Less Than Jake: Todavía Rugen

Su festivo reencuentro con el público chileno
Less Than Jake: Todavía Rugen

 Miércoles 30 de mayo.Espacio San Diego.

Son decenas las personas que saltan de forma incesante al ritmo de los golpes que Vinnie Fiorello le da a la batería, sonido flanqueado por un saxo y un trombón, que se escuchan con una nitidez poco apreciada en un lugar que no suele caracterizarse por aquello. Los saltos de la gente, mientras corean “and you’re still alive, and I’m still getting by”, se entremezclan con los restos de cervezas que muchos arrojan por los aires y que sirven para refrescar la calurosa noche que se vive adentro del Espacio San Diego, calidez que contrasta con el frío que desde hace algunos días se apoderó de Santiago.

Recién va la segunda canción de la noche, ‘The ghosts of you and me’, y es una fiesta lo que se vive en el recinto ubicado al sur de Avenida Matta. El responsable de aquello es Less Than Jake, que en poco más de cinco minutos en escena tiene desatada una locura que, tal como dejan entrever los gestos de sorpresas en los rostros de sus integrantes, está superando todas las expectativas. Abrieron los fuegos con ‘Sugar in your gas tank’, que rápidamente captó el interés de las más de 500 personas que llegaron al céntrico recinto, el cual se acrecentó cuando sonó el tema mencionado más arriba, seguido de ‘Dopeman’.

El Espacio San Diego no está totalmente lleno, pero la cifra es respetable, sobre todo para un show cuya respuesta era una incógnita, considerando que la primera vez que los de Florida vinieron a Chile, hace nueve años atrás, su presentación se tuvo que cambiar a última hora de recinto producto de la baja de entradas.

La misma fanaticada que hace un rato saltaba ahora corre de forma incesante con ‘Plastic cup politics’ y luego se pone a bailar con el pegajoso ritmo skacore de ‘1989’, del ‘Bonders & Boundaries’ (2000). Tras ello suena ‘Johnny Quest thinks We're sellouts’, del primer disco del grupo, “Pezcore” (1995), que provoca una explosión de stages diving, los que se multiplican minutos después, cuando suena ‘Look what happened’, otro de los himnos del grupo.

Prosiguen ‘Overrated – Everything is’ y ‘Bomb drop’, tema del último EP de la banda, “Sound the alarm”, (2017), cuya respuesta sorprende al guitarrista y vocalista, Chris DeMakes. “No puedo creer que se sepan las nuevas canciones”, dice, mientras destaca lo bien que lo están pasando. Y si el público conoce los temas más recientes, con mayor razón se sabe los clásicos, como queda claro con ‘Science of selling yourself short’, que logró cierto éxito en varios rankings hace 15 años atrás, convirtiéndose en la canción más exitosa del grupo hasta la fecha.

“¿Quiénes saben bailar ska?”, agrega después Roger Lima, bajista y co vocalista del quinteto, para luego subir a dos muchachos del público a que bailen al ritmo de ‘Hows my driving, Doug hastings?’ seguida de ‘Never going back to New Jersey’, ambos del “Losing Streak” (1996), el disco más revisado durante la noche y que fue editado en momentos en que la tercera oleada del ska estaba en pleno apogeo.

A principios de año comenzó a viralizarse por las redes sociales un meme conformado por dos viñetas. En la primera se observaba una lápida resquebrajándose con la palabra ska inscrita en ella. En la segunda, aparecía un hombre con una pala y un número 2018 sobre su cuerpo. Con una cara llena de pánico se aprestaba a desenterrar a un muerto que estaba a punto de regresar la vida.

El show de Less Than Jake en Santiago es una señal clara de que el cadáver ya emergió del inframundo. Y se encuentra en óptimas condiciones. Su rostro es DeMakes, quien con su carisma y sentido del humor, atrae el interés del público en todo momento. Lima es el corazón, el cual bombea de manera firme constante. Su trabajo en el bajo y en las segundas voces es clave en la ejecución de la banda. Menos visible, pero no por eso menos importante, es la labor de Fiorello. El hombre detrás del sello Paper + Plastick, es el cerebro creativo del grupo. De su cabeza nacen las letras y el arte. Los pulmones, claro está, son Peter "JR" Wasilewsk y Buddy Schaub, a cargo del sello más característico de los floridanos: los vientos.

 

Esa sincronía que logra un grupo que, en su alineación actual, lleva más de diecisiete años tocando juntos, se aprecia en todo sentido, porque no sólo logran un gran fiato en el desplazamiento sobre el escenario, sino que un sonido que, sin exagerar, pocas bandas han logrado cuajar en un recinto cuyas condiciones acústicas siempre han sido un obstáculo difícil de sortear.

Tras ‘P.S shock the world’, Roger pregunta con algo de humor si Bad Religion, NOFX o Pennywise han tocado en este lugar. Ante la negativa respuesta por parte de los asistentes, dice: “entonces prepárense para formar el circle pit más grande que hayan hecho acá”, generándose rápidamente un pogo de enormes dimensiones. El grupo abandona el escenario, para que regrese DeMakes con su guitarra a interpretar solo el inicio de ‘The rest of my life’ y, luego, acompañado del resto de sus compañeros.  El cierre es con dos de los temas más clásicos del grupo, “All my best Friends are metallhead”, que generó otra hemorragia de stages y ‘Gainesville rock city’, que culmina en alto una festiva presentación que se extendió por cerca de una hora y quince minutos.

Destacar también la correcta presentación de Capitán Morgan, quienes son uno de los pocos exponentes que se han encargado en mantener con vida el género en Chile, y que merecían al fin compartir escena con una banda extranjera. Lo de Valium tampoco puede obviarse. Asumieron el desafío de tocar después de Less Than Jake por expresa petición de los estadounidenses, quienes solicitaron tocar temprano para poder alcanzar el vuelo de regreso a Florida, y lo hicieron con un solidísimo show, ante cerca de la mitad de los asistentes que decidieron quedarse para apoyar a trío local.

Mención aparte merece la producción, que se la jugó por montar un concierto que no formar parte del nicho de bandas con la que suelen trabajar, y que resultó ser todo un éxito, no sólo por la gran respuesta del público, sino también por el cómodo ambiente que se vivió adentro de Espacio San Diego, sin tensión, sin guardias hiperventilados reaccionando con violencia para bajar a los muchachos que se subían al escenario. Todo bajo una lógica de responsabilidad, respeto y festejos que no siempre suele encontrarse en estos espacios y que es digno de resaltar.

¿Será este el año en que el ska, específicamente su tercera oleada, que fue tan popular durante los noventa y a comienzos del 2000, renacerá de sus cenizas? La aseveración es aventurada, pero hay algunos motivos para pensar en ello, como la reciente realización de un mega festival en California, que reunió a las bandas más insignes del género; la aparición de canciones de emblemas como Mighty Mighty Bosstones, en series nuevas; la reedición de discos que están de aniversario; y el creciente rumor, aunque sin mucho asidero todavía, de que este año por fin se reunirá Operation Ivy.

El show del miércoles fue la demostración de que el muerto ya salió a la superficie. ¿Será un renacer que se extenderá por años? Sólo el tiempo lo dirá. Por ahora, motivos sobran para continuar con la fiesta. Less Than Jake tiene una canción llamada ‘Does the lion city still roar?’. Al menos queda claro, como el león que ilustra el arte del disco GNV FLA (2008), que ellos todavía rugen, y lo siguen haciendo con mucha fuerza.

José Pedro Rossel

Foto: Ignacio Gálvez.

 

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