QUIET RIOT

Y el ruido se sintió

Galpón 6
Jueves 4 de Mayo de 2006
 
La expectativa era alta, generada principalmente por la presencia de una leyenda del glam metal de los 80’s como lo es Quiet Riot sin lugar a dudas, y también por el excelente precedente que dejaron el año pasado Wasp y Hatebreed con dos show matadores en este mismo recinto. Y lo cierto es que la ex Oz al tener una capacidad máxima de 2000 personas, genera una cercanía y un calor con la banda que pisa su pequeño escenario, que el lugar se transforma, literalmente, en un infierno de puro rock ahí dentro.

En la previa le comentaba a mi nobel compañero de labores “Fucho”, lo que Quiet Riot significaba en mi vida, cuando recién salió su hit ‘Cum’ and feel the noize’ y a mi tierna edad de 12 años descubría el “Heavy Metal”. Qué increíble como sólo 2 palabras cambiaron totalmente mi vida a esa edad (algo que le pasó a muchos en ese período, como a Cote Hurtado y Alfredo Lewin sin ir más lejos, y aquí seguimos, viviendo y respirando rock and roll). El cartel anunciaba la reunión por este show de la banda nacional Mandrácula con Pancho Rojas a la cabeza, pero sin ninguna explicación pública por parte de la productora, el grupo no se presentó, lo que develó una falta de organización y dejó a varios de los presentes reclamando. Y a pesar de que el local no presentaba un sold out hasta los topes como ocurrió con Wasp, el ambiente estaba realmente encendido y electrizante.

Cuando el grupo pisó el escenario, ya tenían al público en el bolsilllo desde el minuto cero y ya en el segundo tema ‘Slick black cadillac’ la locura era total. A ratos parecía un recital de thrash o death metal por los constantes stage diving que hacía el público de las primeras filas y que le dio mucho trabajo a los guardias de seguridad. El carismático y divertido Kevin Dubrow tenía una sonrisa de oreja a oreja viendo la reacción de la gente y el tipo estaba prendidísmo, disfrutando él mismo el show como loco. Con una aleonada peluca rubia (debido a lo cual varios espectadores lo rebautizaron como “Tía Sonia” la mamá del Nico Massú), y enteramente vestido con un traje de plush de leopardo, Dubrow demostró que su voz está intacta y cantó los temas igual que en los discos, tranformándose por momentos en la representación más cercana que he visto del carisma y presencia de un Rod Steward en una banda de heavy metal. Pero si Kevin Dubrow es la cara y el showman de la banda, el baterista de origen mexicano Frankie Banali es el alma y el motor de Quiet Riot ¡qué potencia! Con qué fuerza y destreza aporreaba los tambores, el tipo tiene un “peso” superlativo en su sonido que indudablemente hizo recordar al gran John Bonham de Led Zepellin. Notable Banali. Los nuevos integrantes, el guitarrista Billy Morris (ex Warrant) y el bajista Wayne Carter están precisos para su papel y reemplazan en gran forma a los originales Carlos Cavazo y Rudy Sarzo, sobre todo Carter que tiene una gran presencia escénica y toca con los dedos, sin uñeta, tal como lo hacía Sarzo.

La mayor parte del set list estuvo centrado como era de esperar en el disco más importante y exitoso de la banda, su “Metal Health” de 1983 y que tiene el récord de haber sido el primer disco de heavy metal en la historia de llegar al Nº 1 del ranking de ventas de Billboard. Seis temas se extrajeron de él, entre las que sonaron ‘Love’s a bitch’, ‘Let’s get crazy’ y la balada ‘Thunderbird’ dedicada a la memoria del fallecido Randy Rhoads, el guitarrista original de la banda y que se transformó en uno de los mayores guitar-hero de la historía cuando grabó los 2 primeros discos solistas de Ozzy Osbourne, al comienzo de la década de los 80’s. De su otro gran disco “Condition Critical” (’84) sonaron el tema título y el mega hit ‘Mama weer all crazee now’ video que pasaban a todas horas en “Magnetoscopio Musical” con Rodlofo Roth. De su disco “QRIII” (’86), sonó la magnífica ‘The wild and the young’ e incluso Dubrow se dio el lujo de tocar un tema de su disco solista “In for the kill” del 2004.

Y si bien es cierto faltaron algunos clásicos como el hit ‘Party all night’, y las imprescindibles ‘Sing of the times’ y ‘Don’t wanna let you go’, el grupo terminó de poner a todo el local de cabeza con una locura desatada que hace tiempo no veía en un show nacional cuando cerraron con ‘Cum’ and feel the noize’ el tremendo cover de Slade que los lanzó a la fama. Para el bis, la opción no podía ser otra que por supuesto ‘Metal health (bang your head)’, un HIMNO con mayúsculas del heavy metal de todos los tiempos y que definió el termino “Headbangers” como una de las tradiciones más representativas del metal junto con el símbolo de los “cuernos” inventados por el hechicero de la oscuridad Ronnie James Dio.

Sin lugar a dudas una noche memorable, donde asistimos a un gran, gran concierto; pletórico, jubiloso, explosivo con un excelente sonido y que demostró una vez más que las leyendas como Quiet Riot aún son dificilmente superables sobre un escenario por las bandas de generaciones más recientes. Con la clase se nace, no se hace.

Foreigner y Quiet Riot hasta el momento lejos los mejores shows del año, seguidos de cerca por The Gathering y Helloween. Veremos que tienen que decir al respecto cuando les toque su turno a Criminal, Angra, Paradise Lost, Dio, Fear Factory y una larga lista que se nos viene por delante…. ¡Qué haya rock!

Cristián Pavez
Fotos: Ignacio Orrego
tags

Contenido Relacionado