KITTIE

Al tope de sus capacidades

Teatro Novedades
Viernes 16 de noviembre de 2007

El manto de dudas ante la repercusión de este show era innegable. Nos encontrábamos a años luz de la cúspide del Nu-Metal a nivel global, que incluso en nuestro país pegó como nunca entre el 2000 y el 2001, teniendo como un precedente irrefutable las masivas asistencias al primer tridente de Aggro Fest de autoría del fallecido Julián Durney y Pablo Rodas de Rey Chocolate, llevados a cabo en el extinto Centro de Eventos Laberinto.

Pese a este panorama, la devoción en Chile ante citas a nivel under de este género, al menos en cuanto a actos criollos, se ha mantenido más activa que nunca. Gran parte de los créditos a la hora de justificar tamaña vigencia, deben ir para el sello BTS, uno de los pocos colectivos que apoyan y cobijan a los principales exponentes de esta vertiente, tanto en la manufacturación de los discos, como en la realización de conciertos.

La positiva pre venta para este espectáculo indicaba por números que las chicas de Ontario, tendrían al menos para ellas, un apoyo como hace mucho tiempo no vivenciaban, considerando la pobre repercusión que ha tenido en Estados Unidos y Europa su más reciente opus, “Funeral for Yesterday”, que en cifras no le llega ni al millonario "Spit" o al no menos bien recibido “Oracle”.

Sin mencionar mi reticencia ante el Teatro Novedades, debo reconocer que mi expectativa ante la performance de Kittie era nula, recordando la decepcionante experiencia que tuve al ver un show de ellas tres años atrás, como cabezas de cartel en Estados Unidos, donde su directo era de tinte casi amateur, ganándose un abucheo casi uniforme del público que en esa ocasión, en su mayoría – me incluyo- había asistido para ver a los actos de soporte, 36 Crazyfists y Candiria.

Mi arribo al recinto coincidía con la parte final de Rekiem, quienes comenzaron poco antes de lo previsto. Lamentablemente, la peor plaga que la escena underground chilena ha sido testigo en años se hizo presente nuevamente y no pude ingresar al recinto, debido a una nueva batahola de corte barbárico producida por un grupo de inadaptados que intentaban ingresar a la fuerza y superar la seguridad a toda costa. Simplemente patético.

El forcejeo y los incidentes fueron en extenso, por lo que me perdí el show de 2x. Al ingresar, fui recibido por un Novedades con una asistencia de público mayor a la que esperaba, incluso en un número más significativo que el que cobijó a Napalm Death, semanas atrás. Fue un alivio luego de los vergonzosos sucesos vividos en la puerta, comprobar que si hay una cantidad importante de gente que cree en estos eventos, que en los últimos dos años han sido ensuciados por el comportamiento de aparecidos que enlodan descaradamente, una y otra vez, el trabajo de gente que lleva años intentando subirle el pelo a la música subterránea. Pero da lo mismo, si lo importante de esto es ser el más “shoro”... ¿no?

El efusivo recibimiento a Kittie fue simplemente conmovedor y entre las canadienses se traslucía un asombro y un evidente nerviosismo, especialmente en las integrantes más noveles, que dudo que vivan con frecuencia una replica tan cálida como la del viernes. ‘Funeral for Yesterday’, corte que da nombre a su última producción, comenzó una presentación que pese al lastimoso sonido, fue vitoreada sin cesar por una audiencia devota en exceso.

El tema de falta de espacios para funciones de este tipo, a estas alturas, es mera retórica y con el comportamiento ejemplar de estos cada vez más consecuentes “fans”, difícilmente se puedan abrir más puertas. Es triste ver como la única alternativa que va quedando es este recinto de espantosa acústica, pero bueno....es lo que hay.

Ningún line up de Kittie se ha destacado por su prolijidad pero al menos este, dirigido por la guitarrista Tara Mc Leod, ha sido el más efectivo para el tándem de las hermanas Lander. Claramente que el virtuosismo no es el fuerte de la banda, pero lo que es innegable, es la entrega en el escenario, cualidad que quedó a la vista con elocuencia en el concierto en Santiago. Para la desidia del segmento más “old school” del respetable, la mayoría del repertorio constó en una rigurosa revisión a sus dos últimos elepés, a excepción de unos breves y celebrados deslices como durante el hit de “Oracle”, ‘What I Always Wanted’, que abrió con ahínco la pista y el foso del pit nu-metalero.

Otro momento vitoreado al máximo fue durante  ‘Into The Darkness’, donde Morgan con una evidente cancha que le han dado los años de circo, no escatimó en elogios para los chilenos que no paraban de aclamar el nombre de las canadienses. La frontwoman se mostró muy animosa y se prestó para participar y animar los “tropicales” piropos de un público que yacía hiperventilado y complacido por el concierto, sin importar los evidentes problemas en el sonido. Sin discusión el clímax se vivió cuando la cantante se probó una pieza con la bandera nacional, metiéndose al bolsillo a todo el teatro, con una facilidad pasmosa.

Nos aproximábamos a la hora y Kittie abandona el escenario dejando a todo el mundo incrédulo. Todas las dudas acerca de la inexistente revisión a su etapa más clásica, serían disipadas con un efectivísimo medley de su debut animado por ‘Spit-Charlotte-Brackish’ que como era de esperarse, incineraron a sus seguidores hasta dejarlos sin rasgos vitales. Nuevamente agradecimientos sin apelativos a la audiencia chilena y la cliché pero complaciente, promesa de retornar para el próximo año. ‘Never Again’ de “Funeral for Yesterday” fue el cierre de telón para la muestra simple y entregada de las canadienses, quienes  dieron todo lo que podían otorgar de acuerdo a sus posibilidades.

Un concierto donde primó la garra de las féminas norteamericanas, actitud que por sobre cualquier limitante técnica, fue agradecida de manera unánime por los incondicionales seguidores chilenos. Tardaron en llegar, pero cumplieron. Hasta la vista chicas.

Francisco Reinoso Baltar
Fotos: Claudia Lazo G.
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