DIO

Nadie quería despertar del sueño diabólico

Estadio Víctor Jara
Martes 18 de julio de 2006

Sin duda alguna, ese hombre pequeño y de físico esmirriado que responde al nombre de Ronald James Povadona, se debe haber sentido como un niño contemplando la inmensidad del mar de puños en alto y oleadas de cánticos furibundos con que la gente recibió su entrada en el estadio Víctor Jara. ¡Qué comienzo!

La banda no había tocado aún ni una sola nota y el recinto ya se venía abajo por la pasión desatada de cientos de almas gemelas de los hijos pródigos del metal, por ello el inicio con ‘Children of the sea’ un clásico desempolvado de su etapa con Black Sabbath, fue lisa y llanamente espectacular. Un excelente show luminotécnico, un sonido perfecto en volumen y equalización y lo más importante, LA VOZ de Dio que sonaba grandilocuente en todo el recinto.

En entrevista previa, Rudy Sarzo me había confidenciado que la banda no se iba a limitar a reproducir en vivo su reciente DVD “Holy Diver Live”, sino que al contrario, iban a cambiar totalmente el set list e incluir muchas sorpresas increíbles y su promesa fue totalmente cumplida.

El repaso al álbum “Holy Diver” arrancó con el fuego sagrado de ‘Stand up and shout’ que puso a todo el mundo de cabeza. La gran calidad del sonido y la voz en perfecto estado de Ronnie ya era un factor comentado por todos. ‘Holy diver’ y ‘Gypsy’ dieron paso al solo de batería de Simon Wright, y lo cierto es que el ex AC/DC a pesar de ser un percusionista de la vieja escuela, en estos últimos años ha modernizado e incrementado notablemente su técnica y realmente cada día toca mejor, suelto, sólido y contundente. Tras el solo, cayó una dupleta matadora con los himnos ‘Don’t’ talk to strangers’ y ‘Rainbow in the dark’ en dos versiones tan intensas y eléctricas, que si el recital hubiera terminado ahí, igual todo el mundo se hubiera ido completamente feliz a su casa.

Pero había más, mucho más. Luego fue el turno solista del guitarrista Craig Goldie quien junto a Scott Warren en los teclados, tocaron algunos pasajes del disco solista de Craig “Insufficient Therapy” (un disco recomendadísimo donde hace dupla con Jeff Pilson). Con su guitarra BC Rich modelo Warlock, Goldie hizo gala de unos shredding espeluznantemente brillantes, y a diferencia del show del 2004 donde se movió mucho más, ahora estuvo totalmente concentrado en tocar cada solo en forma perfecta, para dejar a todo el mundo sin aliento y para que nadie echara de menos sobre el escenario a Doug Aldrich, el guitarrista de Whitesnake que aparece como invitado en el reciente DVD “Holy Diver Live”, debido a que Goldie en ese momento tenía una lesión en un tendón de su mano.

Tras cartón cayó otra sorpresa mayúscula en la versión de ‘I’ un tema de Black Sabbath del disco “Dehumanizer” de 1992, que sonó realmente poderosa y donde Rudy Sarzo brilló como en toda la noche, con una performance notable. La última vez que había visto este tema en vivo, fue precisamente en la gira de presentación de “Dehumanizer” y ¡eso fue hace 14 años!

Pero las sorpresas seguían y la siguiente fue ‘All the fools sailed away’ del disco “Dream Evil” de 1987. Recuerdo que cuando salió ese disco, recibió bastantes críticas por el “exceso” de teclados que tenía, pero a mi siempre me pareció un disco fantástico y uno de los mejores en la carrera de DIO. Pero hoy, muchos años más tarde, parece que los críticos y algunos fans han re-descubierto lo bueno que es este álbum y por fin se le hace justicia. Este momento creo que fue uno de los más emocionantes de la noche, ya que al ser un tema más reposado y tranquilo, con amplios pasajes lentos y progresivos, permitía disfrutar con calma la voz del “hechicero maldito”, quien sonaba descomunal.

La gente escuchó el tema casi en silencio, sólo cantando las estrofas y al final del tema la ovación fue estruendosa, donde pude ver a varios con los ojos humedecidos por la emoción. Y fue en este momento cuando me detuve a pensar, o mejor dicho a invocar, que este hombre ojalá existiera físicamente hasta la eternidad. Ver cómo se deja la piel sobre el escenario, en cuerpo y alma, lo hace un artista, un ícono, un héroe indispensable para todos quienes conocemos y amamos el heavy metal.

Tras cartón, la adrenalina volvió a subir al 1000% cuando la banda desempolvó una tripleta matadora de Rainbow con ‘Man on the silver mountain’, ‘Catch the rainbow’ y ‘Long live rock ‘n’ roll’, todos himnos que han superado con creces el paso del tiempo. Pero aún quedaban sorpresas y a continuación sonó la poderosa ‘Sunset superman’, otro gran tema rescatado del disco “Dream Evil”.

Ahí se debería haber terminado el show, pero en un hecho absolutamente inédito, y que demuestra que el ambiente era totalmente mágico, Ronnie y la banda no abandonaron el escenario para los bises, se quedaron ahí y acometieron una versión aplastante de ‘Heaven & hell’ donde la audiencia tuvo una participación titánica. En ese momento sólo pensaba en qué alucinante sería que el show en Chile fuera grabado para un DVD, pero ya algún día tendremos la suerte que un artista del peso y categoría de Ronnie grabe su DVD en nuestra patria.

Viendo la reacción de la gente, nuevamente la banda se queda sobre el escenario, Ronnie aprovecha de autografiar ahí mismo algunas de las numerosas banderas chilenas que el público lanzó sobre el escenario durante el show y el remate final es con ‘The last in line’ y ‘We rock’, dos himnos mayúsculos de todos los tiempos en la historia del heavy metal que pusieron un broche de oro a dos horas de concierto francamente inolvidables.

Los músicos se despiden con cariño, Ronnie los abraza a todos y está claro que con esta formación, Ronnie ha encontrado una estabilidad que se nota y disfruta en cada show. Él los quiere, los respeta y les da amplio protagonismo, y sus músicos lo idolatran y sin duda esta es una de las mejores formaciones que ha tenido la banda en su carrera, y esa unidad y gran amistad de seguro se verá reflejada en la calidad del nuevo disco de estudio de DIO, el cual Ronnie promete será el “The last in line” del nuevo siglo.

Ya en su último show en Chile el 2004, el propio Ronnie había dejado la vara muy alta con un concierto pletórico, pero anoche creo que fue aún mejor y más mágico si es posible, por la calidad del sonido y las luces, la interpretación de la banda, la voz impecable de Ronnie y toda la magia emotiva que inundó el recinto. Sin duda, creo que este show superó al del 2004.

En resumen el maestro vino y nuevamente nos deleitó con una clase magistral en vivo, no por nada fue él quien nos enseñó eso de que “nosotros sabemos por primera vez que si somos malignos o divinos, seremos los últimos en la línea”. Notable show, lo mejor del año hasta el momento junto a Foreigner.

Cristián Pavez
Fotos: Ignacio Orrego

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