan frescas e igual de rockeras  que siempre. La trayectoria de Fertorandez en el rock es disímil. Más bien viene de la experimentación interdisciplinar con su banda Inclusión, la cual muestra un trabajo de difícil clasificación, pues como él mismo señala “no tiene género ni estética definida”. Por otro lado, es DJ y sintetiza con Augusto Schuster, por lo cual también trabaja en el pop oficial. Su inserción en la banda da cuenta la idea que tiene Weichafe de expandir su repertorio musical e indagar en nuevas tendencias musicales más actuales. Probar y evolucionar es lo que mantiene a una banda vigente en el tiempo.

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Descender al mundo infernal. Dejar las raíces y sumergirse en el viaje del Rockabilly. Voodoo Zombie aparece con la clásica teatralidad de sus vestuarios y el potente desplante escenográfico que los caracteriza. Comienzan con 'Zombiewalk' y 'Abducción', con el contrabajo de Sexbasstian que retumba por toda la cancha. La voz de Katrina sigue intacta y esta se mueve al ritmo zombie tirando patadas, gesticulando con su rostro y realizando una performance que da cuenta de su trayectoria. El año pasado lanzaron su disco "Reviresco", grabado en Estudios Calavero. La palabra viene del latín y significa "resurgir, renacer" y al parecer esto es lo que están haciendo. Renacer y seguir creando y avanzando hacia nuevas expectativas musicales.

Groove, metal progresivo, riff técnicos y métricas irregulares siguieron luego de la caminata zombie. Éntomos cambió el ambiente y lo volvió fuerte, brutal, oscuro. Voces hardcore desgarrantes hacían ecos fantasmales entre los árboles, letras sociales retumbaban en la noche y se veía alrededor un polvo que vibraba en el aire que salía de las botas de quienes cabecean. Para finalizar el día uno, con el cansancio en la piel Radamanthys con death metal y Fieromono, banda ska cerraron la primera jornada casi empezando a amanecer.

Sábado 26

El segundo día comenzó a eso de las cinco de la tarde con Difalia. Con un sol relampagueante y una velocidad en las guitarras que hacen bailar a los más jóvenes y un thrash metal clásico, esta banda de Tomé fue la precursora del metal que se escucharía durante este día del festival. Le siguió Mantra, la primera banda internacional que se posa en estas tierras. Eran de Mendoza, Argentina. Tocaban un rock clásico, en donde el bajo y la batería eran el fuerte.

Es importante la participación de esta banda en el festival debido a que este es el inicio de un intercambio cultural y musical que se puede dar a nivel local, regional y entre países. Formar redes permite expandir y llevar la música a otras fronteras, generando movimiento, compañerismo y diversificación de puntos de vista para el festival.

Otra banda local es Rockawilly, en donde sus integrantes también son de la Agrupación Puente Rock. Un hard rock tradicional, ordenado y esquemático con punteos guitarreados los definen. Tocaron canciones como 'Trapacero', 'Mal de ti' y 'Ya no digan más'. Presentaron canciones nuevas que irán en el próximo EP como 'Somos de la tierra' y 'El toque del terror'. Entre el público personajes atípicos empezaron a flotar. Un hombre baila en círculos con una flauta en la mano, con unos pantalones verdes logrando romper con el orden clásico, molestando a más de alguno. Los presentes conocían la banda y se generó el espacio de reírse entre quienes estaban en el escenario y quienes observan.

Folkheim. Al verlos me imagino montañas lejanas atestadas de nieve, lugares naturales verdosos escondidos e inéditos, espacios sin luz en donde el sol sale rara vez. Tribus ancestrales y antepasados que nos susurran al oído idiomas muertos, recordándonos el origen y la raíz. Su música genera oscuridad y distancia. Una voz cruda, una teatralidad étnica en sus rostros y una versatilidad en la batería provoca una energía de catacumba en el público. Hay ritualidad musical, ya que la melodía es como una veneración a un culto prohibido, quizás por sus pinceladas de black metal que nos remiten a tierras nórdicas. Este folk metal posee claramente influencias europeas y no es casualidad que este año en octubre viajen a Europa. La fusión y mixtura con instrumentos como el kultrún provocan un recordatorio interno de los ancestros. Aquí tocaron 'KIEPJA', canción nueva, larga y áspera escrita en honor a Lola Kiepja, la última selk’nam que habito tierras australes. Invasores, extranjeros, usurpación de tierras es el concepto o temática de la canción 'Folkheim' suma sin duda a un festival de una diversidad estilísticas de solo rock difícil de encontrar en otro lugar. Un aire épico queda en el ambiente y seria el preámbulo perfecto para la siguiente banda.

