Dee Snider: ¡incombustible amor por el metal!

La histórica voz de Twisted Sister, en plena vigencia

Domingo 24 de marzo, 2019
Club Blondie

La velada del domingo en Club Blondie prometía y las expectativas fueron ampliamente cubiertas por dos shows de primer nivel y alto octanaje. Los ascendentes nacionales de Exxocet eran los encargados de abrir los fuegos y realmente lograron su objetivo de entusiasmar a la gente con una presentación muy sólida, festiva y compacta con su vistoso Hard/Glam Metal y donde presentaban a su muy joven nuevo baterista. El grupo gozó de un buen sonido en sus 45 minutos de show, donde interpretaron algunos de sus temas más icónicos de su primer álbum como ‘Party Tonite’ y varios adelantos de su inminente y gran segundo disco, el muy recomendado ‘Mighty Jungle’ del cual tocaron el tema título, ‘Alive’ y ‘Scream From The South’. El grupo comandado por Lukky Sparxx, Richie Love y Chris Lion sorprendió además con una efusiva versión del ‘Eagle Fly Free’, uno de los clásicos de Helloween, aunque por su estilo, un cover de Skid Row o Mötley Crüe hubiera sido una elección más ad-hoc, pero de todas formas el público respondió en todo momento al buen ambiente generado por Exxocet. ¡No se pierdan su nuevo disco!

A eso de las 22 horas y con ‘Exciter’ de Judas Priest sonando como intro para el show, el neoyorkino Daniel “Dee” Snider de 64 años, salió como un torbellino al escenario, secundado por una banda joven, de músicos muy engrasados y sólidos, donde lucía su calvo guitarrista solista, para arrancar con el furibundo doble bombo de ‘Lies Are A Business’ y enganchar enseguida con ‘Tomorrow’s No Concern’ dos temas de su disco “For the Love of Metal” del año pasado y motivo de la gira mundial que está realizando Snider. El primer himno de la noche llegó de la mano de la grandiosa ‘You Can’t Stop Rock ‘N’ Roll’ del disco del mismo nombre de 1983 de los míticos Twisted Sister. Con el público prendido como si les hubieran arrojado bencina, un siempre extrovertido, comunicativo y divertido Dee saludo a la audiencia que ya tenía en el bolsillo, pues el icónico frontman realmente se gana su sueldo con una potencia, entrega y despliegue descomunal sobre el escenario. “El piso parece que estuviera hecho de helado” dijo Dee indicando lo resbaloso que estaba el escenario y que casi provocó una caída de su guitarrista líder. La potente y ganchera ‘American Made’ dio paso a ese himno de la oscuridad de Twisted llamado ‘Burn In Hell’ (versionado hasta por Dimmu Borgir), que puso el recinto de cabeza, para seguir soltando bombazos como ‘I’m the Hurricane’, donde la entrega física y vocal de Snider es propia de un Huracán, para llegar a ese momento que pone una sonrisa en la boca de todo el mundo con ‘We’re Not Gonna Take It’ y su reprise en español con los ‘Huevos Con Aceite y Limón’ que terminó por reventar el lugar, que a esa altura ya era una caldera.

Fue el momento entonces que Dee escogió para hablarnos de una de sus grandes bandas, los tremendos Widowmaker (junto al guitarrista Al Pitrelli de Alice Cooper, Megadeth), que con solo dos discos editados en los 90’s dejaron un gran recuerdo. ‘Ready To Fall’ de su disco “Stand By For Pain” de 1994 fue la elegida, un tema grave y pesado que encaja muy bien con el material actual de Snider. Tras cartón, la emotividad se apoderó de los corazones y algunas lágrimas emergieron en los ojos cuando durante una gran interpretación de la balada ‘The Price’ de Twisted Sister, la pantalla de fondo comenzó a mostrar imágenes de Ronnie James Dio, Bon Scott, Eric Carr, Freddie Mercury y Dimebag Darrel entre muchos otros, mientras Dee nos hablaba de los héroes caídos que nunca íbamos a olvidar, en un momentazo inolvidable del concierto. En un breve respiro, un Dee muerto de la risa puteaba porque el tipo a cargo de las luces no le entendía sus instrucciones, pedía también que la próxima vez que viniera lo llevaran a un lugar más grande porque aquí el escenario era demasiado chico y apenas podía moverse, además de patinar por lo resbaladizo y por ciertos malos olores en el camarín, “ustedes sabe a lo que me refiero” decía Dee en complicidad total con el público. Pero la fiesta siguió con la pegadiza ‘Become The Storm’ y ladrillos enormes como ‘Under The Blade’ y una aplastante y coreada ‘I Wanna Rock’ para cerrar 80 minutos de actuación con ‘For The Love Of Metal’, que es precisamente lo que nos deja Dee Snider en la retina: Su enorme amor por el Metal, en un frontman de los que ya no emergen, un animal de escenario, un tipo que derrocha hasta su última gota de sudor y aliento en pos de entregar el mejor concierto de Heavy Metal de sus vidas a los asistentes, con una actitud y unos huevos que desde siempre lo han situado como uno de los líderes de la mejor etapa del Hard Rock y el Metal, un tipo pensante y opinante sin nada que ocultar y con mucho que entregar; por ello, cada vez que Dee Snider pisa la ciudad, es casi un deber decir presente y chocar puños con él. Un nuevo álbum junto a Jamey Jasta y un montón de invitados se viene en camino y esa será la razón para su futuro regreso, por lo que desde ya, ¡no falten a la cita junto a uno de los mejores frontman de la historia del Rock!

Cristián Pavez
Fotos: Peter Haupt

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