JEFF BERLIN, DENNIS CHAMBERS & SCOTT HENDERSON TRIO

En Chile

Teatro Nescafé de las Artes
Viernes 19 de noviembre de 2010

Cuando se dio a conocer la información de la serie de conciertos programados en Chile por el World Jazz Circuit Latinoamérica, convocando a grandes nombres del jazz fusión, indudablemente, que el concierto agendado para el pasado viernes 19 de noviembre, con el “Súper trío” formado por Scott Henderson, Jeff Berlin y Dennis Chambers, fue el que generó, desde un principio, las más grandes expectativas.

El hecho de tener en un mismo escenario a estos tres importantes y versátiles músicos -cada uno de ellos dueño de un sello y un sonido propio e inconfundible, referentes y maestros obligados en sus respectivos instrumentos-, representaban, claramente, un interés especial ver a los tres juntos. Por supuesto, todo esto respaldado por el amplio bagaje musical, colaboraciones personales y proyectos de cada uno de estos grandes. Importantísimos puntos, que nos hacían apostar a un show de carácter imperdible.

De esta forma pasadas las 21:20 hrs. el encargado de abrir la jornada fue el bajista nacional Christian Gálvez, quien en compañía de sus músicos, en formación de quinteto  -dos bajos, teclado, batería y saxo-, encendieron al público a punta de un jazz potente y crudo. La primera de las tres composiciones presentadas,  se caracterizó por tener sonido y actitud bastante rockera, formada por una batería aplanadora y el bajo de Gálvez, con su particular sonido con distorsión, efectos, líneas melódicas y solos que suenan casi a guitarra eléctrica, por supuesto, con un segundo bajo cumpliendo la función de base. El segundo corte, dio paso una hermosa composición de bajo solo, para luego finalizar, con el quinteto exhibiendo su máxima energía. Una presentación redonda y precisa para comenzar la noche.

Exactamente a las 22 horas con 10 minutos, las cortinas se abrieron para dar paso al esperado trío quienes, ovacionados por el público desde un comienzo, dieron el vamos con el característico inicio de “All Blues” del clásico “Kind Of Blue” de Miles Davis. El sonido de inmediato comenzó a fundirse con el reconocido sello de Scott Henderson. Y es que el guitarrista, dotado de una versatilidad inigualable -en compañía de su guitarra Suhr modelo Stratocaster y sus diferentes pedales de efectos-, traspasa las fronteras del jazz, para incursionar a la par con la sensualidad del blues y la violencia del rock. Por lo mismo, entre sus seguidores y público asistente, no sólo encontramos amantes del jazz fusión al estilo de Tribal Tech, sino también, a gente más cercana al mundo del rock y el blues.

El característico sonido rockero de Henderson, se manifestó a lo largo de toda la presentación, con una base por parte de Chambers y Berlin, inyectada de potencia y groove: un verdadero power trío, que más que destacarse por la genialidad de cada uno de ellos individualmente, deleitó con su energía, electricidad, sonido y fiato

Otro punto a destacar, fue  la cercanía de los músicos con el público. Jeff Berlin, además de exhibir su maestría y dinamismo en el bajo eléctrico, fue el encargado de interactuar con la gente, durante toda la jornada. Con su excelente español y buen humor, contó distintas historias y chistes, que llenaron de risas el teatro a lo largo de la noche. Henderson también se robó la película en gran parte del show, ya que entre corte y corte, y en tono de broma, pedía por favor bajaran las “fried chicken lights”, que lo encadilaban y acaloraban durante la presentación. Al final, se bajó tanto la intensidad de las luces, que Henderson, terminó por no ver el diapasón de su guitarra, viéndose obligado a volver a pedirlas, generando la risa y el relajo necesario para ver un show de jazz de este nuvel.

A lo largo del concierto, el trío recorrió repertorio basado en clásicos del jazz fusión, como “Actual Proof” de Herbie Hancock, que se caracteriza por su sonido funkero y de mucho groove. Además, interpretaron algunas composiciones de Wayne Shorter, Joe Zawinul  y el famosísimo “Giants Steps” de John Coltrane, entre otros.

Un momento en solitario por parte de Jeff Berlin, cautivó al público con una maravillosa versión del clásico “Tears In Heaven” de Eric Clapton, aparecida en su disco “Taking Notes” del año ’97. Una excelente interpretación, dotada de musicalidad y destreza en la ejecución de los top voicing, que fue aclamada por el público asistente.

Para finalizar, el power trío entregó una electrizante versión de la composición de Weather Report, “D Flat Waltz”, perteneciente a la placa “Domino Theory” del año ’84. Tras la ovación y excitación general por parte del público, el bis estuvo a cargo del clásico “Footprints” del saxofonista Wayne Shorter. Y si hasta ese momento Dennis Chambers, se mantuvo relativamente recatado, jugando un papel de acompañamiento, el infaltable solo de batería se hizo presente en la última ejecución de la noche.

Poniendo en práctica todas sus destrezas, solidez y velocidad, Chambers entusiasmó al público con una ejecución potente,  a través de un solo que giró en torno a su característica y depurada técnica de pedal. Con un pie, Chambers puede lograr el sonido de dos mazos golpeando en el bombo, dando la impresión de que se tratara de un doble pedal. A lo largo de todo el solo, este recurso se mantuvo sin cesar, sin bajar su velocidad, llegando un momento en que sólo quedó sonando el hit hat y el pedal. Demostrando su facilidad para lograr tal efecto, paralelamente, Chambers bromeaba con el público, secándose con toallas, tomándose su tiempo, bebiendo agua e, incluso, mojándose con gotitas atrás de las orejas para refrescarse. Una ejecución inigualable que dejó en evidencia porque se trata de uno de los bateristas más cotizados de la escena. Claramente uno de los momentos más esperados de la noche, ya que un concierto de Dennis Chambers, sin un solo de batería, simplemente no tiene sentido. 

Sin duda, la noche del viernes tuvo un carácter palpitante y enérgico;  la oportunidad de ver a estos tres grandes del jazz fusión reunidos, resultó ser, una soñada clase magistral de improvisación, musicalidad, entrega y actitud. Un esperado concierto, que cumplió con creces las expectativas formuladas.

Ilse Farías A.
Fotos: Sebastián Jiménez.

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