Kuervos del Sur: Al servicio de la comunión

Lanzamiento de DVD “10 años” en Club Blondie
Kuervos del Sur: Al servicio de la comunión

Sábado 26 de mayo, 2018
Club Blondie

Los Kuervos del Sur utilizaron el marco del ciclo #NochesLatinas para presentar su CD y DVD grabado en la celebración de sus 10 años en el Teatro Teletón. Mucha agua ha pasado bajo el puente desde la ocasión: festivales como REC, Cumbre del Rock Chileno, Vive Latino y Lollapalooza, lanzamiento de un single homenaje a Violeta Parra y una promoción incesante del aplaudido disco "El Vuelo del Pillán" (2016). El show en la Blondie, de cierta manera, cerraba un ciclo.

“Gracias por el apoyo, hay tantas cosas que están cambiando”. Las palabras de Jaime Sepúlveda tienen un trasfondo que no puede pasar desapercibido. Que un grupo como Kuervos Del Sur llene un recinto como Blondie y lo haga con un público comprometido que no teme en levantar sus lienzos y vestir poleras de la banda es un acto que debemos celebrar, en una escena que no siempre ha hecho las cosas fáciles para las bandas de rock independiente. Justamente por esta razón es que reseñar un show de ellos es un ejercicio que supone cierta innovación. La presentación no puede ser revisitada, ni evaluada como un simple espectáculo que una banda brinda a un grupo de seguidores, sino que es una performance donde ambos se entretejen en un solo relato, simétrico, inclusivo. Un show donde las cerca de mil personas son tan importantes como los intérpretes, y ese es un valor que han sabido pulir y atesorar. No es que sus cualidades interpretativas, técnicas y performáticas no sean importantes y pasen a un segundo plano. Muy por el contrario, estas cualidades se ponen al servicio de la comunión con un público que responde dando al ancho de la exigencia. Los coros de ‘Aves del mal agüero’, ‘Vendaval’, ‘El vuelo’ y sobre todo ‘El indio’ –con banderas y consignas mapuches- se erigieron como arengas de combate precolombinas, mientras ‘Enredadera’ y ‘Luminoso’ fueron coreadas de principio a fin.

Este sentimiento de pertenencia y comunión se percibe también en los homenajes que realiza la banda, como el brillante cover de ‘Aguila sideral’ de Los Jaivas, ‘Rayo Violeta’ –“dedicada a una mujer grande, con un útero gigantesco y a todas ustedes chiquillas”, aludiendo tanto a Violeta Parra como al movimiento feminista chileno-, y la versión de ‘Afuera’ del grupo Caifanes, uno de los clásicos que México entregó en la década 90, y que los Kuervos han hecho propia, sumándose como un importante hito dentro del relato narrativo de sus shows. Un momento esperado para corear, saltar, festejar. Con puño en alto, abrazados. Pero donde se reside el potencial que todavía les quedan para entregar, es en canciones como ‘El árbol del desierto’, una pieza que no ha cesado de crecer y, quién sabe, podría alcanzar el estatus de clásico del rock chileno. ‘Cometas’ y ‘Cenizas’, los otros singles de su aplaudido último disco, repiten el efecto catárquico en la multitud, consecuencia propia de un rock de estadio en estado puro. ‘Porvenir’ y ‘Hasta poder respirar’, que ad portas de cumplir 10 años, suenan como himnos que nos llevan a no olvidar "Povenir" (2009), el hito fundacional de una banda que aspira a levantarse como institución.

Una vez el reconocido productor Mario Bruer dijo “al rock chileno le hacen falta coros que congreguen a las masas”. No sabemos si Kuervos del Sur escucharon alguna vez esta frase o si en sus coros se encuentra la respuesta al éxito que han ido obteniendo en los últimos años. Lo cierto, es que ya sea por el profesionalismo de su equipo de trabajo, por su pulsión interna de entregar como un homenaje a la resistencia, un formato de rock con raíces e identidad nacional, o porque efectivamente, sus composiciones poseen un equilibrio sincero entre la sonoridad robusta del rock y una arquitectura melódica que desafía al olvido. Como sea, hace rato dejaron de ser una banda emergente y el fundamento más evidente de aquello reside en lo que logran con sus seguidores: los unen en torno a un setlist de canciones honestas y conglomerantes. Como hicieran otros héroes de nuestro rock.


Cristofer Rodríguez
Fotos: Juan Pablo Maralla

Galería Asociada

Contenido Relacionado