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Lollapalooza Chile 2016: día 1

Lollapalooza Chile 2016: día 1

Más joven, más convocador
Lollapalooza Chile 2016: día 1

Sábado 19 de marzo

Parque O’Higgins

El primer día de esta sexta parte del festival Lollapalooza marcó un punto de inflexión en cuanto a su convocatoria, comparada con años anteriores: si por ejemplo, el 2015 encontramos a artistas como The Smashing Pumpkins, Jack White y Skrillex, que atrajeron a público entre 20 y 40 años, en esta edición el público se homogeneizó y bajó el promedio de edad a la veintena, disperso a lo largo de diversos puntos álgidos de la jornada, entre Movimiento Original y Tame Impala, alcanzando a más de 70 mil personas. La militancia estuvo más presente entre los seguidores del cabeza de cartel, Eminem, pero la mayor parte de la audiencia estuvo ahí para ver a un significativo número de artistas de música electrónica que a los escasos números de rock, que se movieron entre lo memorable y lo meramente correcto. Veamos.

Una de las actuaciones que despertó más expectación en la previa fue la de Ases Falsos, y no precisamente por motivos musicales. La polémica se desató hace algunos días por las palabras de Cristóbal Briceño sobre el feminismo, provocando airadas reacciones en redes sociales. Habrá sido eso, o lo temprano de su performance (12:30 horas, con un calor que ya empezaba a reclamar protagonismo), pero el debut del quinteto en Lollapalooza -el 2011 lo hicieron bajo el nombre Fother Muckers- se hizo, al inicio, bajo un público poco numeroso, compensando con un entusiasmo y lealtad envidiables. El arranque -después de una presentación del cantante Zalo Reyes- tampoco fue auspicioso, por las fallas de sonido y rebote que impidieron apreciar a cabalidad ‘Mantén la conducción’, ‘La gran curva’ y ‘Manantial’. Pese a las mejoras, totalmente notorias en los pasajes correspondientes a ‘Pacífico’, ‘Nada’ y ‘Gehena’ -pieza inédita que han presentado en algunos conciertos-, quedó la sensación de que Briceño y sus compañeros son más potentes en modalidad indoor; basta recordar sus exitosos shows en el Teatro Cariola y La Cúpula. ¿Punto negro?, que les bajaran el volumen en ‘Simetría’, la última canción.

En la apertura del Acer Stage, Jiminelson y su banda salieron a confirmar las tan buenas críticas que han tenido en los últimos años, asegurando que estamos frente a uno de los mejores proyectos paridos en Chile. Y es cierto, frente a un pequeño público que disfrutaba a lo lejos bajo la sombra de un aromático eucaliptus o algunos cientos que se animaron frente al escenario, Jiminelson presentó un show sólido, íntimo, en el que su destacada voz atrapaba a los oyentes con letras directas y emotivas. Familias completas disfrutaban del energético show, tanto como la actriz Fernanda Urrejola, que bailó a un costado del escenario hasta que Gustavo la invitó para cantar junto a él. No era la única pareja, pues también estaba de invitado Jimmy Fraizer, reconocido músico y productor que era celebrado desde el público por su señora, la actriz Katyna Huberman. En definitiva, un show amigable, pero intenso, que sonó tan claro como el cielo a eso de las 13:00 horas y que configuró un arranque perfecto para la primera jornada del Lollapalooza 2016.

Pese a llevar más de una década de trabajo, Julius Popper aún puede ser considerado uno de los secretos mejores guardados de Concepción. Y Lollapalooza Chile fue el mejor pedestal para quitarse dicho título. Cuarenta y cinco minutos. Sólo eso bastó para maravillarse ante una propuesta que, lo reconocemos, no es inédita, pero de raíces muy poderosas. ‘Que la maten ya’, ‘Miaucat’, ‘Cielo azul’, ‘No eres tú soy yo’, ‘Genoveva’ y ‘Señorita Moxchichilina’ son títulos para recordar, merced a una impronta que pasa por el jazz y el blues, de cocción nocturna y aliento amargo, dirigida por una banda experta en su ejecución y que enriqueció la propuesta gracias a la presencia de bronces. Los guiños a Charly García y The Kinks juegan más como anécdota, pues lo entregado en el escenario del Lotus Stage fue para aplaudir de pie.

