“Ripper” Owens: Una celebración justa y precisa

Vocalista se presentó en el Rock & Guitarras

4 de abril - Rock & Guitarras
Santiago - Chile

Una celebración íntima y cercana fue lo que se vivió anoche en un Rock y Guitarras a media capacidad, solo para verdaderos fans que disfrutaron de un show provisto de una grandiosa calidad musical.

Lejos de los apoteósicos escenarios que compartió con Judas Priest, hoy la realidad es muy distinta para Tim “Ripper” Owens, no por ello exenta de cierto glamour y claro está que para los fans, dicha realidad puede ser aún más dulce, simplemente porque hoy Ripper posee una cercanía con su público que pocas estrellas de la música -a estos niveles- tiene, ¡porque sí!, digámoslo sin temor a caer en la excesivo ensalzamiento, Tim Owens, es una estrella del Heavy Metal del más alto nivel, no tan sólo porque sus ocho años en Judas Priest fueron un trampolín que lo llevó desde ser un desconocido vocalista de banda tributo al estrellato mundial, sino porque fue a partir de ese instante cuando comenzó a cautivar al mundo con su extraordinaria voz y a su vez cimentar una trayectoria brillante, que hoy lo tiene como uno de los más versátiles y avezados vocalistas del metal.

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Alrededor de las 20:00 hrs, los chilenos Eternal Thirst lamentablemente se presentan ante un marco de gente muy exiguo, quizá el punto bajo fue precisamente ese, la baja asistencia tomando en cuenta el nivel de show que se avecinaba, pero lo que evidentemente no opacó la presentación de los nacionales, quienes ya denotan mucha madurez como banda y que esta instancia tan solo reconoce su gran nivel musical.
21:00 hrs en punto y sale a escena el quinteto liderado por el carismático Tim “Ripper” Owens, quien abrió la noche con la ganchera ‘Metal Gods’ que inmediatamente dio paso a la primera sorpresa, la enérgica ‘Jugulator’, un tema muy poco usual en conciertos de Ripper y probablemente también de la carrera de Judas Priest. Continuaba ‘Burn in Hell’, un tema siempre considerado y que tiene la característica de ser el primer gran hit de Judas Priest que mostraría al mundo la joven promesa Estadounidense, manteniendo la esencia pero otorgando un sutil toque moderno.   

El set continuó con un solo de batería que permitía predecir que “Painkiller” continuaría con el set, es así como la noche avanzaba con una tónica muy marcada, una mixtura de clásicos sumado a algunas sorpresas poco usuales, por un lado ‘Grinder’, ‘Hell Bent for Leather’, ‘Living after Midnight’, ‘Breaking the Law’ y en la fase final ‘Electric Eye’ entregaron lo que el público esperaba. Por otro lado, cortes como ‘Lost and Found’ y ‘Hell is home’, sin duda fueron sorpresas muy bien recibidas, que además otorgaron la pausa rítmica necesaria en todo concierto de Heavy Metal.  Es así como la promesa de Owens fue cumplida a cabalidad, disfrutamos de aquellos clásicos de los padres de la NWOBHM y por otro lado temas ocultos que de otra forma sería imposible experienciar, ya que a estas alturas solo Ripper puede interpretarlos. En ese sentido, cabe destacar una vez más, que estamos frente a un frontman como pocos existen en la escena mundial, que derrocha simpatía y siempre deseoso que su voz se escuche a gran decibel, asunto que permanentemente monitoreó y en algún momento indicó que se subiera el volumen de la misma, porque a ratos se percibía más baja que el resto de los instrumentos, asunto enmendado de inmediato por la producción. Punto a destacar además, es la gran calidad de los músicos que lo acompañan, con una trayectoria impresionante y una brillante ejecución, son el soporte perfecto para una banda que verdaderamente fue un lujo presenciar.   

Un show breve pero intenso, quedando con la marcada sensación de que Ripper es como de la casa, un amigo más, lo que se evidenció en el hecho que sus músicos compartieran con los fans ahí mismo post show, razón por la cual es probable que muy pronto lo tengamos de vuelta en otro show íntimo donde la consigna será una sola, el deleite de sus fans y su incólume voz sonando cada vez más alto.  Aunque Judas Priest intenté invisibilizar su paso por la banda, son sus verdaderos fans –aquellos/as que asistieron la noche del jueves- quienes le otorgan el reconocimiento merecido a una voz imperecedera, única y que aún tiene mucho que entregar a sus 51 años.

Maximiliano Sánchez
Fotos: Juan Pablo Maralla

 

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