Se encuentra usted aquí

Robin Zander de Cheap Trick: Muy tontos para renunciar

Robin Zander de Cheap Trick: Muy tontos para renunciar

Los de Chicago regresan a Chile tras 28 años de ausencia
Lunes 27 Noviembre, 2017
Robin Zander de Cheap Trick: Muy tontos para renunciar

El anuncio de Cheap Trick en la gira Solid Rock fue más que oportuno: a casi tres décadas de su primera y única visita a Chile, en el festival de Viña del Mar, la banda liderada por Rick Nielsen y enfrentada por Robin Zander vuelve en un momento que el mismo vocalista describe como “emocionante”, tras haber finalizado el litigio con el baterista Bun E. Carlos, más la integración de Daxx Nielsen al grupo y la copada agenda que han mantenido en los últimos años. Una de las mejores bandas en vivo del rock reconoce su estatus gracias al apadrinamiento de Kiss, la falta de ensayo y, por supuesto, un carisma extraordinario. Robin Zander nos cuenta sobre algunos momentos definitorios de la carrera del cuarteto y sobre su próximo show en Santiago.

Primero, me gustaría saber cómo te sientes con este regreso a Chile casi 30 años de su última visita. 

-Estamos muy felices de volver a Chile, creo que han sido 26 o 27 años de hecho.

-Sí, casi 28.

-Cheap Trick se ha mantenido trabajando muy duro y saliendo de gira, y es una pena que no hayamos ido antes a Chile. Pero ahora vamos a volver y espero que tengamos un buen público que nos vaya a ver. Voy a viajar con mi familia así que voy a disfrutar mucho de este viaje a Chile.

-Increíble. ¿Recuerdas algo de ese show que hicieron en el Festival de Viña del Mar?

-Sí, me acuerdo de muchas cosas. Recuerdo que uno de nuestros técnicos se sintió muy enfermo y tuvo que salir del escenario. Me acuerdo del hotel, de la feria que había afuera del recinto, donde la gente vendía sus cosas, y yo también compré algunos regalos para llevarle a mi familia. Sí, me acuerdo muy bien.

-Justo en esa fecha, se vivían las últimas semanas de la dictadura, así que me preguntaba si palpaste de alguna forma el ambiente de esa época.

-Bueno, recuerdo que la gente en general estaba muy feliz, porque se estaban embarcando en una nueva forma de vida, todos estaban muy entusiasmados, lo recuerdo.

-Cheap Trick ha estado de gira prácticamente desde que comenzaron su carrera. ¿Cómo desarrollaron su puesta en escena para llegar a convertirse eventualmente en una de las mejores bandas en vivo del rock?

-No lo sé, creo que nos convertimos en una banda popular a pesar de nosotros mismos (risas). Somos una banda de rock y tocamos rock y amamos lo que hacemos, y creo que eso se nota. Es solo perseverancia.

-El personaje que creó Rick Nielsen de él mismo, ¿fue totalmente natural o fue algo que él también fue desarrollando de concierto a concierto?

-Bueno, Rick es Rick, siempre ha sido igual. Crecimos en el mismo lugar, tocábamos en bandas distintas. Todos en el grupo tocaban en otros grupos hasta que en un momento decidimos poner lo mejor en una sola. Después de tres ensayos, nunca miramos atrás y nunca más ensayamos de nuevo (risas).

-Tocaron muchas veces en clubes antes de que los firmara un sello discográfico. ¿Qué los mantuvo perseverando todo ese tiempo?

-Esos momentos probablemente fueron los mejores, porque nos estábamos formando como banda, emocionalmente, y también en nuestras canciones, y estábamos desarrollando una personalidad que era reconocible. Así que cuando firmamos contrato y grabamos nuestro primer disco, teníamos unas cuarenta canciones escrutas y éramos una banda ya experimentada que llevaba tocando cuatro años. Que Jack Douglas haya ido a vernos en un boliche, que se llamaba Sunset Bowl, y que le haya encantado la banda, fue solo un accidente. Llamó a Nueva York y la gente del sello nos fue a ver tocar y firmamos contrato. O sea, no lo podíamos creer. Pero esos son los días que recuerdo mejor.

-¿Qué recuerdas de la gira con Kiss en 1977? ¿Qué tan importante fue para ustedes tocar con ellos?