Uno de los proyectos más destacados del Kidzapalooza Stage fue School of Rock, el grupo conformado por jóvenes músicos que, gracias a su sorprendente talento, interpretaron algunos de los grandes clásicos del rock. El arranque con 'Baba O'Riley' de The Who fue sólo el comienzo de un atractivo show que también rescató hits de David Bowie, Jimi Hendrix, AC/DC, The Beatles y Queen, en medio de una fiesta de la música entre familias y entretenidas actividades para niños. Las ejecuciones fueron impecables. Músicos y vocalistas dejaron todo en el escenario, demostrando que no sólo rendirían tributo a los grandes del rock de la escena anglo, sino que también homenajearían a Charly García, Soda Stereo y los chilenos Los Tres, Los Prisioneros y obviamente Los Jaivas, instante donde se vivió la gran sorpresa. Nada menos que Juanita Parra, Claudio Parra y Francisco Bosco subieron a escena para tocar junto a los jóvenes el clásico 'Todos juntos', con el que cerraron un show que dejó a varios con la boca abierta.

The Joy Formidable comenzó a las 14:30 su set en el Acer Windows 10 stage, con cierto retraso, limitando su presentación a 45 minutos en lugar de la hora estimada en el programa. Pero, en ese tiempo, el power trío galés se hizo valer con un impresionante poderío. Rhiannon "Ritzy" Bryan, su vocalista y guitarrista, es una fiera indomable y a la vez dulce, manejando a su antojo su carisma fuese para atronar las seis cuerdas o dirigirse a los, más o menos, mil asistentes que se encontraban en el lugar. Habló de igualdad para los sexos –ella es la más clara manifestación de eso- mientras introducía ‘The Last Thing on My Mind’, e hicieron del ruido su palabra sagrada. La frontwoman terminó bajando al público, para seguir detonando riffs mientras el grupo ya se retiraba. La sorpresa de este Lollapalooza.

A las 14:45 horas ya no había dudas: el calor, como en otras ediciones del festival, daría que hablar. Lo vivieron los que veían a Javiera Mena (Itaú Stage), The Joy Formidable (Acer Windows 10 Stage) y los que esperaban, cielo abierto, a Eagles of Death Metal (VTR Stage). El recinto cerrado del Lotus Stage no auguraba un ambiente distinto, pero así es como le gustan las cosas a The Suicide Bitches. Que el ritmo frenético de sus canciones haga sudar al público. La oscuridad del Teatro La Cúpula fue el mejor asistente para una clase magistral de rock destartalado, crudo, poderoso y sincero. A lo largo de canciones como ‘Chinaski’, ‘No One Cares’, ‘Say My Name’, ‘Liberation’ y ‘Raskolnikov’, se comprueba que el quinteto nacional le gusta alterar el pasaje. Deudora absoluta del punk y grunge, The Suicide Bitches parece un cohete fuera de control, pero sabe perfectamente dónde golpear. Sonido recio y vigoroso.

Tras el lamentable atentado en la Sala Bataclan de París el pasado 13 de noviembre, Eagles of Death Metal, la agrupación formada por Jesse Hughes y Josh Homme pasó -sin quererlo- a ser titular de las primeras planas de todos los medios del mundo, reconociéndolos como sobrevivientes del espantoso ataque terrorista que dejó en shock al mundo de la música, más que como un grupo de rock and roll de canciones juguetonas. Su debut en Chile tenía de todo. La mera curiosidad por ver a "la banda del atentado", pasó rápidamente al olvido tras canciones cargadas de un rock tan enérgico que hizo saltar a gran parte del VTR Stage. Piscolas al seco, sonido perfecto y un champagne en honor al cumpleaños del bajista, fueron los aliños perfectos a una performance sumamente entretenida, por las cuales pasaron canciones como ‘I Love You All the Time’ y ‘I Wanna Be in LA’, donde “Boots Electric" se robó las miradas con su gigantesco carisma y con movimientos que acompañaban perfectamente la ejecución de un set que hizo olvidar cualquier hecho lejano a lo que realmente importa, el rock. Notable.

