Nano Stern: Qué tienes tú que no tenga yo

La eléctrica presentación de “Lucero”

Sábado 23 de junio, 2018
Teatro La Cúpula

Chaqueta de cuero, jeans, y su Gibson ES-335 que lo acompañaría durante todo el set. Así salió Nano Stern ante un Teatro La Cúpula medianamente lleno de fanáticos que esperaban ver la performance del compositor que, a diferencia de todas sus shows en su larga trayectoria, tenía un matiz distinto: era la presentación del disco que lo llevó por los senderos del rock más canónico, y que lo muestra como muy pocas veces se ha visto sobre el escenario.

Si bien la imagen de cantautor la dejó “en campamento base” para explorar esta musicalidad eléctrica y potente, con la que sólo había coqueteado en su discografía, no puede desligarse completamente de ella, ni menos de su esencia prolija en la ejecución. Así, ‘Lucero’ (antecedida por una narración de Gastón Soublette), ‘Demasiada información’ y ‘Aquí Estoy’, que en el disco son un mazazo, son canciones que en vivo les faltó el toque de desproporción y suciedad propias del hard rock al que apelan. Puede que haya sido el nerviosismo, el frío, la costumbre. Lo cierto, es que a medida que el show fue avanzando, Nano y los músicos que formaban su power trío –Cristián Carvacho en batería y Patricio Rojas en el bajo– fueron encontrando su ritmo, prepotente y apretado. Cerca de la mitad del set, la performance encontró el vértigo que las mismas canciones pedían, como los nuevos arreglos de ‘Necesito una canción’, con unas improvisaciones funk y citas a ‘Mira Niñita’.

De cierta forma, los invitados ayudaron al relajo y a encontrar la intensidad. Para cuando Raimundo Santander apareció sobre el escenario, y comenzó a arpegiar utilizando un efecto cuyo sonido parecía un mantra que se propagaba por los parlantes, fue cuando se produjo el click. Tocando ‘Árbol del Bosque’ y ‘Casualidad’, Nano encontró el equilibrio entre precisión y actitud, entre el punto medio de Mark Knopfler y el Flaco Spinetta, en sus versiones setenteras. Junto a Santander se produjo un dialogo de guitarras, entre solos y riffs, que luego repetiría con aún más ahínco junto a  Eduardo Gatti, que apareció de sorpresa luego que, minutos antes, Stern incluyera los acordes inconfundibles de ese himno llamado ‘Arriba en la Cordillera’ al final de ‘Nube’. El remate fue épico: ambos soleando, “todo bien setentero”, como él mismo comentara. Las nuevas versiones de ‘Santiago’, ‘Vapor’ y ‘Mil 500 Vueltas’ sólo crecieron, y Nano ya se mostraba en total comodidad con la guitarra eléctrica y con la sangre caliente para seguir remeciendo todo. De las nuevas, ‘Precipicio’ fue lejos la más intensa de la noche, con un ritmo trepidante, solos de escuela zeppeliana y una línea de bajo que brillaba con luces propias; aunque ‘Sambalandó’ (sí, la de Inti Illimani), deconstruida, rápida, sucia y furiosa, no se quedó atrás. Acá apareció esa faceta desfachatada que queríamos ver del joven músico. La energía alcanzó para precipitar ‘El vino y el destino’, que ya conocíamos cómo podía crecer gracias a su versión con Juanafé.

Tal vez costó, pero lo que podía ser sólo un pretexto –presentación de “Lucero” como un disco de rock– se transformó en el corazón del show, el hilo conductor de las 22 canciones que Nano Stern interpretó. Si hasta ‘Carnavalito del Ciempiés’, que tuvo de invitada a Juanita Parra, tomó otro color. Celebrativo, por el inicio de un nuevo ciclo tanto para el músico como por el wiñoltripantru que ocurría esa misma noche. Un show lleno de actitud y en concordancia con ciertas temáticas con las que el compositor siempre ha trabajado: la presencia del folclore y la identidad de los pueblos originarios. Nano, a pesar de su remozada armadura rockera, confirma la vigencia de ese espíritu inquieto y de creación constante de un cancionero de calidad, melódico, y siempre preocupado por la técnica. Agradecido y dedicándole el EP y el show a Gastón Soublette, ‘El Amanecer’ cerró una noche con muchas texturas, sonidos y códigos. A la espera de un nuevo lucero.

César Tudela
Fotos: Peter Haupt

Galería Asociada

Contenido Relacionado