MFest, Noche Sideral: la fiesta del indie

Uno noche que reunió lo mejor del indie argentino y nacional

Sábado 19 de enero, 2019
Matucana 100

El indie, esa forma de hacer música alejada de los grandes sellos discográficos y que empodera a las bandas, cada vez ha tomado más fuerza, sobre todo al otro lado de la cordillera. Grupos como Él Mató a un Policía Motorizado, Perras On The Beach, Usted Señalemelo, Bestia Bebé y Las Ligas Menores, gracias al internet e increíbles álbumes, han dado que hablar no solamente en Sudamérica, sino que también en todo el mundo. Ha sido sorprendente ver cómo cada vez que van a un lugar lo llenan y, que cuando vuelven, asiste más gente.

En este panorama, Las Ligas Menores son la agrupación argentina del momento en nuestro país (quizás compartiendo el fervor con EMAUPM). Cada vez que nos visitan, mueven a una gran cantidad de público, que ha aumentado considerablemente show a show. A esto se suma la buena recepción que ha tenido su más reciente álbum “Fuego Artificial” (2018), y la posibilidad de ver en vivo aquellas nuevas canciones, casi como si fuesen una banda local. La jugada maestra de la producción del Festival Sideral lo hizo posible (a pesar que ya habían participado en ediciones anteriores). Junto a ellos, Bestia Bebé también apareció en el cartel para liderar esta nueva versión del evento.

La expectación con estos shows era alta, y sus fanáticos esperaron en la explanada de M100 hasta cerca de las dos de la madrugada, en el caso de Las Ligas Menores. Pero la espera valió la pena. Cada canción del grupo argentino fue cantada con vigor, a tal punto, que a ratos la voz de Anabella no se escuchaba. Además, no daban respiro, era un tema tras otro, sin interrupciones. Una metralleta de hits de esta escena que no dejó a nadie indiferente, hasta la gente que iba pasando por afuera del recinto se detenía a ver lo que pasaba. Con ‘Renault Fuego’ –canción de su álbum homónimo–, el concierto llegó a su clímax, donde hasta pareció que la reja del público se venía abajo. Era una euforia adolescente total. Gracias a coros sencillos, una base rítmica perfectamente acoplada en el tándem bajo - batería, dos guitarras potentes, un sintetizador utilizado de manera precisa y una voz letal, los autores de ‘1200 kilómetros’ volvieron a salir victoriosos en un nuevo show en Santiago.

Por su parte, Bestia Bebé, la banda que fue invitada por las mismísimas Ligas Menores, dieron cátedra sobre cómo hacer un buen espectáculo. Simplemente no dieron descanso, son una locomotora bien aceitada, con toques punk y garage que no dejan pie quieto. Sus visuales de películas de acción son el fiel reflejo de lo que entregan en el escenario: adrenalina pura. Polaco Ocorso, su baterista, sorprende por la energía con la que toca su instrumento y su rapidez para ejecutar cada golpe, con una precisión quirúrgica. ‘Omar’ y ‘Lo quiero mucho a ese muchacho’, hicieron cantar y saltar a todos, sin excepción alguna. Era imposible resistirse a esas guitarras, su sonido en vivo está más cerca del punk sucio de los 80 que a ese garage millennial que suena en sus discos. Tal vez, eran desconocidos para una parte de la audiencia, pero sin dudas se la ganaron y dieron el mejor concierto de la noche.

Si hay algo que diferencia a Festival Sideral de otros eventos independientes, es su atractivo cartel, que mezcla a bandas consolidadas con grupos emergentes de alto calibre, para que puedan llegar a más público y puedan seguir creciendo, algo que ha dado resultado y que lo han convertido en uno de los escenarios más importantes del pop/rock independiente. Debe ser por esto que M100, a través de su evento estival MFest, decidió aliarse con ellos para esta versión, ya que detectaron un tremendo potencia. Esta fusión dio un gran resultado, la calidad de sonido y organización no tenía absolutamente nada que envidiarle a otros festivales de similares características. Con ese blindaje técnico, bandas como los nacionales Técnicas Manuales, pudieron desatar una histriónica fiesta sobre el escenario. Desde el primer acorde ya tenían a todos bailando, al ritmo de sus alegres y contagiosos riffs. Su presentación tuvo de todo: momentos nostálgicos con ‘Las Torpederas’, para bailar con ‘Ella me llamó’, y dejarse asombrar con el estreno de nuevas canciones y una potente improvisación de batería, en la que Juan Pablo Garín se lució. Por su parte Yaney, a pesar de contar con el apoyo del público, entregó un tímido show. Nunca logró explotar junto a su banda, la que estuvo demasiado contenida y en todo momento procurando no robarle protagonismo a la ex Patio Solar, a la que le faltó empoderarse arriba del escenario.

Mientras Bestia Bebé cantaba, el ya a estas alturas clásico ‘Omar’, el público se volvía loco saltando y cantando. Ese momento de alguna forma representó lo que se vivió en la explanada de M100, una noche que le hizo honor a la frase “el indie goza de buena salud”, algo que en esta parte del mundo es totalmente cierto, ya que vino para quedarse por mucho tiempo

Bastián Fernández
Fotos: Peter Haupt

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