JORGE GONZÁLEZ

Feliz por la vida
JORGE GONZÁLEZ

Basureado e idolatrado por igual, el ex integrante de Los Prisioneros debió haber sido la figura nacional más destacada del segundo día de Maquinaria 2012. No se le veía fácil, considerando que ya había realizado un par de sideshows con su fanaticada, y que el público era tan variado que había que había que ir a su caza.

 

En tan solo un par de canciones, Jorge González ya se había echado al público en el bolsillo y gran parte de eso tiene que ver con la renovada actitud con la que el sanmiguelino se planteó, mostrándose rockero aún en los temas más electrónicos, tanto a nivel de sonido (con su banda integrada por Gonzalo Yáñez en guitarra, Pedropiedra en batería y Jorge de la Selva en bajo) como en su propuesta escénica, en la que su papel fue el de un ágil frontman que se movía de lado a lado en el escenario y alentaba a la masa a aplaudir y cantar.

 

Tal como Los Tres, mostró una lista basada en grandes éxitos de su carrera, tanto de su antiguo grupo (‘We Are Sudamerican Rockers’, ‘Paramar’, ‘Tren al Sur’) como de su trayectoria solista (‘Fe’, ‘Mi casa en el Árbol’), sobresaliendo por su performance vocal (no es dueño de una voz maravillosa, pero reconoce cuáles son sus límites y se maneja muy expresivamente dentro de ese rango, sonando rabioso o dulce cuando tiene que hacerlo) y por la capacidad de crear un enorme karaoke humano.

 

Entusiasta a más no poder, González demostró que las atemporales consignas como las de ‘Quieren Dinero’ y ‘No Necesitamos Banderas’, lejos de sonar ponzoñosas, se acomodaron a la vibra del momento en Maquinaria y el momento histórico actual. La energía en el penúltimo show del escenario Pepsi era alta e incluso el set se hizo corto. Con todo lo que se quiera decir de González, el atractivo de su desplante era innegable y lo coronó como el mejor nacional del domingo.

 

Por María de los Ángeles Cerda

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