GUSTAVO CERATI

Aquí y ahora

Movistar Arena
Lunes 30 de noviembre de 2009

“Si yo me retirara ahora, me iría contento. Por “Fuerza Natural””. Así de orgulloso se siente Gustavo Cerati de su nuevo trabajo solista. Es tanto lo que le ha gustado este disco al músico argentino, que pretende traspasar su pasión en sus shows, interpretándolo completo. Claro que puede que no sea el mejor movimiento como para montar un espectáculo tan acelerado como resultó ser su serie de conciertos en Chile en promoción de “Ahí Vamos”, pero a él no le importa nada. Menos que la crítica lo califique como “el menos bueno” de su carrera.

Lo que se vivió anoche en el Movistar Arena fue una muestra de su capricho. En un recital que se extendió por dos horas y media (¡), el set se dividió en dos partes opuestas, tal como lo demostró hasta el mismo vestuario que utilizaron los músicos para cada una de estas secciones. Negro y blanco. Lúgubre y vertiginoso. Pese a que sus fans no vacilaron en seguir casi todas las canciones de la lista, la sección compuesta por su quinto álbum no alcanzó a despertar el desenfreno provocado en su presentación anterior en el Arena, en mayo de 2007, que sí tuvo algunos destellos desde ‘Zona de promesas’ en adelante.

Tras ‘Fuerza natural’, la pegada de ‘Deja Vu’, ‘Desastre’ y ‘Rapto’ se encargó de prender el ambiente y de convocar la atención de los nueve mil asistentes al recinto de Parque O’Higgins. “Pichicateado” y todo, Cerati no dio el pie para que se notara que estuvo afectado por amigdalitis, cantando como si nada le hubiera pasado. Más aún, el desempeño de su banda era notable, mostrando una gran solidez a lo largo de toda la actuación. Sin embargo, todos esos ingredientes no alcanzaron a ser suficientes.

La sección acústica formada por ‘Amor sin rodeos’, ‘Tracción a sangre’ y ‘Cactus’ capturó las voces de los más fervientes, pero ayudó a que se creara una modorra de la cual fue difícil salir y que empeoró con las trippy ‘Sal’, ‘Convoy’ y ‘He visto a Lucy’. Era obvio que la mayoría esperaba un show con un recorrido por su trayectoria y algo de lo nuevo (y los que siempre piden a Soda Stereo), no obstante, “Fuerza natural” no funcionó para un alcance masivo, como sí podría ser en un entorno más íntimo. La primera hora y tanto era por y para Cerati.

El resto de los temas –tal como él las describió, “el resto”- removieron el letargo vivido hasta ese entonces con tracks como ‘Pulsar’, ‘Te llevo para que me lleves’, ‘Paseo inmoral’ y ‘La excepción’. Fue aquí que su larga experiencia en el camino como performer se dio en forma más distendida, ya que tiraba bromas, frases para alentar al público y se movía más a través del escenario, para dejar en claro que era el dueño y amo de esa gran masa de chilenos que lo siguen. Los riffs se apoderaron de estos últimos minutos y la fiesta también, creando un equilibrio para lo que esperaba la gente y lo que esperaba de sí mismo en esta gira.

Otra de las frases para el bronce que pronunció Cerati en su paso por Santiago era “no me hago cargo de los recuerdos”. Hoy, el ex Soda Stereo vive en presente, sin importar que eso signifique dejar de complacer a algunos.

María de los Ángeles Cerda
Fotos: Sebastián Jiménez

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