Mientras Dave Catching aún hacía resonar su guitarra en el escenario VTR, Albert Hammond Jr. comenzaba puntualmente su show a las 4 de la tarde, en presentación de material solista. Ésta era la segunda vez en que un músico de The Strokes actuaba en solitario en Lollapalooza Chile, tras el desastroso paso de Julian Casablancas hace dos años. Bajo ese precedente, no era tan difícil superar lo ocurrido y de hecho, el guitarrista lo logró, a pesar de un sonido que resultó ser un poco aplastante. Incluyó canciones como ‘Back to the 101’ de “Yours to Keep” (2006), ‘St.Justice’ de su EP “AHJ” (2013) y ‘Losing Touch’ de “Momentary Masters” (2015), sin dar respiro ni espacio para nada relacionado a la banda donde se formó. Fue preciso e incluso frío. Correcto, sin buscar darle en el gusto a nadie.

A lo largo del concierto de Candlebox, en el Acer Windows Stage 10, presenciamos a un conjunto de músicos en el que prima el oficio y buenas canciones, altamente gancheras. No contaron con el mismo tiempo de su show en el Teatro Cariola, en diciembre pasado, pero Lollapalooza ofrecía una pantalla algo más atractiva: sus creaciones podían llegar a oídos que sólo conocen las clásicas ‘You’ y ‘Far Behind’. Su formación es más reciente pero no por eso menos aceitada. ‘Best Friend’, ‘Simple Lessons’ y ‘Cover Me’ denotaron consistencia -sobre todo en la ejecución del guitarrista Mike Leslie-, un sostén para el actuar de Kevin Martin, por lejos uno de los mejores frontmen que ha entregado la movida de Seattle. Dueño de un carisma que ya se quisiera Chris Cornell y una cercanía que lo hace competir palmo a palmo con Eddie Vedder, vence a los dos en la conservación de la voz: sus viejas canciones suenan mejor ahora. Conveniente mencionar al hombre de Pearl Jam, pues la interpretación de ‘Alive’ fue un punto cúlmine, sobre todo gracias a la presencia del baterista Dave Krusen, quien la grabó en el generacional “Ten”.

Desconocidos por la mayoría, la banda colombiana Telebit presentó una serie de temas pegadizos de toques electrónicos, que hicieron invitar a una numerosa cantidad de curiosos. Si bien no eran muchos los presentes (la competencia era dura con Albert Hammond Jr. y Candlebox en los grandes escenarios), los asistentes disfrutaron con un show de gran instrumentalización, batería sólida e inmejorable voz, todo sobre una base de eléctricos sonidos de vanguardia, que sirvieron de un buen primer paso para un grupo que esperamos siga con un fuerte camino en alza.

Magaly Fields, el dúo de guitarra y batería de Tomás Stewart y Diego Cifuentes se tomó con fuerza el Lotus stage a las 17:45 horas. Alrededor de 400 asistentes disfrutaron a concho la propuesta primigenia de rock, blues y punk, con ‘El tiro’ marcando uno de los grandes momentos del show, en el que el público no paró de saltar e incluso armó un mosh pit. Energía a borbotones que tuvo una respuesta calurosa. Ambos integrantes no dejaron de demostrar cuán agradecidos estaban por el apoyo a esa hora –muchas bandas no han contado con la misma suerte en ese escenario- dando muestras no solo de un presente sólido, con solo un disco a su haber, “Chromatic Days” sino también de un futuro brillante.

