Mago de Oz: Tres décadas caminando por el sendero amarillo

Españoles se presentaron en Santiago
Mago de Oz: Tres décadas caminando por el sendero amarillo

31 de mayo - Teatro Caupolicán
Santiago - Chile

Mago de Oz, banda española que siempre ha tenido una conexión y éxito con sus fans latinoamericanos regresaba a Chile para celebrar sus 30 años, en el mítico Teatro Caupolicán. Afuera, un frío que calaba los huesos. Adentro, un calor casi sofocante entregado por los más de 4 mil asistentes para ver una fiesta pagana de tamaña magnitud. Sin embargo, varios se fueron con sentimientos encontrados del recinto.

Con la apertura de puertas apuntada para las 19 horas y con un público que desde temprano se dedicó a cantar canciones a todo pulmón, donde sonaron hasta clásicos de 31 Minutos, la cancha ya se encontraba lo suficientemente extasiada incluso antes de apagarse las luces, sólo por jugar con globos y alentar a un hombre disfrazado de Jesús a lanzarse desde la platea a la cancha, cosa que hizo bajo múltiples vítores. Cuando finalmente la iluminación del teatro bajó, la banda subió al escenario haciendo explotar las almas de varios con ‘Maritornes’ de su disco “La Leyenda de la Mancha”, con un sonido poco prolijo donde la voz de Zeta apenas se escuchaba pero no opacó el entusiasmo presente.



Tras el clásico ‘Molinos de Viento’, Zeta se presenta al público y dice que para él es una alegría tremenda poder venir a nuestro país para celebrar los treinta años de la banda, aunque él solamente lleve algunos dentro de Mago de Oz. Tras esto, el sonido comienza a mejorar bastante, sólo dejando atrás la voz de Patricia Tapia. En materia musical, Carlitos, dueño de las guitarras solistas, a pesar de varias fallas en sus momentos de protagonismo, es aplaudido cada vez que interviene. Caso contrario es el de Josema, quien con sus flautas no para de bailar en ningún momento. El mismo caso para Mohamed, encargado del violín que a veces sonaba un poco más bajo en la mezcla, pero que todos coreaban. Es en este último miembro en que se notaba un cansancio en su cara, incluso, muchas veces se alejaba de los micrófonos para toser. Esto es debido a que varios de los siete integrantes tocaron enfermos luego de su paso por Perú, así que hay que agradecer que se presentaron dignamente frente al público nacional.

Con un set un poco más corto de lo habitual por lo recién mencionado, Patricia Tapia se robó el escenario en momentos bastante emocionantes, ya que se dio el tiempo de cantar ‘O Mio Babbino Caro’ de la ópera “Gianni Schicchi”, donde la soprano sacó a relucir todo su talento generando aplausos de parte de un abarrotado Caupolicán. También fue la voz principal en ‘Rantxeira’, en la cuál con todo su carisma hacía sonreir a la gente en las primeras filas. Con Txus di Fellatio llevando el ritmo incansable en la batería para cada uno de los clásicos ejecutados de buena manera, caían hits como ‘La Costa del Silencio’, ‘Satanael’ y la emotiva balada ‘Siempre’, donde varios  lloraron coreándola. 

Con un encore iniciado por ‘Diabulus in Música’, Patricia y Zeta cantan a dúo muy cerca de la gente que seguía cada estrofa ‘Hasta que el Cuerpo Aguante’, canción que también hizo sonreír al grupo de lo fuerte que se escuchaba de parte de sus acérrimos fanáticos. Mohamed, con una felicidad que salía por sus poros, inicia un juego con el público para que cada sector diga las partes de ‘Fiesta Pagana’. Con este último corte extraído de su disco “Finisterra”, Mago de Oz se despide de sus fans chilenos por esta vez, donde el nombre de su tema ‘Hasta que Cuerpo Aguante’ hizo más sentido que de costumbre, ya que la banda hizo un esfuerzo máximo por presentarse de una manera profesional por más que incluso Txus estuviera con fiebre. Un concierto especial donde una vez más, todos caminaron por el sendero amarillo, como desde hace tres décadas.

Samuel Acevedo Rioja
Fotos: Peter Haupt

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