Armored Saint en Chile

Un símbolo de salvación metálica
Armored Saint en Chile

Viernes 8 de Junio – Club Subterráneo
Santiago - Chile

Una aplastante jornada que hizo estremecer los cimientos del Club Subterráneo en Providencia, fue lo evidenciado en una noche gloriosa que quedará fuertemente arraigada en los recuerdos más atesorados, rememorables e históricos.

El quinteto nacional Robot The Mimbre fueron los encargados de encender la mecha, con su metal moderno enfocado al groove. Con un sonido potente y cohesionado fueron descargado granadas como su más reciente single y video ‘Cierra Tus Ojos’ de su nuevo disco "Estado de Necesidad". Los riffs mecanizados de la banda sonaron particularmente bien en canciones como 'El Sobreviviente', 'Soy Una Máquina', el tema título de su nuevo álbum y el himno final 'Un Mal Negocio', obteniendo el merecido reconocimiento final del público que celebró sus casi 30 minutos de acertada apertura, en una muy buena presentación.

Con una introducción de ribetes épicos sonando por los parlantes, con puntualidad apareció sobre el escenario el Santo Grial del glorioso US Power Metal: los legendarios Armored Saint. Una de esas grandes bandas de culto que quizás nunca pensamos tener sobre un escenario en en Chile. Pero si algo realmente grandioso tiene el metal, es precisamente alimentar los sueños de los fans. Abriendo con 'Win Hands Down' el tema titular de su último disco de estudio, de inmediato quedó claro que toda la gente que vino a ver a la banda, eran fanáticos acérrimos del Santo con Armadura, pues conocían el material al dedillo y rápidamente comenzaron a cantar los coros de la canción. Gran apertura que pavimentó el camino para el primer bombazo de la noche de la mano de 'March Of The Saint', un himno cantado con el alma por cada asistente y que emocionó también a la banda de forma notoria. Con un sonido muy bien calibrado, el grupo no daba tregua, soltando trallazos como 'Dropping Like Flies', 'Pay Dirt' y 'Nervous Man' paseándose por toda su consistente, gloriosa y poderosa discografía.



Con sólo cinco canciones, el público ya estaba rendido a la magia impoluta que la banda destila sobre el escenario. Un quinteto implacable, lleno de furia, pasión y muchos matices tanto técnicos como sutiles, con cada integrante brillando con méritos propios, pero también haciendo relucir el alto nivel de esta banda de amigos que llevan casi cuarenta años juntos. El baterista Gonzo Sandoval tiene una pegada durísima, la genial dupla de guitarras del hermano de Gonzo, Phil Sandoval y Jeff Duncan brillaron a un altísimo nivel, haciendo un tandem demoledor en las rítmicas y clavando unos solos llenos de pasión y sentimiento, ni hablar de esos monstruos que son el bajista Joey Vera (también miembro de los inmensos Fates Warning), y el todopoderoso vocalista John Bush que cantó de una forma absolutamente increíble, demostrando que todo su impresionante registro vocal está absolutamente intacto. Después de haberlo visto en persona en ese inolvidable show debut de Anthrax en Chile en el Mosters of Rock del 98, o abriendo varios shows de Judas Priest en Estados Unidos hace bastantes años, Bush sigue impresionando no sólo por su voz, sino porque es un frontman genial, conectando y comunicándose con la audiencia de gran forma. Sin duda es uno de los grandes vocalistas de la historia del metal norteamericano y esta noche dictó cátedra, demostrando que lo suyo es de otro planeta. No extraña entonces que en dos oportunidades Metallica haya querido reclutar tanto a Bush como Vera para sus filas, si tienen calidad para regalar. ¿Se imaginan como sonarían las canciones de "Ride The Lightning" cantadas por Bush? ¿O cómo sonaría el "And Justice For All" con el bajo de Vera?

Una celebrada 'Last Train Home' siguió encendiendo la rutilante velada, para dar paso a una tremenda e inmensa 'Chemical Euphoria' de esa bomba nuclear de disco que es "Raising Fear" de 1987, quizás el álbum que mejor define el sonido del US Power Metal, el único disco de la banda grabado como cuarteto y donde el pelirrojo guitarrista Dave Prichard brilla a una altura sideral. Y si esa desgraciada leucemia no se lo hubiera llevado en 1989, hoy sería una leyenda de la guitarra por derecho propio, pero Duncan y Sandoval tributan su memoria tocando los solos de Prichard invocando el espíritu de su "hermano" caído de gran forma. 'Symbol Of Salvation' fue otro mazazo en la cabeza para dar paso al momento más brillante de la noche en una larga versión de 'Book Of Blood' otro temazo del "Raising Fear", complementado por una brillante sección solista de bajo y guitarras. Epica, poderosa, majestuosa, sublime; realmente faltan adejetivos para describir lo que esta banda es capaz de entregar sobre las tablas.

Con un John Bush bromeando mucho con la audiencia, y con la banda pasándolo en grande, el show continuó con 'Mess', 'Aftermath', las gloriosas 'Reing Of Fire' y 'Spinless' antes del remate final con dos himnos de su disco debut de 1984: las gigantescas 'Can U Deliver' y 'Mad House', que terminaron de poner de rodillas a una audiencia maravillada y estregada ante de la verdadera cátedra de Heavy Metal entregada por la banda. Un show simplemente aplastante, perfecto, con un nivel altísimo de ejecución, con una pasión y corazón donde se nota el amor de los músicos por lo que hacen y con un público que esperó 35 años para poder vivir este mágico momento. Un show único e inolvidable, por lo que elevamos las plegarias para que los "santos" regresen en un santiamén.

Cristián Pavez
Fotos: Peter Haupt

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