Emociones Clandestinas: En la memoria eterna

El mítico festejo por los 30 años de "Abajo en la Costanera"

Sábado 11 de agosto, 2018
Matucana 100

En el documental que retrata la vida de Emociones Clandestinas, Claudio Narea, guitarrista de Los Prisioneros, dice que “Abajo en la Costanera”, único álbum del conjunto de Concepción, es “uno de los pocos buenos discos que se hizo en esos años”. “Es un disco honesto, no importa si es música tocada con 10 años de Conservatorio. No se trata de eso, se trata de ser honesto”, añadió el músico. Carlos Fonseca, manager de importantes nombres como Los Prisioneros, La Ley o Lucybell, complementa los dichos de Narea: “Representa lo que era Emociones Clandestinas, lo que era Chile, lo que era Concepción”.

El álbum -clásico del rock chileno- hoy forma parte del catálogo de discos fundamentales del rock nacional. Y la noche de este sábado, el conjunto penquista liderado por Jorge ‘Yogui’ Alvarado -único miembro original del conjunto- celebró 30 años de su lanzamiento en Matucana 100, en una velada que contó con destacados invitados como Álvaro España (Fiskales Ad-Hok), Don Rorro (Sinergia) y Martín Erazo (Patogallina). Cerca de las 21.30 el conjunto hace su aparición en el escenario, con el siempre entusiasta líder, quien de a poco va desplegando sus dotes de frontman. ‘Ponte a vivir’, canción ochentera que no llegó a aparecer en el disco, es la que abre los fuegos. Le siguen ‘Anímate’ y ‘Atrapada’. Para ‘Tiempos modernos’ Yogui invita a escena a Erazo, haciendo una fusión de estilos y de generaciones. Después de todo, los penquistas han sido escuela de buena parte de la camada de conjuntos posteriores.

“Este tema lo adoptaron, en tiempos tan rudos, los estudiantes de la Universidad de Concepción para hacerle frente a los milicos”, dice el cantante para presentar ‘Radio Clandestina’, quizás el homenaje más directo a The Clash, la principal inspiración del conjunto en los lejanos años ochenta. De ‘Pepepé a papapá’ muestra la cara más moderna, con guitarras más desafiantes que las usadas en su primera etapa. Asimismo, la cita sirvió para mostrar nueva música, como ‘Extraña sensación’ y ‘En la cima’, donde Yogui se suelta de la guitarra y enseña movimientos que lo instalan como un Iggy Pop nacional. Los nuevos cortes recuerdan la deuda pendiente del conjunto: en su larga trayectoria no ha sido capaz de capitalizar un segundo disco tras su álbum ochentero. Pero también entusiasman a sus seguidores que han esperado por años. Para la presentación de Don Rorro lo introduce como “ese chico que le tocó una mujer buena para el carrete”, generando risas. El cantante de Sinergia se suma para cantar ‘No me puedo acostumbrar’ y añade frases propias al final, dándole actualización al corte: “No me puedo acostumbrar a tanto huevón pegado al WhatsApp”. En ‘¿Es esto revolución?’ Erazo y Don Rorro se suman, reemplazando a Juan Sativo de Tiro de Gracia, quien estaba contemplado como invitado para el evento.

Es cuando aparece ‘Un nuevo baile’ que se experimenta el momento más alto de la noche. La canción, quizás más famosa que la misma banda, es el retrato de una época y probablemente el mejor representante del post punk nacional. Una de las inagotables del catálogo local. El cierre es pura fuerza con Álvaro España en el escenario. Según ha contado España, la primera vez que Emociones Clandestinas vino a Santiago, él junto a sus amigos fueron a verlos. Era uno de los discos que más escuchaba. Producto de las copas de más, España se empecinó en escupir a Yogui, mientras este cantaba. El destino los volvió a juntar en más de una ocasión. Y en esta aprovechó de ofrecer disculpas. Interpretan ‘Cajitas rectangulares’, aquel corte de letra eterna que repudia el contenido basura de la TV y que bien pudo ser escrita en 2018. España se luce inyectándole potencia punk. La mejor forma de disculparse. Yogui baja del escenario y comienza a dar saltos con la gente, mientras la canción sigue sonando, en un destacado cierre.

Emociones Clandestinas recordó anoche que un disco le bastó para perpetuarse para siempre en la memoria. En esa lista de discos destacados del rock chileno, donde están “La voz de los 80”, “La espada y la pared” y “Alturas de Machu Picchu”, entre muchos otros, “Abajo en la Costanera” tiene su espacio ganado. Y con merecimiento.

Juan Pablo Andrews
Fotos: Juan Pablo Maralla

Galería Asociada

Contenido Relacionado