BUCKCHERRY

Lección de rock & roll
BUCKCHERRY

Lunes 14 de octubre de 2013
Teatro La Cúpula

 


Tras el show de Mötley Crüe en Chile, el 14 de mayo de 2011, una de las opiniones más escuchadas fue la siguiente: “Buckcherry merece un concierto aparte”. El excelente sabor de boca dejado por la banda estadounidense contribuyó a su regreso, materializado en un potente aunque poco concurrido show en
Santiago.

Las explicaciones para tan escuálido margen de público podrían ser varias: poca rotación en la radio, derivando en una escasa masividad del conjunto en nuestro país. La gran cantidad de conciertos para esta semana, además del estado de los bolsillos de la gente rockera tras esos días de ensueño en que tuvimos a Slayer, Iron Maiden, Alice In Chains, Ghost, Black Sabbath y Megadeth, puede que hayan jugado en contra. Vaya a saber uno. Sin embargo, las poco más de quinientas personas que llegaron al Teatro La Cúpula hizo sentir al quinteto, sin exagerar, como si estuvieran en un estadio.

Con puntualidad envidiable, los oriundos de Los Angeles saltaron al escenario y soltaron un set que transitó entre lo nuevo y lo antiguo, con un aire festivo absoluto: ‘Lit Up’, el arranque, mostró de inmediato los pergaminos de la banda, cortesía de un solo bestial, proporcionado por el guitarrista Stevie D.  El arranque dejó el plato servido para ‘Rescue Me’ y ‘All Night Long’; este último provocó el primer gran momento de la velada: un hit coreado por todos, en que el disfrute por la clase de rock & roll en el escenario era total.

Para algunos hay recelos con la propuesta de Buckcherry: una banda de hoy cuyos sonidos tienen reminiscencia directa con el pasado. Lo demostró ‘Dead Again’, con olor a Guns ‘N Roses, ‘Lawless and Lulu’  e ‘Imminentt Bail Out’ fueron pura potencia a punta de riffs certeros, llenos de veneno, contagiando con su empuje a toda la concurrencia. Una gama de recursos efectiva a decir basta, el público está de testigo: entrega total en las hedonistas ‘Gluttony’ y ‘Crazy Mind’. El marco era impresionante.

La banda presenta un acorazado sónico sólido. Se nota que los años de aprendizaje los han convertido en músicos avezados: el mencionado Stevie D. junto a Keith Nelson juguetean con sus guitarras sin nunca molestarse, transitando desde el blues al hard rock con una facilidad asombrosa. El bajista Kelly LeMieux junto al baterista Xavier Muriel ensamblan un sostén rítmico envidiable para el desempeño del vocalista. ¿Qué vamos a decir de Josh Todd? Es el centro de atención. Bobalicón, provocativo, arrogante. Un vozarrón que tiene tanto de Axl Rose como de Chris Robinson y una presencia aprendida tras ver mucho a Mick Jagger, un tipo que sabe de lo que habla: todo lo que uno busca en un frontman.

Sería un fácil recurso tildar la propuesta y el concierto de Buckcherry como un recocido de fórmulas que vieron el éxito hace muchos años. Sin embargo, no hay que olvidar la procedencia del conjunto: California siempre ha provisto ese sonido que descansa mucho en el riff de guitarra, esas dosis perfectas de Rolling Stones –el guiño a ‘Miss You’ no fue casual- con la crudeza primigenia del hard rock. Ellos conocen la receta y la aplican con gran maestría. Lo de anoche fue una gran lección.

01. Lit Up
02. Rescue Me
03. All Night Long
04. Dead Again
05. Everything
06. Sorry
07. Lawless and Lulu
08. Imminent Bail Out
09. Sunshine
10. Gluttony
11. Nothing Left but Tears
12. Carousel
13. Dirty Mind
14. Crazy Bitch

15. The Truth
16. Greed
17. Whiskey in the Morning



Jean Parraguez
Fotos: Sebastián Jiménez

 

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