Nifelheim: Pestilentes vientos del norte

Suecos se presentaron junto a los nacionales de Death Yell

Viernes 16 de noviembre 2018 - Club Blondie
Santiago - Chile

Pestilentes vientos de muerte y destrucción emanaron pocos meses antes de la segunda visita de estos demonios suecos a estas lejanas tierras del sur, ya que con muy poca anticipación Weapon of Conquest anunciaba el retorno y, privilegiadamente solo a nuestro país, de una de las bandas mas devastadoras y odiosas del metal mundial, mejor dicho, del mas infernal y subterráneo metal mundial. Nifelheim. El 16 de noviembre fue el día en que el ritual comenzaba en el club Blondie donde se presenció una de las posesiones demoniacas más brutales de lo que ha sido este 2018, ya que además de Nifelheim los encargados de abrir la jornada e invocar a todos los malignos espíritus, sembrar el terror y desatar la violencia fueron, nada mas ni nada menos que Death Yell, leyenda viviente del mas putrefacto Death Metal chileno.

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20:40 horas suena el tenebroso Intro para dar paso a 'Soulless' tema que, además, abre el primer larga duración de Death Yell en un poco mas de 30 años, "Descent into Hell". La recepción del público se tornó cada vez mas cálida conforme avanzaba el tiempo, gritos de apoyo y de furia se dejaban sentir en el subterráneo de la Alameda, con la sorpresa de que Per y Erik Gustavsson, Hellbutcher y Tyrant respectivamente, los gemelos infernales de Nifelheim miraban y gruñían extasiados el show de la banda chilena como un par de fans más, tras la reja con el puño en el aire. Sin descanso se ejecutaban 'Descent into Hell' y 'Cries of the Nazarene', también de este último álbum, con el plus de que sonaron realmente bien.

Si algo destaco de ambas presentaciones fue el buen sonido e iluminación con el que ambas bandas ejecutaron sus canciones, cosa que no siempre sucede en el club Blondie, asi que felicitaciones al equipo de sonido e iluminación y a todo el staff en general por el mérito y la excelente calidad del concierto. 'Macabre Fuckfest' y 'Bluffer' fueron los últimos dos temas de la primera parte en la cual Death Yell nos mostró su más reciente disco, para dar paso a los temas más clásicos de los primeros años de la banda, 'Vengeance From Darkness' y 'Pain and Fear Days' sonaron demoledores, un bajo aplastante, guitarras muy filosas y una batería hecha una ametralladora a cargo de, sorpresivamente Hateaxes Command, miembro de Hades Archer, ex Perdition, ex Atomic Aggressor, entre tantas otras bandas consagradas. 'Confesions after Death', 'Victim of Hangman' y 'Heavenly Injustice', todos temas del primer y legendario demo tape “Vengeance from Darkness” fueron disfrutados como nunca había visto, fans de todas las edades cantando a coro estos inmortales clásicos, los cuales terminaron por cerrar uno de los mejores shows de Death Yell que he visto. Tremendos.

Una vez más la sed de violencia y odio contra todo lo santo tuvo su premio, convocando nuevamente a Nifelheim, esta infernal horda a aplastar y arrasar con todo a su paso. 22:00 horas en punto la maléfica cobra, portada del último álbum "Satanatas" hipnotizaba a los presentes en la pantalla gigante, anunciando que la jornada seria letal, bajo un venenoso ataque de fuego negro. Felipe Plaza, guitarrista de Nifelheim, quien además es chileno y miembro de Procession, Capilla Ardiente, Destroyer 666 (Si, si… el mismo de la patada al celular) y otras bandas, hace su ingreso al escenario seguido por Tamas Buday, también guitarrista de Tormentor de Hungria, y los “Hermanos del Heavy Metal” Hellbutcher y Tyrant para encender la furiosa e indomable llama negra del bestial Black Metal sueco.

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Sin misericordia 'Black Evil', 'Infenal Flame of Destruction' y 'Unholy Death' azotaban a los mas desenfrenados fanáticos que extasiados por la velocidad y odiosidad de las implacables guitarras y bajo abrían el primer mosh pit de la noche. 'Evil Blasphemies', 'From Hells Vast Plains' y 'Satanic Sacrifice' dejaban ver la adrenalina y el descontrol de los mas fanáticos cuando los primeros damnificados comenzaron a caer al pozo de prensa. Uno tras otro, sin tiempo para digerir tanto veneno y odio almacenado durante los casi 4 años que tardaron en volver estos suecos. Momento de clásicos irrefutables, 'Sodomizer', 'Storm of the Reaper' y 'Storm of Satan’s Fire', del disco homónimo y del disco "Envoy of the Lucifer" del año 2007, siguieron en la misma senda de destrucción, sin bajar el ritmo un segundo, con una energía que se transmitía por todo el recinto. Cabe destacar que el set list fue compuesto en su mayoría solo por clásicos de la banda y mas destacable aun, por temas de la discografía completa, lo que a los más fanáticos dejo muy satisfechos. 'Bestial Rites', 'Possessed by Evil', 'Soldier of Satan' y 'The Final Slaughter', de los discos "Satanatas", "Nifelheim" y "Devil’s Force" respectivamente hicieron estremecer a los presentes y colapsar a los últimos en pie, que a esa altura del concierto era solo para valientes.

Nifelheim se despidió, camino hacia vestuarios sintieron el feeling que provocan en Chile y los mas fanáticos se lo hicieron saber, pedían con todas sus últimas fuerzas el encore, y sin hacerse mucho de rogar Hellbutcher y Tyrant nuevamente suben al escenario a exterminar todo vestigio de vida presente. 'Witchfuck' y 'Bestial Avenger' se dejaron caer como un rayo, cerrando una jornada redonda, superando con creces las expectativas que se tenía de un concierto muy underground, para los fans más acérrimos al Metal Negro y realizado con muy poca anticipación, pero se logró, al menos en calidad, sonido, setlist y puesta en escena, rememorando el pasado show del 2014, dejando en claro que siempre dan lo mejor de sí y están muy, muy lejos de bajar los brazos y pasar a ser una leyenda, porque Nifelheim queda para mucho, mucho tiempo más. Santiago ha sido nuevamente sodomizado.

Abel Lagos Álvarez
Fotos: Sergio Mella

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