Diary Of Dreams: Un retorno de ensueño

El regreso a Chile tras una larga espera

Sábado 30 de marzo - Blondie
Santiago - Chile

Esta semana pudimos presenciar dos conciertos de alto nivel provenientes de Alemania, el miércoles 27 junto a Lacrimosa que celebraba sus 30 años de trayectoria y el sábado 30 junto a Diary Of Dreams, banda que hace mucho tiempo tenia una deuda con nuestro país. 14 años tuvieron que pasar para ver el retorno de los Alemanes a tierras chilenas y el recinto escogido no podía ser otro que la mítica Blondie, donde las puertas se abrieron pasado las 19:00 para recibir lentamente a los fans que llegaron al recinto de Unión Latinoamericana, el show estaba pactado para las 21:30 pero este partió media hora más tarde.

La luces se apagaron y ante un local a 3/4 de su capacidad aparece el logo de la banda y entre aplausos sube el percusionista Dejan Nikolic y el guitarrista Hilger Tintel una vez instalados comienzan los primeros sintetizadores de 'Made In Shame' y en ese momento hace su aparición sobre el escenario el cantante Adrian Hates quien con su celular en la mano graba la reacción del público quienes eufóricamente lo aplauden, gritan y silban. Toma una guitarra eléctrica y con su potente voz hace retumbar el salón principal del recinto, la vocalización es impecable pero el sonido de las guitarras suena reventado lo que al parecer a los fans no les importa mucho.

"Buenas noches", grita Adrian "han pasado 14 años, no sé cómo pudimos vivir tanto tiempo sin ustedes". Fue el breve discurso que dio antes de comenzar con 'Epicon' de su disco “Hell In Eden” del año 2017, el público mira atento y podemos ver muchos celulares y tablets levantados grabando cada segundo de lo que pasa sobre el escenario, algo un poco incomodo para la mayoría de los asistentes. El sonido comienza a saturarse pero la banda hace que la atención se desvíe con su gran carisma y alentando al público a aplaudir y gritar.

Luego de una nueva tanda de aplausos la banda continúa con 'Kindrom' y 'The Wedding' la cual encendió a todos los presentes y dónde pudimos apreciar cierta mejora en el sonido. Sin pausas suena 'Malum' con su sonido oscuro e industrial que es algo inconfundible y el cual no pierden con el pasar de los años, una breve interacción de Adrian para prender los ánimos y poder comenzar con 'Listen and Scream' y después de este rato ahora ya podemos decir que esta sonando mucho mejor.

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La gente está totalmente entregada cuando comienza 'Traumtänzer' y se desata un grito unísono, mientras el público se mueve al sensual sonido de esta canción, en especial en ese juego de karaoke entre la banda y los presentes, que a pesar de estar en otro idioma, conoce a la perfección sus líricas y termina cantando a capella la frase final de este tema. 'King Of Nowhere' comienza y la fiesta ya se puede sentir en el ambiente donde todos están moviéndose al compás de este corte. Siguen los grandes éxitos, cortesía de 'O’ Brother Sleep' donde el público aplaude eufóricamente demostrando que llevaban esperando esto con demasiadas ganas.

'Chemicals' y 'The Plague' prenden el recinto en llamas, armando una fiesta desenfrenada. Esto ya se convierte en una velada de clásicos, "more?" pregunta Adrian con un potente grito y ante un gran "Yes" dio inicio a 'Butterfly Dance', la cual como clásico de la banda hizo a todo el recinto corear y bailar de principio a fin. Adrian demuestra lo asombrado que se encuentra y pidiendo la ayuda de las palmas nos entrega 'Decipher Me' que se caracteriza por unos sintetizadores muy dance. Ya con 'Undividable' dan el cierre a la primera parte del show. Una canción por cada año de ausencia pero entre aplausos y gritos estaba claro que el público necesitaba más y así tras unos minutos la banda vuelve al escenario para entregarnos dos de sus más grandes clásicos 'Amok' y 'The Curse', himnos de la banda y dónde el recinto casi se viene abajo de tanto grito y emoción.

Una vez más el grupo baja y algunos comienzan a salir, grande es la sorpresa de todos al ver a Diary Of Dreams nuevamente en el escenario para entregarnos una última canción, 'She And Her Darkness' que cierra una espera de 14 años con un toque de melancolía para bajar del éxtasis que nos dieron y sellar una noche espectacular donde nos entregaron un setlist impecable con temas de toda su trayectoria y a pesar de que el sonido no siempre fue el mejor se compensa con la entrega de la banda y del público que hizo que se pudiéramos contestar la pregunta más grande. ¿Valió la pena la espera? Podemos decir con seguridad que sí.

Matías Arteaga
Fotos: Lilian Fernández

 

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