A PERFECT CIRCLE

En España

Sala Riviera de Madrid
22 de Enero de 2004

Un paseo entre la fragilidad y la brutalidad fue lo que ofreció A Perfect Circle en la presentación de su último disco, "Thirteenth Steps", en la Sala Riviera de Madrid. Las expectativas eran altas. Dos años antes había estado Tool tocando en la misma sala donde esta noche llegaba Maynard por segunda vez, claro que con un raro mix entre Billy Howerdel, Jeordie White, James Iha y Josh Freese. 'Our First Step Winter 2004' hacía su primera parada en España y las ganas de ver cómo cuajaban estos tipos en el escenario estaban muy altas entre las más de dos mil personas que llegaron en el frío invierno madrileño.

Con unos veinte minutos de retraso, Melissa Auf Der Mau salió a mostrar las canciones de su nueva banda, las que se movían entre unos riffs un poco duros a la Smashing Pumpkins era "Mellon Collie…" y los acordes más melosos de Hole. Suena como una conclusión fácil y en cierto modo lo es, porque Melissa salió a hacer su negocio: intentar convencer al público y promocionar su disco con un chapurreado castellano: “banda nueva, disco nuevo, sale el 2 (y hace el gesto con los dedos) de f… fbruaero… mmm... february second”. Y sería todo.

Luego de la tensión habitual del desarme de equipos y preparación del número central, una melodía fuerte y extraña, esas del tipo incidental que aparecen en ambos discos de APC, dio paso a un fuerte "Disappear, Disappear… " que retumbó en el local mientras los gritos y los aplausos apenas dejaban ver a Maynard, en rigor a su sombra, quien detrás de una cortina negra golpeaba rítmicamente dos marimbas o tambores que constituyen el inicio de 'Vanishing'. Gran partida, poderoso sonido cuando todos los instrumentos estuvieron a full, aunque de repente daba la impresión de que algo de cohesión o ecualización faltaba.

A continuación, y para encender los ánimos y ahuyentar los temores, se lanzaron a una impecable versión de 'Pet', en la cual se notó el bajo de Jeordie White, ahora sin pinturas o vestidos, que le otorgaba una poderosa base a los delirios guitarreros de Howerdel. Mención especial merece Freese, que no sólo era el motor sónico de cada tema, sino una verdadera bestia en cada golpe que le dio a sus pobres tambores.

Luego vino 'The Hollow' y el desborde total del público, entusiasmado con un “Hola Madrid”. Al finalizar la canción, Maynard dijo: “les pedimos disculpas por nuestro presidente”, lo que hizo recordar a muchos el tema de la censura que contó en un par de entrevistas respecto a los shows de Tool en EE.UU en 2002. Luego presentó a la banda, bromeando con Jeordie White/Twiggy Ramírez (“he’s spanish”), con James Iha (“also spanish”) y el resto de sus compinches.

A medida que se iban sucediendo canciones como 'Magdalena', 'Blue', 'The Noose', '3 libras' u 'Orestes', quedó de manifiesto el carácter de la música de A Perfect Circle. Una cuidada línea vocal de Maynard, quien llega a todos los registros que muestran las grabaciones en estudio e incluso se da el lujo de reproducir íntegros los gritos más guturales y desesperantes de canciones como 'The Outsider' y 'Judith', más un poderoso acompañamiento de unos músicos que todavía dan un poco la impresión de estar sorprendidos con su mezcla en el escenario.
Nunca escuché APC en vivo con Paz Lenchantin en el bajo, pero creo que el ex Manson aporta una vitalidad y una oscuridad muy interesantes, que se hicieron notar en la extraña versión de 'The Nurse Who Loved Me' y en los poderosos quiebres de 'The Package'.

La ecuación era rara, pero sumamente interesante. Maynard cantaba con los ojos cerrados, medio inclinado y moviéndose de atrás para adelante, con una tranquilidad y sutileza sólo desbordada en los momentos rabiosos de estribillos. Mientras tanto, la banda proyectaba la sensación de que esperaban con ansias que pasaran las partes lentas para dar rienda suelta a toda su fuerza.

Hace cuatro años, cuando APC hizo su debut, muchos comentarios decían que la idea original era que cantara una mujer, puesto que se quería dar la sutileza y fragilidad vocal que sólo tienen ellas, y que al final la elección de Maynard respondía a su versatilidad y sus dotes como cantante en un amplio espectro. Verdad o no, lo cierto es que cuesta no pensar en eso entre los momentos cálidos y cándidos y los del desborde total. Es como estar en la playa capeando olas de regular tamaño y esperando esas enormes que te agarran y te dan vueltas para dejarte exhausto en la orilla.

A lo largo del show también quedó demostrado que James Iha es el payaso del grupo, pues en un momento se quedó con el micrófono y empezó a contar una historia medio chistosa (pero admitámoslo, el humor estadounidense es terriblemente fome) sobre una caminata por Madrid, aderezada con una canción de Backstreet Boys.

Justo antes de ‘Judith’, Maynard dio las gracias y deseó a la concurrencia que se fuera a casa tranquila y “segura”, con lo que el show finalizó. Nadie se movía de su puesto y muy pocos podían creer lo corto del set (1 hora 20 minutos); algunas esperanzas se dieron cuando Iha tomó un bajo y White una guitarra para hacer unos breves acordes de 'Today' de Smashing Pumpkins y 'Sober' de Tool. Pero no pasó de ser eso, sólo un juego, una payasada de los dos nuevos miembros de este círculo que debiera regalarnos más horas de buen rock, en el amplio sentido de la palabra.

Lo bueno: El sonido en general, salvo algunas pifias y desafinadas y, por sobre todas las cosas, la voz de Maynard.
Lo malo: La corta duración del show, aunque en rigor sólo faltaron dos temas potentes: 'Sleeping Beauty' y 'Thinking of You'.

Setlist:
1 Vanishing
2 Pet
3 The Hollow
4 Magdalena
5 Weak and Powerless
6 Orestes
7 Blue
8 Rose
9 The Package
10 3 Libras
11 The Nurse Who Loved Me
12 Gravity
13 The Outsider
14 The Noose
15 Judith

Por Rodrigo Quenaya

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