Se encuentra usted aquí

Radiohead en SUE: 26 formas de emocionar

Radiohead en SUE: 26 formas de emocionar

Notas sobre la segunda venida de los ingleses a Chile
Radiohead en SUE: 26 formas de emocionar

Miércoles 11 de abril, 2018
Estadio Nacional

I. Antes del show, circuló por las redes sociales un meme con la gráfica de las ubicaciones disponibles en el Estadio Nacional, pero en vez de llamarse "galería" o "cancha", los sectores tenían nombres como "suicidas" o "bipolares" porque, en la caricatura, supuestamente Radiohead y sus seguidores son gente depresiva. Y claro, no estamos ante la banda más alegre del mundo, de hecho, el concierto partió con un número lentísimo como la hermosa 'Daydreaming', en contra de ese mandamiento implícito que indica que la apertura debe encender los ánimos, pero minimizar la gama de emociones que expresan los ingleses a una escala de grises es de un reduccionismo ominoso. El estereotipo fue apaleado más de una vez durante el concierto que, cabe destacar, fue el primero de Radiohead este año. Cuando 'Bodysnatchers' seguida de una reimaginada 'Idioteque' mezclan su frenetismo y su vértigo, no hay "suicidas" ni "bipolares", sino miles de personas complacidas saltando y bailando con la energía a tope. Para atesorar: la clubera versión de 'Everything In Its Right Place' que se las ingenió para terminar citando a New Order (y en especial a ese talentoso cascarrabias llamado Peter Hook), a los que ya han tributado cubriendo 'Ceremony'.

II. En su segunda visita a Chile, un número incomprensible dada la aceptación local de su música, Radiohead vino a cerrar una nueva versión del renacido festival SUE (Santiago Urbano Electrónico), una marca ligada a visitas de artistas añorados en nuestro país como Morrissey, PJ Harvey, Massive Attack, The Strokes, R.E.M., Beastie Boys y Daft Punk. El cartel 2018 incluyó a Föllakzoid, Junun y Flying Lotus, un trío de propuestas que, sumadas, formaron un plato balanceado con varios grupos alimenticios. Los primeros son uno de los pocos grupos nacionales que hacen bip en el radar de la blogósfera indie anglosajona, psicodelia probada en combate dentro y fuera de nuestras fronteras, estupenda apertura para cualquier número extranjero en cualquier escenario. Los segundos tienen a Jonny Greenwood en sus filas y son el fruto de su inquietud creativa, parte de un proceso que acerca al guitarrista a India, y por ende, lo pone en la categoría de personajes como George Harrison, cuya fascinación por la cultura de ese país es célebre, o Damon Albarn, si es por buscar un referente de la misma generación que también sintió la necesidad de escapar a otro continente. El tercero es uno de los más geniales productores de nuestra época, colaborador e influencia de Thom Yorke (con el que protagoniza uno de los mejores gifs de la historia), asociado, además, a Kendrick Lamar, Thundercat e incluso Herbie Hancock. Sus respectivas apariciones proporcionaron un contexto de festividad musical antes del plato de fondo. Una especie de oasis dentro de un frío martes otoñal.

III. Drake hizo famoso el bailecito de 'Hotline Bling', que consiste en moverse ñoña y ridículamente, casi casi como Carlton, pero el canadiense lo hace de una forma que deja claro que él también es parte de la broma y está plenamente consciente de la situación. En cambio, Thom Yorke baila como si de verdad nadie lo estuviese mirando, de seguro tan alerta de todo como Drake, pero con la convicción del que se toma a pecho lo que está haciendo. Su expresión corporal parece comandada por electrodos que le dan golpes de corriente a toda su anatomía. Desde el video de 'Lotus Flower', que anoche apareció en el primero de dos memorables bis, Thom El Bailarín es todo un personaje y anoche fue su debut en Chile. El 2009 también se movía distinto al resto de los seres humanos, pero el rasgo está exacerbado y es un plus del show. Yorke era una figura un tanto menos atractiva sobre el escenario antes de largarse a danzar. Ahora -bueno, desde el 2011- se roba la atención como jamás lo hizo previamente. Paso favorito: el meneo de cuello que hace en 'Identikit' aprovechando la cadencia casi rapera del tema. Que baile tanto y que baile así no es un detalle menor: es un gesto de arrojo de parte de un tipo se toma muy en serio a sí mismo. Tras cometer un pequeño error al final de 'The Bends', que fue uno de los instantes gloriosos de una jornada fuera de serie de por sí, no pudo dejarlo pasar y, con el tema ya terminado, siguió tarareando un segundo más la parte de la letra en la que falló.

