Las diferentes caras de Pablo Ilabaca

Jaco Sánchez presentó material nuevo en su retorno
Las diferentes caras de Pablo Ilabaca

Viernes 15 de junio, 2018
Club Subterráneo

Con intermitencias -a veces muy prolongadas-, Jaco Sánchez es un proyecto que lleva más de una década funcionando. Sin embargo, el show del viernes recién pasado tenía una expectación enorme entre los asistentes. Se trataba de la primera aparición en vivo de Pablo Ilabaca -voz, compositor y mente del conjunto- desde que anunció su salida de Chancho en Piedra, terminando un ciclo de más de veinte exitosos años, el primer paso de una carrera que logró abrazar otros estilos, colaboraciones y sabores, motivo que a la postre llevó a tomar una de las decisiones más arriesgadas de su carrera.

Quizás por ese motivo, su concierto en Club Subterráneo se puede interpretar como un espaldarazo. En este tipo de conciertos Ilabaca siempre se ha sentido acompañado por una fanaticada fiel. Lo de anoche no fue la excepción, pero los simbolismos están ahí y son interpretables de diversas maneras: sobre el escenario se transmite una comodidad y una alegría sincera de estar ahí por la música. El músico, dueño del escenario, se percibe mucho más cómodo en un escenario de pequeñas dimensiones. ‘Pucón 2’ fue un inicio ideal. Su cadencia y sus ritmos irrefrenablemente inclinados al baile sirvió para encender aún más un ambiente. Nada de nerviosismo. La premisa fue clara desde el principio: celebrar y disfrutar.

Durante poco más de una hora, vimos al Ilabaca rendirse ante diversas variantes musicales. En Chancho en Piedra avisó desde siempre un sentido mucho más melódico. ‘Lo que aglutinaste en mí’ fue una bandeja soul, pero también se reveló la veta brasileña que podría sorprender a algunos que no lo han visto en este proyecto. ‘Gobierna la hipocrecía’ adquiere superpoderes cuando se defiende en vivo. ‘Luces’ fue una juguera machacante entre lo acústico y el drum & bass. ‘Se crearon para ti’ es un dulce bossa nova, ofreciendo el momento más coreado del concierto. ‘Lágrimas de cocodrilo’ nada en el samba. Y como nunca es suficiente de Brasil, asomó el excelente cover ‘Amiga Da Minha Mulher’, original de Seu Jorge.

Además de ser su primer show post Chancho en Piedra, Ilabaca vio en este recital el momento de presentar algo de su tercer disco de estudio, el motivo principal de su alejamiento del cuarteto creador de ‘Sinfonía de cuna’. ‘Amapola’ fue uno de los estrenos, un rock orgánico y clásico cercano sospechosamente al Santana de principios de los 70; ‘No es tanto el tiempo en que yo me fui’, maquillado con reggae, mientras que ‘De sol a sol’ guarda un rock épico con unas líneas de guitarra que lo acercan inevitablemente a John Frusciante. Apoyado por una banda con varios kilómetros de experiencia -liderados por su hermano Felipe, además del baterista Felipe Salas, de Cómo Asesinar a Felipes-, Pablo Ilabaca (re)inició su camino. El riesgo es enorme pero ya sabe de eso: Jaco Sánchez es sólo una cara de las muchas que tiene.

Jean Parraguez
Fotos: Peter Haupt Hillock

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