La misión de Kuervos del Sur no era simple: refrendar una jornada en el Lotus Stage en que casi todo estuvo a pedir de boca. El sexteto se plantó en el escenario para entregar una presentación de tintes místicos, por la convivencia entre el sexteto entre el público, que pese a estar lejos de llenar el recinto tuvo una buena asistencia. El conjunto espera lanzar este año un nuevo trabajo, pero el grueso de los cuarenta y cinco minutos de música en Lollapalooza Chile se situó en material pasado, con aquella rica fusión de rock con progresivo y folklore. ‘Hasta poder respirar’, ‘Vendaval’ y ‘El indio’ destacaron en un set cuyo centro principal es el desempeño de Jaime Sepúlveda. El vocalista maneja su voz como una fuerza de la naturaleza, demostrándolo en sus propias canciones y en ‘Aguila sideral’, original de Los Jaivas. Objetivo cumplido, con nota sobresaliente.

Los australianos Tame Impala fueron la primera banda que realmente atrajo a una multitud de seguidores. La fanaticada en Chile no es menor, y así lo han demostrado en cada una de las visitas del conjunto en nuestro país, en las que cada vez atraen mayor público. De alguna manera, su show en Lollapalooza los consagró en estas tierras, demostrando su carácter que pasa tanto de la sicodelia de sus primeros discos directamente al disco y al pop, con total desparpajo, tal como lo hicieron en ‘Let it Happen’, aquella riesgosa pieza que casi llega a los ocho minutos y que da inicio a “Currents”, su último disco, y por sobre todo, su arrastre popular: en un ejercicio en el que Kevin Parker invitó al público a superar a los argentinos, en su hit ‘Elephant’, miles de fans no paraban de saltar, excitadísimos. Parker sonreía agraciado, farfullando “oh shit!”, como si no lo pudiera creer. La noche llegaba y el espectáculo se convirtió en una discoteca con luces de colores y con una masa hipnotizada al ritmo de ‘Alter Ego’. Tame Impala ya maneja a la maestría lo aprendido del pasado, son los visionarios del siglo XXI. Los reyes de la jornada.

Todos Tus Muertos, en el Perry’s stage, reunió a sus más fanáticos, unos tres mil asistentes que siguieron fielmente casi una hora de show. La noche anterior, en La Cúpula, habían realizado un concierto que incluso superó las expectativas del público. En esta ocasión, no venían a replicar lo vivido en forma más íntima el viernes en su sideshow, pero a revalidar su catálogo que fusiona punk y reggae con el renacimiento de la banda tras su pausa de casi cinco años. Lo consiguieron y lo avalaron, el combo es a prueba de todo.

Para Föllakzoid, el festival Lollapalooza les era familiar. Formaron parte de la parrilla 2012, pero cuatro años más tarde las cosas son distintas. La banda nacional goza de una situación espectacular, con un reciente disco -"III"- aplaudido por la crítica chilena y extranjera, siendo requeridos en varios eventos fuera del país. Lo del Lotus Stage fue un golpe sónico que invitó a todos los asistentes al trance. Toques de batería minimalistas y efectos que deformaron los instrumentos hasta el mareo. El aporte visual, a simple vista fue nulo, pero jugaron en total comunión con tracks como 'Trees', 'Electric', alterando sentidos. Hipnótico y penetrante.

Gepe era el nombre más indicado para cerrar la jornada en el Acer stage. El oriundo de San Miguel no sólo se presentó en uno de sus mejores momentos, sino que también dejó en claro el eclecticismo que el festival y el músico comparten. Una perfecta mixtura de pop, electrónica, música andina y reggaetón, hizo bailar a los miles de asistentes desde el primer momento. Más adelante, en medio de los éxitos que lo han ido haciendo conocido en nuestro país y fuera de este, elementos rescatados del hip-hop -e incluso de la bachata- fueron engrosando el carácter original de un músico atrevido, que daba los últimos toques a una extensa jornada que en esos momentos vivía las presentaciones de Jack Ü, Zedd y el controvertido Eminem, rapero que cerró la primera parte de la sexta versión de Lollapalooza Chile 2016, cargada al baile y a la fiesta.

Texto: Jean Parraguez

Rodrigo Bravo

María de los Ángeles Cerda

 

Fotos: Peter Haupt

Jorge López

 

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