IV. Radiohead tocó 26 canciones y quedaron fuera suficientes favoritas de sus seguidores como para armar un setlist de 26 más. No hubo ninguna concesión con los fans de "Pablo Honey" al contrario de la vez anterior, en la que tocaron 'Creep' con un poco menos de mala gana que de costumbre (es sabido que su relación con su primer hit es, por decir lo menos, complicada). Si algo quedó claro en esta pasada es que las canciones de "In Rainbows" son recibidas con el mismo entusiasmo que las de "OK Computer". El 2009 tenían recién un par de años, pero con casi otra década encima, el séptimo disco del grupo ha envejecido increíblemente bien y, a juzgar por las reacciones ante 'Nude' o, pese a su partida en falso, 'All I Need', se trata de una obra transversalmente adorada y menos discutida que "The King of Limbs" o "Hail to the Thief", por ejemplo. Si bien excluyeron su debut discográfico de la selección, abarcaron suficiente de su época noventera como para tranquilizar a los más nostálgicos. 'Karma Police', situada al final, fue tan impactante que se terminó y dejó a muchos coreando a capela "for a minute there I lost myself, I lost myself", con la esperanza de un tercer bis que nunca llegó, pero que la mayoría deseaba porque, insistimos, Radiohead podría haber estado el doble de tiempo tocando si hubiese dependido de su paciente audiencia local, temerosa de que el grupo no vuelva en otros nueve años. De todos modos, el quinteto (al que se suma Clive Deamer en percusión apoyando al siempre certero Phil Selway) hace un excelente trabajo resumiendo un catálogo que, aparte de ser generoso en cantidad, posee decenas de aristas. De la angustia tan propia de la era del rock alternativo que contiene 'Street Spirit (Fade Out)' se pasa a la catarsis desenfrenada en la que entra '2+2=5', que, al igual que 'Weird Fishes/Arpeggi', aunque con menos agresividad, va de a poco creciendo y creciendo hasta llegar a su clímax. Se cruzan tantas emociones que, en un punto de la solemne 'Karma Police', Thom Yorke se carcajea y después hace una risita con voz de Gollum. Momentos brillantes, montones. Si es por escoger uno, a minutos de haber visto el show, una postal sublime fue 'Let Down', una rodaja de "OK Computer" que le movió el piso a todo el mundo en el Nacional, ejecutada a la más absoluta perfección sobre un escenario bañado en tonos morados.

V. De las gigantes, ¿cuál es la mejor banda de rock del mundo? U2 ya perdió su vitalidad creativa igual que Depeche Mode por mucho que le duela a sus numerosos apologistas, The Rolling Stones ya no dialoga con el presente en lo más mínimo, Muse nunca dio la talla. Podríamos seguir descabezando títeres, pero Radiohead es inmune a los contraargumentos. ¿Será que son ellos? Por lo visto en SUE, tienta mucho decir que sí.

Andrés Panes
Fotos: Ignacio Gálvez

Galería Asociada: 

Tags: 

COMENTARIOS

Contenido Relacionado

Tipo Banda Título Hace...
Novedades Radiohead Revive el concierto de Radiohead en #SUE 2018 1 semana 4 días
Galeria Radiohead Radiohead - Sue 2018 1 semana 4 días
Artículos Radiohead Radiohead: Cómo desaparecer completamente 1 semana 6 días
Novedades Radiohead Thom Yorke ya está en Chile para su concierto con Radiohead 2 semanas 2 días
Novedades Oasis: Según esta lista, 'Live Forever' es la mejor canción británica de todos los tiempos 2 semanas 6 días