Babasónicos en su estado original

En "Un show eléctrico" vuelven a ser como los conocimos
Babasónicos en su estado original

Sábado 28 de abril, 2018
Coliseo Santiago

I. Después de dos años girando en formato acústico, Babasónicos vuelve a enchufarse en Un show eléctrico, una instancia para reencontrarse con la banda en su estado original mientras se cocina el sucesor de "Romantisísmico". El lustro que ha transcurrido desde el último álbum de estudio de los argentinos ha sido la pausa entre discos más larga de su extensa historia, iniciada en 1991, y pese a que la espera ha sido compensada con una serie de lanzamientos de carácter retrospectivo, era necesaria una demostración de vitalidad de parte de un grupo que llevaba demasiado tiempo dando la vuelta olímpica para celebrarse a sí mismo. Lo mostrado anoche, aunque se basó en un repertorio infalible de grandes éxitos, se encamina en la dirección correcta: muestra a unos Babasónicos en pleno dominio de sus capacidades, muy convincentes en el rol de clásicos latinoamericanos, pero también esperanzadores respecto a su futuro.

II. Las entradas valen equis cantidad de plata, pero Adrián Dárgelos no tiene precio. Un espectáculo por sí mismo, el cantante es la prueba viviente de lo lejos que se puede llegar a fuerza de carisma. Mientras dura la segunda parte de 'Suturno', ningún otro hombre sobre la faz de la tierra ejerce semejante atracción en los demás. Se desplaza por el escenario disfrutando todas las miradas que se le posan encima, se contonea como si fuese la más sensual cantante de cabaret. A veces, parece un poeta maldito; a veces, un chamán de la lujuria, pero siempre es una estrella de rock, un galán arrogante y rompecorazones dentro de un frasco poco convencional. La música chilena sería mucho más entretenida si hubiese al menos un frontman con la mitad de su garbo y, por qué no, de su ego. Qué presencia.

III. "Un show eléctrico" repasa exhaustivamente el cancionero canónico de los trasandinos. Temas absolutamente vitales en su discografía, como 'Los calientes', 'Putita' y 'Carismático', son traídos al presente, donde siguen siendo tan provocativos como hace más de diez años. La apuesta segura sobre el futuro disco de Babasónicos es que será otro auto tributo, otro intento de reflotar la mística de comienzos de milenio, pero es poco sensato pedirle a la banda que no intente escalar nuevamente a las alturas de antes por el camino ya conocido, especialmente si esa ruta está llena de la grandeza con la que ansían reencontrarse. El arrojo con el que interpretan 'Once' o 'Pendejo', la clase de impetuosidad que nunca pasa de moda pese a la decadencia del rock en el que se sostienen ambas canciones, hace difícil tildarlos de caducos por mucho que abunde la evidencia sugiriendo lo contrario.

Andrés Panes
Fotos: Juan Pablo Maralla

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