Chancho en Piedra: Fiesta marrana en el Caupolicán

La banda festejó los 20 años del clásico “Ríndanse terrícolas”

Domingo 14 de octubre, 2018
Teatro Caupolicán

El pasado domingo –y luego de un cambio en la fecha-, uno de los discos más emblemáticos de Chancho en Piedra celebraba su aniversario. “Ríndanse Terrícolas”, trabajo inspirado en la juventud chilena de aquella época, cumplió 20 años y correspondía conmemoración. Faltaban aún horas para la apertura de puertas y ya había gente afuera del Teatro Caupolicán esperando entrar a lo que prometía ser una verdadera fiesta funk/rock. Se cumplió el horario de ingreso e inmediatamente, se repletó el recinto que albergaba un escenario en 360° para así dar una mejor experiencia galáctica a los terrícolas presentes. Se venía un festejo a casa llena.

Pasadas las 21:30 y mientras un público impaciente, entonaba el clásico grito “¡Viva Chile mierda y los Chancho en Piedra!”, la agrupación chilena sale a escena con un look acorde al acontecimiento, en compañía de grandes músicos y del ya conocido DJ Humitas -integrante de la banda Sinergia-, recibiendo la ovación de fanáticos que levantaban sus Juanitos mientras se escuchan las primeras palabras de 'La gran pregunta', modificada según esta importante ocasión.

Se dio un repaso completo del festejado álbum: 'Moscardón', 'Solo contra el mundo' y 'Volantín'. Esta última, una oda a la masturbación; tema que sin duda hace 20 años atrás era tabú a diferencia de ahora. “Es un placer que no se haya acabado el mundo” dice Lalo Ibeas, agradeciendo a los miles de fanáticos por acompañarlos una vez más en el Caupolicán; dándose paso así, a otra de las grandes: 'Yakuza'. La banda marrana fue durante todo el show cómplice con el público que los acompañó. Luego sonó la primera sorpresa de la noche: 'Huevos revueltos' ("La dieta del lagarto"), seguida de estas palabras de Felipe Ilabaca: “Realmente el hombre llegó a la luna. Entonces, ¿por qué no nos vamos esta noche en tren a la luna?” sonando a continuación esta canción perteneciente al último disco. Tras esta pausa, se volvió al “Ríndanse terrícolas” con 'Somos los sin onda' y 'Oshcokota', en que la guitarra de C-Funk entregó el clímax del espectáculo. Otra de las sorpresas que Chancho en Piedra compartió a los asistentes fue 'La vida del oso', uniéndola con un crossover con 'Ladie’s Night' de Kool & The Gang, mientras descendía al medio del escenario una bola disco que entregó todo el toque funky. Tras esta fiesta setentera, llegó 'Cambio total', 'Mandinga' y 'Ratones de cola pelá'; momento en el que la banda le envía un saludo a quienes disfrutan del espectáculo vía streaming. Después, fue el turno de otra de su material más reciente, 'Mi mejor momento'. Seguida de 'Lophophora', otra de las regalonas del "Marca chancho".

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Al ser un escenario 360° no había mucho espacio para un mosh pit. Sin embargo, no fue impedimento para que los presentes se las ingeniaran, disfrutando de una rueda mientras sonaba 'No joda'. Tras este impulso de euforia apareció 'Cóndor', casi sin pausa entre canciones y luego de ésta, Lalo cuenta cómo es que conocieron a C-Funk hace 25 años. Anécdota donde –recuerda- le presentó la canción 'Guach Perry', la que a continuación es interpretada por el ex integrante de Los Tetas. Le siguieron 'La granja de los súper bebés' y 'Discojapi', encargada de cerrar la primera parte del show. El público pide a gritos el regreso del conjinto al escenario, dándose paso al encore del espectáculo; que constó de tres canciones que dieron el cierre de oro: 'Chancho', 'Locura Espacial' y 'Voy a resucitar', cerrando una celebración que incluyó una lluvia de confeti y la banda agradeciendo el aguante de los eufóricos fanáticos, quienes los despidieron entre aplausos.

Si bien ya han pasado veinte años desde que se lanzó “Ríndanse terrícolas”, la banda no ha perdido su energía y vitalidad, aún con un cambio tan importante, como lo fue la salida de Pablo Ilabaca. Sin duda los chancho siguen más vigentes que nunca, dentro de una generación que creció durante los 90 / 2000 y que se rindió ante esta fiesta marrana que duró alrededor de dos horas y media.

Bárbara Sherman
Fotos: Peter Haupt

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