Cómo Asesinar a Felipes: El ritmo y la calle

La banda celebró un debut que sigue vigente

Viernes 3 de agosto, 2018
Sala Master Radio Universidad de Chile

“Hace 10 años, aquí”, dice Koala Contreras al terminar la primera parte del show en Sala Master. Su cara transmite felicidad, satisfacción: Cómo Asesinar a Felipes ha vuelto a entregar un show al que la palabra “perfección” cae como un guante, un adjetivo recurrente al momento de hablar del quinteto santiaguino. Pero no era una actuación cualquiera, a pesar de encabezar muchas veces el recinto ubicado en Miguel Claro. Fue un momento especial, de retrospectiva, una movida sorpresiva para una banda que ha tomado el desafío y el mirar hacia adelante como escudo de armas. El 17 de mayo del 2008, el grupo se presentó ahí por primera vez, presentando su álbum debut, el mismo que ayer se celebró en dos sesiones.

El concierto fue en partes iguales una llamada a la emoción y también a la revisión, de cómo los muchachos han progresado. Sin olvidar sus orígenes, Koala Contreras apareció vestido de mesero, la labor que por aquel entonces turnaba junto a sus inquietudes artísticas. Su performance continúa siendo una mezcla de dominio lingüístico y exorcismo sentimental, el MC sigue escupiendo rabia en dosis apesadumbradas. Por ese motivo, ‘Formo parte de un engaño’ suena más oscura que la original debido a su voz, alcanzando otra dimensión. Quizás el descontento hizo mella en el cantante y transmitirlo sobre la tarima es su única forma de canalizar lo mal de estos tiempos, emergiendo como un instrumento más en un armazón sin punto flojo, ampliando sus posibilidades. ‘En busca de un nuevo sueño’ adquirió un tono más de salón gracias al saxo de Cristián Gallardo; la marcha certera de Felipe Salas y los cambios agresivos de Seba Muñoz en el bajo guían los tiempos en ‘Alerta roja’ dictan los tiempos, al igual que en la potente y dinámica ‘Ya perdimos la paciencia’ y ‘Lengua en la llaga’, esta última cada vez más corrosiva y amenazante en su tranco, adquiriendo alturas intimidantes gracias al flow que imprime Koala (es cierto eso que dice una canción, “el rap lo conoce y muy bien”). ¿Y Dj [email protected]? su labor vital al otorgarle calle al grupo y ser el director de orquesta en la nostálgica y jazzística ‘Para el recuerdo de los nuestros’, dedicada a su madre, fallecida en la época de la formación de CAF. ¿Algo más entre tanta maravilla? En la misma canción, Gabriel Paillao -ex tecladista del grupo- se luce se forma descomunal en su Rhodes, mientras que Gallardo nos hace volar con su saxo en ‘Influencia’.

¿Qué más se puede decir de Cómo Asesinar a Felipes? Es uno de los mejores grupos de Chile, sin discusión. Y desde el minuto uno, cuando en aquella tocata de mayo del 2008 en la Sala Master sorprendía a críticos y audiencia, conjugando elementos que a primera vista suenan disímiles, la sofisticación del jazz con el desenfado del hip hop. Pero esto también es cierto: ambos sonidos provienen de la calle y hablan de marginalidad, desazón, violencia, desamparo y crudeza. Palabras que diez años después -con varios discos brillantes y shows en diversos lugares- continúan en el ethos del quinteto, extendiendo sus movimientos, siendo una de las aventuras musicales más elogiables y emocionantes de nuestra historia. Felices diez años.

Jean Parraguez
Fotos: Peter Haupt Hillock

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