-Bueno, esa es otra historia. Tocamos en un lugar que se llama Max’s Kansas City en Nueva York, manejamos para allá, y no había nadie salvo un par de personas como Gene Simmons de Kiss y David Johansen de The New York Dolls y otras personas famosas de la ciudad que llegaron a vernos. Durante el show, Gene Simmons tiró un billete de cien dólares al escenario y Rick Nielsen lo recogió y se lo llevó a la boca como si fuese a comérselo (risas) y Gene pensó que éramos increíbles. Después del show, fue a los camarines y dio que quería que nos fuéramos de gira con ellos, y un par de meses más tarde, estuvimos de gira en Canadá y parte de la costa oeste de Estados Unidos. Así que eso fue lo que pasó y nos dio un gran impulso, o sea, habíamos tocado con bandas grandes justo antes de eso, como Queen. Tocamos un par de shows con ellos, y eso nos dio mucha prensa en Japón, porque Queen era enorme en Japón, tal como Kiss. Así que salir de gira con esos dos grupos crearon un impacto gigante en el público japonés. La prensa estaba ahí para ver a Queen, pero la prensa nos vio porque estábamos abriendo sus shows, y pasó lo mismo con Kiss. Así que eso fue lo que pasó y seguimos siendo amigos hasta ahora.

-¿Cómo crees que se construyó ese vínculo con Japón? ¿Fue a partir de la gira con Queen?

-Bueno, definitivamente hubo un impacto en la prensa y también con respecto a nuestra imagen, pero definitivamente la música es lo más importante. Si no hubiésemos tenido buenas canciones, no nos habrían tomado en cuenta, pero cuando llegamos allá y tocamos, ya habíamos vendido algunos discos en 1978. De hecho, cuando llegamos por primera vez, habían varios miles de personas en el aeropuerto esperándonos. Cuando el avión se detuvo, pensé, bueno, debe ser alguien bien famoso, porque, mira toda esta gente. Quizás es el presidente de Japón que viene llegando, o ¿qué pasa? Resultó que toda esa gente estaba ahí para vernos, fue un shock. Y de verdad quedamos en shock porque la gente era tan energética, que no podíamos salir del hotel. Tuvimos que movernos en camiones repartidores de correo, con las ventanas bloqueadas, como si fuéramos los Beatles por un par de días, ¿sabes?

-¿Qué recuerdas de la grabación del disco en vivo en Budokan o de ese show en particular? ¿Recuerdas cómo estuvo? 

-Sí, fue sobrecogedor porque el volumen del público era mucho más alto que el de la banda (risas). Fue confuso porque la comunicación era difícil, no entendíamos japonés, así que nuestros técnicos tuvieron dificultades tratando de hablar con los técnicos locales. Pero al final resultó y grabamos un disco en vivo que se convirtió en el más importante de nuestra carrera. Creo que tenía que ser así.

-Dos años después de la salida de ese disco en vivo tuvieron la oportunidad de trabajar con George Martin en el álbum “All Shook Up”. Como fan de The Beatles, ¿cómo fue esa experiencia?

-Fue de verdad increíble. Fue un sueño hecho realidad para mí, porque siempre sentí la influencia de The Beatles en nuestra banda. Para Rick eran The Yardbirds, para Tom eran The Kinks, y para Bun E. era The Who, así que siempre pensé que si juntábamos todo eso y sumábamos a George Martin, íbamos a tener una experiencia maravillosa. Él era un caballero y le gustaba mucho Cheap Trick, y hasta el día que murió éramos muy amigos.

-Los últimos años han sido muy productivos para Cheap Trick. El año pasado, lanzaron “Bang, Zoom, Crazy…Hello”, y este año publicaron “We’re All Alright!” y un disco navideño. ¿Has sentido que este último tiempo ha sido como una especie de renacimiento?

-Sí, creo que Big Machine Records ha sido elemental en esto, porque el presidente del sello es fanático del grupo y nos ha dado la oportunidad de hacer estos discos que ya habíamos escrito, porque habían pasado cuatro o cinco años desde que habíamos publicado material, y teníamos música que funcionaba muy bien, así que fue muy fácil hacer estos discos, estábamos listos. Cuando nos dieron el vamos de Big Machine y Scott Borchetta fuimos e hicimos estos discos y todavía tenemos música, que lanzaremos el próximo año. Es muy emocionante para nosotros ser tan creativos tan tarde en nuestras carreras y sentimos que tenemos mucho que dar y espero que el público aprecie eso porque los apreciamos.

