Angra 3.0 en Chile

La consolidación de un nuevo comienzo
Angra 3.0 en Chile

Sábado 09 de Junio - Blondie
Santiago - Chile

Levantarse, una y otra vez, sorteando las dificultades, enfrentando el destino y diciéndonos que aún tienen la fuerza necesaria para entregar un gran espectáculo. Lo realizado por Rafael Bittencourt y compañía fue sólo la consolidación del Angra 3.0, ese que ha vuelto a ganarse el respeto tal cual lo hicieron hace más de 25 años, desde abajo, desde un ambiente hostil que pareció inundarlos hasta casi la muerte, pero que hoy reafirma que los brasileños aún tienen mucho que decir; si, ostensiblemente distintos, pero dejando en claro que aún mantienen la misma calidad de siempre.

Bajo una creciente lluvia, a eso de las 20:00 horas, una fila de fanáticos comenzaba a hacer ingreso al local del metro estación Unión Latinoamericana. No eran muchos, pero con el correr de los minutos la Blondie fue llenando sus espacios hasta congregar un buen número de seguidores del Angra más clásico, así como también el de este grupo donde Fabio Lione comanda las voces. Con apenas algunos minutos de retraso y adornados por imágenes alusivas al nuevo álbum, “ØMNI”, pisaban nuevamente un escenario chileno para dejar las sombras atrás y decirle a los más incrédulos que los brasileños están más vivos que nunca.

Las cosas no fueron fáciles. Mientras sonaba la intro ‘Dr. Tyrell’s Death’ de Vangelis, uno a uno los integrantes fueron ingresando para recibir el aplauso de bienvenida e iniciar el show con nada menos que ‘Nothing To Say’. El sonido no era del todo perfecto, pero estaba bastante mejor que en otros shows en ese recinto; sin embargo, el problema principal estuvo en el micrófono de Lione, el que constantemente daba señales al técnico y mostraba su profundo malestar. Si bien al comienzo el público estaba tan eufórico que hacía caso omiso al problema, con el correr de los minutos la dificultad fue tomando protagonismo. Fabio no lo estaba pasando bien y el resto de los integrantes mostraba algo de nerviosismo frente a esa mala primera impresión que repetía los inconvenientes para ‘Travelers of Time’ y prácticamente hasta la mitad del setlist.

El show estaba cargado a las nuevas canciones, pero así y todo fue arreglándoselas para incluir a lo menos una canción de cada disco (salvo “Aqua”). ‘Angels and Demons’, ‘Newborn Me’ y la clásica ‘Time’ fueron configurando un show que fue de menos a más, en el que la confianza fue fundamental para ir empoderando a los virtuosos músicos del Angra 3.0, que continuaron con la ejecución de ‘Light of Trascendence’, la muy bien recibida ‘Running Alone’ y ‘Storm of Emotions’, donde un molesto pito comenzó a sonar tan fuerte que desconcentró a todos. Pese a los inconvenientes, los resilientes Angra siguieron dando batalla con ‘Insania’, donde todos cantaron fuerte el coro e incluso terminaron realizando un juego vocal junto a Lione, que en este punto desechó las inseguridades gracias a que -por fin- su micrófono ya estaba funcionando del todo.

Históricamente Angra siempre ha tenido grandes músicos, pero hay que reconocer que un batero como Bruno Valverde no se ve muy seguido. El innegablemente influenciado por Virgil Donati presentó un solo que dejó a varios boquiabiertos, pero que -de acuerdo a su talento- pudo haber sido aún más sorprendente. Ese modo en el que toma la baqueta izquierda lo delata como un amante del jazz, incluso dándose el lujo de ejecutar los temas incluyendo sus propios toques y no sólo repitiendo las melodías creadas en estudio. Tras la ovación del público hacia el joven baterista, Angra continuó su repertorio con ‘Black Widow’s Web’, donde Fabio Lione no sólo interpretó las voces limpias, sino que también impresionó a muchos con unos guturales que pocas veces se le escuchan al tenor italiano.

En adelante el show tomó ribetes maravillosos con ‘Upper Levels’, la que debe ser una de las mejores canciones de todo el catálogo de los brasileños. Mientras que ya acercándose al final, ‘Silence Inside’ continuó con el repertorio que siguió con ‘Ego Painted Grey’ y un Bruno Valverde que ajustaba su batería mientras llevaba el pulso del tema que desembocó en nada menos que ‘Lisbon’. Lione mencionó que se celebraban veinte años de “Fireworks”, pero llamó la atención que pese al aniversario no tocasen más canciones del tercer álbum de la banda. Fue así como, tras 1 hora y 40 minutos, Angra se despidió con la interpretación de ‘Magic Mirror’ y un público que no esperó a que salieran de escenario para comenzar a pedir el retorno del grupo. Las luces seguían apagadas y uno de los técnicos ubicó la guitarra acústica al centro del escenario, dando paso al ingreso de Rafa con el pelo tomado dispuesto a tocar el primer tema compuesto para Angra. ‘Reaching Horizons’ en clave acústica fue uno de los mejores momentos del show, el que finalizó enérgicamente con ‘Rebirth’ y un ya acostumbrado final con el medley ‘Carry On’/‘Nova Era’, provocando un pequeño mosh en la parte delantera de la cancha.

Es cierto que este Angra dista mucho de los otros conocidos, pero también es verdad que -tal cual lo dijo Rafa- han sido 27 años complejos, donde todos los integrantes, antiguos, nuevos y obviamente la fanaticada, han contribuido a obtener grandes victorias en colectivo. Mientras sonaba el outro, ‘Infinite Nothing’, los cinco músicos se despidieron de los chilenos, esperando volver a encontrarse en el futuro y seguir mostrando más de esta nueva etapa de uno de los baluartes del power metal latino. ¿Cosas a mejorar? Claro, se puede pedir la inclusión de un tecladista en vivo o más temas clásicos, pero hay que reconocer que este Angra -cuando toca el repertorio más reciente- es imparable. Obvio que se extraña a Kiko, Matos y varios otros ex integrantes, pero hay que reconocer que Bittencourt ha sido inteligente en ir recomponiendo el grupo y no dejarlo morir, sino que reformularlo al punto que hoy, deja en claro que esta tercera etapa se consolida totalmente y ya se ganó el respeto de todos los chilenos.

Rodrigo Bravo Bustos

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