Después de unos minutos, aparece en el escenario Feedback. banda que tiene el peso de ser considerada el primer antecedente del heavy metal chileno. Su frontman y guitarrista Néstor Leal se posa en el escenario con prestancia, determinación y solidez. Canciones como 'Never Kill My Mind'  suenan, canción que fue escrita en dictadura cuando Leal se tuvo que ir a Europa. Esta es una canción de protesta. Cuando Néstor cuenta parte de su historia, el público simplemente se entregó. Palabras sobre contingencia como, “Ser inmigrante es igual aquí que en todas partes”, sumado también a un amor idílico y de vida que tuvo que dejar cuando emigró lejos, llegan en la canción' Sueño contigo' acompañada con un virtuosismo de guitarras que que llevo la presentación a otro nivel. Solo de batería de por medio Raúl Rocha, baterista, muestra su desplante en un solo notable y así llega 'Caballero de la noche' acompañados de Evelyn Leal en voz y dando cuenta de su talento innato. Feedback entregó a los asistentes una presentación inolvidable y fue uno de los puntos mas altos de la segunda jornada.

Vino luego la banda local Mitjans, definida por ellos mismos como metal coelemano, quienes muestran un híbrido musical que varía entre el metal , rock y pinceladas de punk, siendo la banda revelación local que aprovecho su localia sin descollar eso si. Llegaría así el turno de Los Mox!. El lugar está lleno. Tocaron las clásicas canciones, 'Curao manejo mejor', covers de 'Breaking the Law', 'Huevos con aceite', 'Bronceado de cantina', entre otras, con un recibimiento entusiasta. Sin embargo, me pongo a pensar que existe un facilismo en su presentación, si bien son buenos músicos y provocan la vorágine del público no existe una evolución en su presentación en términos de ideas. Oraciones como “chúpalo lento” ya no dan risa. Son chistes antiguos y que dan cuenta de que no están procesando los acontecimientos sociales que están ocurriendo a nivel país ni de las discusiones de género actuales. Terminan con la canción 'Ataque de KK' y su presentación me deja un vacío. Es un punk jackass que en lo personal no genera sentimientos. Sin embargo el público corea y canta cada una de sus canciones. demostrando que la fórmula a pesar de todo todavía funciona.

Llegaría así la hora de Massakre, se viene a la mente la palabra historia. Ellos fueron la primera banda metal que organizó un festival llamado Death Metal Holocaust como también los primeros en incursionar en el thrash metal en el país. Antes de su show y temprano en la tarde, el vocalista Yanko Tolic generosamente realizó una charla para quienes quisieran entender el trayecto chileno de la música vinculada a este estilo musical a lo largo de los años. En el escenario él es fuego y realiza una invocación a los deseos más bajos. Deja sus ojos en blanco, se tira al piso, mueve sus manos hacia el cielo. La batería es cruda, rápida y suena mientras el bajo de Eduardo Vidal suena pronunciado. Varias de sus canciones hablan de política. Canciones como 'Red September', 'G.A.P', 'Addicted to Insanity' y 'Damnation' son de un repertorio ya clásico y legendario. Para el cierre una canción  basada en un poema de Pablo Neruda llamada 'The Death Poem', coronando una presentación histórica como la banda.

CTM fue la banda que siguió este ambiente infernal. Fuerza y actitud mostraron en su presentación. Tocaron un cover de Maldito Payaso, quienes no pudieron estar en el festival. Luego vino Hades Inc, músicos que tienen más de 25 años de trayectoria. Con su power metal tocaron canciones como 'Insanity Inside' y 'No Fear'. La penúltima banda que se presentó fue Futhan. Vestidos de monjes, con un desplante duro, directo y avasallador tocaron su metal vital traído de tierras temucanas. Los rápidos ritmos, las melodías de medio tiempo, el  bajo presente constantemente, con las guitarras agudas y con los alaridos de voz la banda mezcla líricamente la temática del conflicto mapuche, dando cuenta que la denuncia aún existe en lo musical. Finalmente a altas horas de la noche, Karmachine con su metal metamorfoseado cerró el festival.

Este festival es necesario en la escena musical chilena. Existen pocos que son totalmente gratuitos incluyendo alojamiento en términos de  poder quedarse en carpa disfrutando de la música y de la naturaleza gratis. Quienes lo organizan no son productores, sino que son profesionales de múltiples disciplinas que se unen para lograr con un presupuesto limitado un festival que conjuga a bandas nacionales influyentes, históricas con otras que están en su génesis. La unión aquí es el amor por la música y el deseo de llevar a esta ciudad diversidad cultural algo que se agradece y será siempre necesario.

Constanza Bustos Sánchez
Fotos: Ignacio Villouta

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