-¿Cómo ha cambiado el proceso de composición en los últimos años comparado al principio de su carrera?

-Bueno, no lo creo, creo que el proceso de composición es prácticamente el mismo. Creo que Tom y yo, especialmente yo, aportamos mucho más. Es un ciclo que se repite, en algunos discos escribo mucho y en otros no escribo un poco, es mucho más lo que hago por estos días que en los setenta, por cierto. Nos hace seguir avanzando, no creo que estaríamos juntos si no escribiéramos canciones e hiciéramos discos.

-Cuéntame sobre su nuevo baterista, Daxx Nielsen. ¿Cómo ha sido tocar y grabar con él en los últimos años?

-Cuando Bun. E se fue, teníamos un baterista que prácticamente era de la familia, y no había razón para no sumarlo a la banda, porque él ya sabía las canciones solo mirándonos. Así que fue una transición fácil. El primer día de Daxx fue en frente de cien mil personas, y llegó, sin ensayar. Así que, cuando lo piensas, está en su ADN. Daxx fue papá hace poco, de su segundo bebé, y estaba muy feliz. Pero tuvimos que seguir tocando, Daxx se fue a casa y mi hijo Robin Taylor lo reemplazó y fue lo mismo, sin ensayos, nada por el estilo, se sabía las partes y sabía las canciones y llegó y escribió el setlist y salimos adelante. Hicimos cuatro shows con él antes que Daxx regresara. Así que éramos como un equipo de futbol, tenemos jugadores en la banca que pueden reemplazar. Cualquiera de ellos me puede reemplazar también.

-Parece que la clave para ustedes es no ensayar.

-Sí, no ensayamos mucho. Ensayamos cuando grabamos discos. De vez en cuando hacemos una prueba de sonido y tiramos una canción que no hemos tocado por un tiempo solo para refrescar la memoria. Nos ensayamos mucho, pero está bien, nos mantiene sueltos y todos ensayamos por separado, solos, pero no como banda. Conocemos las canciones, no es que tengamos que aprenderlas, ¿sabes?

-¿Cómo fue la experiencia de la ceremonia del Salón de la Fama del Rock and Roll el año pasado?

-Oh, dios, fue así: después de 25 años, eres elegible para ser nominado a la inducción del salón de la fama del rock and roll. Y tú piensas, bien, puede que estemos en el salón de la fama, pasan cinco años y piensas, bueno, probablemente nos elegirán el próximo año, después pasan diez años y bueno, parece que no nos van a elegir. Pasan quince años y piensas que se vayan a la mierda, igual no tienen idea de lo que están hablando. Después te eligen, y los perdonas (risas).

-¿Cómo está tu relación con Bun E. Carlos? ¿Mantienen algún vínculo o ya no se hablan para nada?

-No le hablo, pero en realidad nunca le he hablado. Nunca hemos sido amigos cercanos. Eso es algo que no ha cambiado. Lo único que ha cambiado es que él aún es parte de la banda, no está de gira con nosotros, pero se le sigue pagando como si estuviese de gira. Si está enojado conmigo, no tiene motivo. Pero sabes cuándo es el momento, a grandes rasgos, sabes cuándo es el momento. Y era el momento.

-¿Qué pueden esperar los fans de su concierto en Santiago?

-Si saben algo de Cheap Trick, eso es lo que pueden esperar. Porque no hemos cambiado mucho y somos muy tontos para renunciar. Parece que todavía le gustamos a algunas personas, así que si quieren venir a ver un show de rock que es probablemente el mejor show de rock que hayan visto, entonces deben ir a vernos (risas).

Cheap Trick se presenta el 8 de diciembre en Movistar Arena junto a Deep Purple y Tesla. Quedan pocas entradas a través de Puntoticket.

María de los Ángeles Cerda

 

Tags: 

COMENTARIOS

Contenido Relacionado

Tipo Banda Título Hace...
Artículos Recuento rock 2017: Mezcla de vigencia y ambición 3 semanas 3 días
Shows Solid Rock, potencia sin fecha de vencimiento 1 mes 1 semana
Galeria Deep Purple, Cheap Trick, Tesla Solid Rock 1 mes 1 semana
Artículos Solid Rock al instante 1 mes 1 semana
Novedades Joe Perry Joe Perry lanza una colaboración con Robin Zander de Cheap Trick 1 mes 1 semana