Se encuentra usted aquí

Mötley Crüe se despidió de los escenarios a lo grande

Mötley Crüe se despidió de los escenarios a lo grande

Crónica desde Ciudad de México
Mötley Crüe se despidió de los escenarios a lo grande

Jueves 10 de septiembre de 2015
Arena Ciudad de México

Con los increíbles y abarrotados conciertos que hoy las bandas de rock ofrecen hasta avanzada edad -y con los también increíbles precios que cobran por cada show-, son pocos los que se resisten a seguir cada año sobre los escenarios, aunque ya lo hagan por mera nostalgia.

Mötley Crüe, en cambio (aunque está todavía por verse), tomó la difícil decisión de despedirse de los escenarios de manera definitiva, cuando aún les quedaban al menos 10 años de lucrativas giras. La asombrosa banda Mötley Crüe a partir de ahora deja de existir, pero sólo en vivo.

Y fieles a su estilo, si deciden despedirse, tiene que ser a lo grande. No podría ser de otra manera. Porque para ellos es todo o nada (y casi siempre todo), y si decidieron despedirse y salir una última vez de gira, era por que tenían grandes razones musicales para hacerlo. Y así lo demostraron ayer en la Arena Ciudad de México, donde exhibieron pesados argumentos musicales.

El estilo desenfrenado que ha caracterizado a los californianos -tanto sobre como bajo el escenario-, fue desplegado en el segundo concierto que realizaron en México -el martes se presentaron ante 12 mil personas en Monterrey-. “The Final tour”, la gira que sólo incluye un país sudamericano -el próximo 19 de septiembre en Rock in Rio, Brasil-, deleitó a una audiencia chilanga que se emocionó y extasió con las dos horas del alucinante show de los estadounidenses.

Se pueden decir muchas cosas del cuarteto de Los Angeles. Que están viejos (el más joven, Tommy Lee, tiene 52), gordos (Vince Neil no logra disimular su panza) y enfermos (efectivamente a Mick Mars le cuesta trabajo moverse por una enfermedad crónica en la espina dorsal). Pero viejos, gordos y enfermos, su show en vivo es a toda madre.

Y parece que los mexicanos sabían eso, porque acudieron en masa a ver el postrero concierto. Muchos con jeans ajustados y ojos con delineador (evocando el glam de los 80), se dieron cita.

A las 21:20 horas se apagaron las luces. Un latido retumbaba rítmicamente en toda la arena (pulso que parecía decir “estamos vivos y mejor que nunca”), pero el sensual rugir del motor de una motocicleta indicaba que la noche comenzaba con 'Girls, Girls, Girls'.

La impresión de la audiencia fue grande, a juzgar por sus gritos durante toda la canción. No sólo por la inmejorable salud musical de la que goza la banda, sino que también por el espectáculo que era capaz de ofrecer, haciéndose valer de iluminación vívida, fuegos artificiales hasta por si acaso y una escenografía simple pero efectiva, además de dos bailarinas/coristas que evocaron toda la sensual estética de sus videos musicales de antaño.

Siguieron 'Wild Side', 'Primal Scream' y 'Same Ol’ Situation (S.O.S)', para que Neil pudiera tomar un respiro y “hablar” a la fiel fanaticada: “Mexico City, ¡hola!”. Con 'Don’t Go Away Mad (Just Go Away)”, bajaron los decibeles por un momento, pero exhibiendo una primera sección del show impecable, certera, brava y también muy cargada a lo visual. Las 120 toneladas de equipos que trajeron estaban siendo ocupadas, y muy bien.

Lo que presentó anoche Mötley Crüe fue quizás el mejor show de su carrera en cuanto a entretención. Muy cercanos a lo que usualmente exhibe Kiss en sus conciertos, los californianos se aprovecharon de todo lo que tuvieron a su disposición en esta gira final, pero lo hicieron muy bien, en su propio estilo, abusando del fuego y reflejando su esencia sobre el escenario.

Citando el célebre 'Rock and Roll (part 2)' de Gary Glitter, retomaron la fuerza con el clásico 'Smokin’ in the Boys Room', para luego remontarse a sus inicios en 'Looks That Kill” (1983). Poco a poco Mötley Crüe iba recopilando argumentos para demostrar su real talento musical sobre el escenario. El sonido y la fuerza de la banda no daban tregua, y no lo harían nunca durante las dos horas de show.

El clímax del concierto llegó justo a la mitad, cuando Mars dejó sonando su guitarra en el riff de 'Shout at the Devil'. Todo el escenario se convirtió en un infierno rojo candente, las llamaradas de fuego comenzaron a salir del escenario al ritmo de la música y parte de la escenografía ardía en llamas. Nikki Sixx disparaba fuego por el brazo de su bajo y Neil exprimía los mejores agudos que le quedan a su garganta de 54 años.

Como dice el lema de la gira, “all bad things must come to an end” ("Todas las cosas malas deben llegar a término"). Y el concierto ya se enfilaba por la parte final. Pero esto no podía cerrarse sin las acrobacias a las que Tommy Lee nos tiene acostumbrados. Esta vez, montado en su batería que se desliza por unos rieles tipo montaña rusa llamada “Crücifly”. Haciendo un arco desde su ubicación en el escenario, hasta la mesa de sonido, el baterista se paseó llevando el ritmo de canciones ajenas, algo que destaca más por el aparataje técnico que por el talento del músico.

Más sobrio y elegante, el veterano Mick Mars siguió con su solo, para dar la partida al final del concierto.

'Live Wire', 'Dr. Feelgood' y 'Kickstart My Heart' fueron la triada final del show, tres golpes certeros que no destiñeron en ningún momento. La audiencia estaba emocionada (algunos se abrazaban y lloraban). La banda demostraba que, aparte de funcionar como un cuerpo sólido, cada una de sus partes cobraba identidad sobre el escenario. El gordito rubio que canta bonito, el baterista desenfrenado que arma la fiesta, el bajista galán y el viejo talentoso. Juntos, armaron un cuarteto invencible donde no se le puede pedir más a nadie, porque en este show no falta nada.

Cuando el público gritaba “Crüe” repetidamente con sus puños en alto, la banda regresó, pero esta vez a un pequeño escenario situado en medio de la cancha, atrás de la mesa de sonido (se llama “Crüenest”). Allí interpretaron 'Home Sweet Home' mientras pasaban fotos de toda su carrera. Agradecieron por estos 34 años y se despidieron, presuntamente para siempre de los escenarios.

Con la tranquilidad de haberse retirado al tope de sus capacidades y fieles a su estilo, Mötley Crüe cerró su ciclo, uno que ha visto más altos que bajos y que coronan de manera brillante con “The Final Tour”.

Diego Rammsy S.
Fotos: Guillermo Aponte - Zignia Live

Galería Asociada: 

Tags: 

COMENTARIOS

Contenido Relacionado

Tipo Banda Título Hace...
Videos Mötley Crüe Wild Side (Lyric Video 2017) 2 meses 2 semanas
Videos Mötley Crüe Girls Girls Girls (Lyric Video 2017) 2 meses 3 semanas
Novedades Ranking: Publican los 150 peores discos hechos por hombres 3 meses 3 semanas
Novedades Mötley Crüe La reacción de los niños tras escuchar a Mötley Crüe por primera vez 4 meses 5 días
Novedades Mötley Crüe Mötley Crüe: Celebrarán los 30 años de "Girls, Girls, Girls" con reedición 6 meses 1 semana