CRADLE OF FILTH

2010

Teatro Caupolicán
Jueves 16 de diciembre de 2010

 El mal sonido que el Nataniel entregó el 2004 para el paupérrimo debut de Cradle Of Filth en Chile, perfilaba a esta aparición el 2010 como un buen desquite. Para varios de los que pagaron su entrada a ese evento, el espectáculo terminó siendo triste, infame, casi ordinario, como para hacer borrón y cuenta nueva y esperar un poco más para ver a los británicos en mejor acción. Sin embargo, observando el bajo promedio de edad de los pocos que se metieron a los tímidos mosh, mientras el grupo tocaba ‘The Principle Of Evil Made Flesh’ o ‘The Forest Whispers My Name’, me hizo dudar de cuánta gente de aquella vez. -de hace seis años atrás- realmente tenía ganas de cobrarse una revancha.

Las expectativas, el ruido, el ambiente previo para este show 2010 no eran lo mismo. Quizás, muchos ven a Cradle Of Filth como una banda ya sepultada, como a una banda que ya no se le puede dar más oportunidades. Por eso, no extrañó que las tribunas del Caupolicán estuvieran absolutamente vacías. A no engañarse tanto tampoco: este sigue siendo uno de los actos ¿Black Metal? que más convoca en Chile, sólo que del mismo modo que gana fans cada año, pierde otra buena cantidad en el camino.

La etapa musical en la que ahora se encuentra Cradle Of Filth tampoco es de lo más alentadora, con dos superproducciones conceptuales como “Godspeed On The Devil's Thunder” y “Darkly, Darkly, Venus Aversa”, que son tan ambiciosas como infantiles y efectistas. Lamentablemente la credibilidad es algo que cuesta mucho construir e incluso más recuperar, y en ese aspecto, es posible que los británicos hayan perdido la batalla hace un buen tiempo.

Los seguidores de turno, junto con los que aún le tienen cariño a la banda, tuvieron la oportunidad de asistir eso sí a un show de muchísimo mejor sonido que el del 2004,  con los teclados y secuencias sinfónicas escuchándose con bastante claridad, con una caja de batería potentísima, sólo con el detalle de la guitarra de Paul Allender que, al menos desde la izquierda del escenario, perdía un poco de volumen. Y aparte de las vestimentas y maquillajes, el espectáculo fue más que austero, con una iluminación que llegaba a ser pobre en sus juegos, y una escenografía sin adornos ni nada, sólo telones negros de fondo. Faltó efectivamente ese ambiente digno de un recinto como el Caupolicán, como si la banda no hubiese tenido previsto llegar a Sudamérica y tocar en un lugar así.

Ahora, no sé si referirme o no a las presentaciones de Bleak Flesh y Animus Mortis, los teloneros. Al final, antes de presentar, ‘From The Cradle To Enslave’, Dani Filth agradeció a las “support bands”, y eso fue lo único que casi todos supieron de al menos el primer acto de apertura, pues tengo entendido que Bleak Fleash apenas tocó con público. Lógico, el show se anunció a las 21:00 horas, tomando como referencia la salida a escenario de Cradle, no la del espectáculo completo incluyendo los invitados. La situación es la siguiente: los organizadores apoyan a los grupos chilenos dándoles la oportunidad de actuar en recintos como este, pero vacíos, cuando los que pagaron sus entradas aún están en la micro, en la universidad, en el colegio o haciendo la previa en algún bar circundante. Se les invita a tocar pero no a ser parte del show, lo que es diferente. Ojalá pudiese corregirse esta práctica, si no, seguirán habiendo casos como los de Sacramento, Metastasis, Jack Bucarey y Bleak Flesh.

Cradle Of Filth se encontró con el público a eso de las 21:30 con ‘The Cult Of Venus Aversa’, de recibimiento esperable para cualquier primer tema de jornada, aunque algo helado. Más ruido del público causaron las palabras de Dani Filth al público, agradeciendo a los que habían pagado su entrada VIP, preguntando quienes estaban tomando y  que ‘Honey And Sulfur’, el segundo corte del set, había que escucharlo bajo la influencia del alcohol. Sin embargo, el verdadero primer aullido de la audiencia llegó cuando el pequeño frontman introdujo ‘Her Ghost In The Fog’ del “Midian” (2000).

Luego de ‘Forgive Me Father (I Have Sinned)’, Dani Filth dijo algo que de verdad me causó gracia, cuando saludó al público, “en especial a los que están abajo”. ¡No había nadie arriba! Pero bueno, curiosidades aparte, ‘The Principle Of Evil Made Flesh’ hizo su colosal entrada. Aquí, Martin Skaroupka mostró que no había por qué echar de menos a Adrian Erlandsson ni a Nick Barker en las cajas, pues siempre fue un punto sólido en el performance.

El atractivo en vivo de esta alineación era la fogosa tecladista americana Ashley Ellyllon, la ex Abigail Williams destacada dentro de las “Hottest Chicks In Metal” de la Revolver, elegida como artista femenina del mes en diciembre del 2008. Por lo mismo, mi decepción fue enorme cuando me percaté que la mujer en los synths y las voces no se parecía a la de las fotos, que apenas se movía y sólo cumplía con el trabajo. A final de cuentas, Ashley no vino con Cradle para esta gira sudamericana y no hay certeza alguna de si sigue siendo pieza del touring lineup… una pérdida. ¿Quién era la chiquilla que estaba arriba?

Ahora, sobre el frontman, hay que decir que -literalmente- fue el verdadero punto bajo del performance. Nada que señalar acerca de su interacción con los asistentes. Fue el más cercano, el más comunicativo, habló entre todas las canciones, alentó con unos agringados “make some noise!!!”,  bendijo a los VIP con botellas de agua, y se transformó en un constante foco de atención (a riesgo de parecer florerito por sus saltos loquillos y tics con la mano derecha que llegaban irritar),  pero se quedó corto en varios de esos mismos gritos que lo convirtieron en alguien reconocido.

‘Under Huntress Moon’ fue extrañamente recibida con un silencio, mientras que ‘Dusk And Her Embrace’ con la euforia requerida. El cantante dedicó ‘Nymphetamine’ a todos los vampiros y condes presentes en el público, tema en el que “la reemplazante” reprodujo de gran forma las voces de Liv Kristine. La agresividad volvió con una canción del último disco, la intensa ‘Lilith Immaculate’, cerrando la primera sección de repertorio con ‘The Twisted Nails Of Faith’, del “Cruelty And The Beast” (1998).

En el encore, destacaron enormemente ‘Cruelty Brought Thee Orchids’, ‘The Forest Whispers My Name’ y el hit ‘From The Cradle To Enslave’, redondeando un set de más de hora y media. Como anotación a un lado, la deuda de Cradle Of Filth en Chile al fin está pagada con un show como la gente, pero en un momento que quizás sea demasiado tarde, cuando ya no a muchos les interesa cobrar su parte. Igual, más vale tarde que nunca.

Jorge Ciudad
Fotos: Sebastián Jiménez

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