BBS Paranoicos: Fuerza Punk

Combustible para el éxtasis

Sábado 1 de Septiembre, 2018
Club Blondie

Las grandes rejas del Club Blondie se abrieron de par en par para recibir a una ferviente, ansiosa y energética fanaticada la noche de 1 de Septiembre. Un espacio donde los músicos no tocaban desde el año 1997 y que se llenó de poleras de los Misfits, Ramones y por supuesto BBS Paranoicos. Sin duda que han pasado varios años ya desde entonces, pero no por ello se ha perdido el vigor de una de las bandas de punk rock más importantes de Chile. Han tenido que atravesar una serie de críticas con respecto a los cambios de sus últimos trabajos, pero que son propios de una banda que ha recorrido bastante y  sabe lo que hace.

Como una especie de Beatles en The Cavern Club -pero con un sonido muy distinto-, cuando el reloj marcaba cerca de las 21 horas, los cuatro integrantes aparecieron para hacer sonar 27 años de carrera y, con ello, la presentación de su noveno y más reciente álbum "Delusional". En total, fueron 35 canciones donde la gente se dio vuelta como vinilo en tornamesa, pues desde la primera hasta la última canción, estuvieron en un estado de excitación musical que comenzó con la potente batería de Juan Herrera en ‘No lo veo como tú’ para rápidamente ir por ‘Cristales’, ‘Vives/Mueres’, ‘En las Venas’, ‘Un Día’ y ‘Tac’. Un regreso hacia temas de los discos "Capital", "Cruces", "Collage" y "Hardcore para señoritas" -este último grabado en el 96, pero editado el 97- y que en su conjunto descargaron una avalancha punk rock que claramente tiene un sonido más extremo y áspero en comparación a ‘Mis demonios’, ‘Mis historias’, ‘Eterno retorno’ y ‘Sanatorio’ donde entramos a un terreno melódico, pero obviamente igual de disfrutable.

Así, recorrer el planeta de BBS Paranoicos puede resultar una experiencia que arrasa con todo a su paso, como en ‘Enemigo mío’, ‘La victoria del perdedor’, ‘No siento culpa’ y ‘Lo peor de mí’, estas dos últimas en la voz de Carlos "Ozz" Kretschmer, que con su voz rasposa hizo vibrar las cuerdas vocales del público, pues fue acompañado con gran energía en cada momento. De igual forma ‘Lejos’, ‘Para nunca’ y ‘El sonido se agotó’ parecieran ser los cánticos de aquellos que están abajo, que se sienten invadidos y oprimidos, pero que con actitud y fuerza reivindican cada día sus luchas, acompañados de la fiereza de unas guitarras a todo cañón. En ‘Lo que el viento se llevó’, el bajo que juega  y la percusión que va marcando pautas, captura un sonido fresco y juvenil. La batería fulminante, las guitarras violentas y un bajo que golpeaba, fueron combustible para las emociones extasiadas de las mujeres y hombres que decidían entrar a la juguera de poleras negras en temas como ‘Tanto insistir’, ‘Lo siento’, ‘Lo tradicional’, ‘Libertad condicionada’, ‘Crucial’, ‘Mentira’ y ‘Sin salida’, que se caracterizan por la rapidez y esa actitud anárquica liberadora.

De esta forma, y luego de una ardua presentación, la banda le puso punto final al show con clásicos como ‘La rabia’, ‘El regreso’, ‘Ausencia’ e ‘Irreparable’, que si bien son canciones con letras de amor y melancolía, no dejan jamás su sonido de esencia furiosa. 27 años no pasan en vano, BBS Paranoicos ha logrado trabajar un sonido que se robustece, y que esperamos, continúe por 27 años más. 

María José Benítez Carmona
Foto (referencial)

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