Se encuentra usted aquí

Bad Religion : Nuevas experiencias para un consagrado

Bad Religion : Nuevas experiencias para un consagrado

El toque clásico de Lollapalooza Chile 2016
Bad Religion : Nuevas experiencias para un consagrado

Domingo 20 de marzo de 2016
Itaú Stage, Lollapalooza Chile 2016

Uno de los grandes objetivos de esta nueva visita de los héroes del punk californiano a Chile, era poder encantar a un público nuevo, ecléctico, distinto y atraerlos a sus futuros shows (palabras de Brian Baker en una reciente entrevista). En verdad, el cometido tuvo su recompensa gracias a un show cargado a los grandes clásicos y una desbordante energía que logró formar los primeros -y casi únicos- mosh de todo el festival.

Frente a alrededor de unas 15.000 personas y con un azotador calor a eso de las 16:15, el imponente Itaú Stage era adornado sólo con el clásico logo de la banda, muy a la vieja usanza, tanto como la interpretación de esos sempiternos himnos que fueron (y siguen siendo) influencia necesaria para las bandas del estilo. Veinticuatro canciones congeniaron un setlist idéntico al de sus pares en Lollapalooza Brasil y Argentina, donde la tarea fue la misma, tratar de abarcar la mayor parte de hits y repasar lo más posible la gigantesca discografía de 16 álbumes de estudio en tan sólo una hora.

Una de las novedades de esta sexta presentación en Chile, fue el debut en vivo de la nueva contratación de la banda. Jamie Miller demostró que es el baterista que Bad Religion necesitaba. Una demoledora ejecución sobre su instrumento fue la base perfecta para dar aún más fuerza a los clásicos de siempre, comandados por el inagotable Greg Graffin, quien deja de manifiesto un carisma y nivel vocal que no se pierde con el paso de los años.

Por su parte, las cuerdas fueron llevadas por Brian Baker y Mike Dimkich, pese a que -cada cierto rato- las miradas se desviaban notoriamente hacia el eufórico bajista Jay Bentley, quien además servía en los coros con una fuerza que limitaba en lo gutural. En general, el desplante en escena fue más que correcto, traducido en un público que, si bien pudo ser aún mayor, igualmente disfrutó con un punto distinto en medio de un festival cargado a otros estilos musicales.

Otro de los puntos destacables, fue el profundo fanatismo de los seguidores de Bad Religion. Llamó mucho la atención ver a varios asistentes que compraron una entrada para tan solo ver a esta banda. Es cierto, llegaron poco antes del show y se retiraron junto a los últimos riffs de 'American Jesus', confiando en las palabras de Greg, que prometió volver a pisar estas tierras, quizás con algún adelanto del álbum que pretenden lanzar en 2017.

Un show directo, de sonido perfecto y que logró cumplir con creces las expectativas que muchos tenían sobre una banda que ni siquiera conocían. Quien lo diría, después de más de treinta y cinco años de carrera, Bad Religion aún tiene que seguir sudando por hacer disfrutar a nuevos públicos; tarea fácil para una agrupación de este calibre.

Rodrigo Bravo Bustos
Fotos: Jorge López C.

Tags: 

COMENTARIOS

Contenido Relacionado

Tipo Banda Título Hace...
Novedades Metallica Metallica TV comparte video de su presentación en Chile 1 semana 5 días
Discos greg graffin Millport 2 semanas 3 días
Shows The Strokes The Strokes: Hubo un tiempo que fue hermoso 3 semanas 19 horas
Shows Lollapalooza Chile 2017 día 2: El público respondió 3 semanas 22 horas
Shows duran duran Duran Duran: Chicos salvajes, fiesta infinita 3 semanas 23 horas