British Lion: Armazón implacable

Steve Harris y los suyos presentaron un aceitado espectáculo

Domingo 18 de noviembre, 2018
Teatro Caupolicán

“Nunca he tocado en un lugar pequeño allá en Santiago”, afirmó Steve Harris en una reciente entrevista con Rockaxis, a propósito de su debut con British Lion en Chile. Hagamos un ejercicio de memoria: sin ir más lejos, la primera vez que el bajista se presentó en nuestro país fue precisamente en el recinto ubicado en calle San Diego. Agosto de 1996, Iron Maiden llegaba con Blaze Bayley en las voces, en un recital que fue histórico por diversos motivos. Quizás el poco amistoso recibimiento al frontman hizo olvidar el episodio a Harris. Más de veinte años más tarde, las cosas son muy distintas. El teatro no está lleno, y lo que vamos a escuchar no son las canciones de la Doncella de Hierro, pero la disposición de los presentes es tan entusiasta que llega a conmover. Durante los 90 minutos de concierto no pararon de cantar, siendo protagonistas absolutos, una entrega agradecida por los músicos.

Hace más de seis años apareció el, hasta ahora, único álbum de British Lion. Tal como en la obra, ‘This Is My God’ arrancó el recital y aquí se percibe lo que ofrece el quinteto, proveniente de la escuela hard rockera británica -su nombre alude directamente a uno de los símbolos del Reino Unido-, con una buena expresión de las posibilidades instrumentales, una voz poderosa y coros destinados a incrustarse en la memoria. ‘Judas’ tiene destino de estadio, lo mismo ‘The Chosen Ones’; ‘Eyes of the Young’ es dinámica y tiene bien ganado su lugar en el setlist, para finalizar con los ánimos por los cielos. Las comparaciones con Iron Maiden no tienen sentido si sólo se usan porque Harris está involucrado en el proyecto. Sin embargo, piezas como ‘Us Against the World’ y ‘A World WIthout Heaven’ demuestran la misma búsqueda épica, con buenos solos, una batería machacante y una voz totalmente en forma, gracias a la labor destacada de Richard Taylor. A primera vista no sobresale como un frontman consumado -en más de una ocasión decidía ceder el protagonismo escénico a sus compañeros-, pero es dueño de una voz que ocupa cada rincón del teatro, además de calzar perfecto con las canciones. ¿Y Harris? Lo ha dicho en más de una ocasión: British Lion no es su proyecto solista, sino que una agrupación de la que es un miembro más (ni siquiera es el compositor principal, rol en manos de Taylor). Por lo mismo, no busca ser el centro de atención pese a ser el integrante más reconocido, pero su huella está: el inicio de ‘Spitfire’ le pertenece totalmente y lleva toda la rúbrica Maiden. La labor en guitarras de Graham Leslie y David Hawkins es digna de aplaudir, con solos punzantes y abrasadores. Simon Dawson en la batería es consistente y se hace escuchar con definición.

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El set de British Lion se repartió en una revisión al único disco que tienen, además de presentar un ramillete de tracks que podrían ser parte de un eventual segundo álbum, como la mencionada ‘Spitfire’. ‘Guineas and Crowns’ comienza con un ritmo casi marcial, siempre guiado por las guitarras; ‘Father Lucifer’ va con las revoluciones a medio tiempo, pero que crece a medida que avanzan los minutos, regalando un solo bestial. La acelerada ‘Last Chance’ se enriquece con el canto de los asistentes. Todas las canciones de British Lion están diseñadas para adquirir vida sobre el escenario y propagarse entre quienes las escuchan. Más que un zarpazo directo, el efecto del quinteto es de carácter progresivo e implacable, un potencial que se vuelve absoluto en vivo. Acabamos de ser testigos de aquello.

Jean Parraguez
Fotos: Peter Haupt

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