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Raised On Radio

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Miércoles 13 Julio, 2011

1986. Columbia

1986 fue un año de tensión y discrepancias para Journey, a tal punto que, una vez finalizada la gira de presentación de "“Raised On Radio"”, el grupo se disolvió y estuvo en el congelador por diez años.

Mucho tuvo que ver en ello “el vocalista de la voz de terciopelo”, el grandioso Steve Perry que debido al gran éxito de su disco solista "“Street Stalk"” de 1984, empezó a tener cada vez más control en la dirección artística de Journey a tal punto que él mismo fue el productor de este disco. Este hecho trajo repercusiones negativas, pues el bajista Ross Valory abandonó el grupo molesto por esta situación, para luego, en plena grabación del disco, ser seguido por el extraordinario baterista Steve Smith, que luego de grabar tres canciones, también se bajó del barco.

Todo lo anterior podría haber sumido en un completo fracaso a "“Raised On Radio”", pero a pesar de aquello, el disco logró triunfar vendiendo más de dos millones de copias en el año de su edición y aportando algunos temas notables en el catálogo de “clásicos” de la banda. Con un sonido global más melódico y menos rockero que sus trabajos previos (los inmensos “"Escape”" de 1981 y "“Frontiers"” de 1983 que vendieron diez millones de copias cada uno), “ROR” incluso podría ser considerado una continuación lógica de “"Street Talk"” de Steve Perry, como lo demuestra la grandiosa '‘Girl Can'’t Help It'’, un inicio lleno de magia y bellas armonías vocales, donde por supuesto (como en todo el álbum), el foco de atención es la superlativa interpretación vocal de Perry. Los teclados de Jonathan Cain acompañan maravillosamente y la guitarra de Neal Schon brilla en los solos, redondeando uno de los temas que se convirtió en uno de los clásicos del disco. Junto a ellos los músicos de sesión Larry Londin en batería, y el gran bajista de color Randy Jackson (que no tiene ningún parentesco con Michael Jackson), completan el cuadro.

‘'Positive Touch'’ es otra canción claramente comandada en la composición por Steve Perry, incluso el solo de saxofón es herencia de su disco solista, de todas formas, es un bello tema, lleno de riqueza en sus texturas vocales. La siguiente, '‘Suzanne'’ denota claramente la época en que fue grabada, sobre todo en el uso del bajo sampleado a través de sintetizadores, toda una novedad tecnológica para la época, en otro mid tempo refinado, de suma elegancia melódica y con un gran solo de Schon. Luego llega la tremenda '‘Be Good to Yourself’', el tema más rockero del disco y otro clásico que quedó para la posteridad, pues siempre está presente en los shows en vivo de la banda. Un tema dinámico y aguerrido, genialmente comandado por la guitarra de Schon y los teclados de Cain y que tiene todos los elementos sonoros que hicieron grande a Journey, con un sprint vocal impresionante de Steve Perry, sin duda unos de los grandes vocalistas de la historia del rock.

'‘Once You Love Somebody’' tiene un toque funky que hace realzar la labor de Randy Jackson en el bajo, una canción que se aparta un poco de los esquemas habituales de Journey para acercarse a un sonido, que por aquellos años, fue muy representativo del trabajo del británico Rod Stewart, por el contrario, la balada ‘'Happy to Give’' es de lo más esperado para una voz como Perry, que siempre imprime una gran cuota de emocionalidad en estos temas. Otro de los temas “diferentes” del disco lo encontramos en el tema título, que parte con una armónica muy southern rock, para luego arremeter con una guitarra bien rockera. '‘I'’ll Be Alright Without You'’ es otro de esos momentos de pura magia musical. La voz infinita de Perry y la elegancia y buen gusto de los arreglos, la convirtieron en otra de las favoritas de los fans. Una canción que fluye maravillosamente hasta explotar en un coro sensacional que refleja toda la grandeza de esta banda esencial de San Francisco, sin duda, los reyes indiscutidos del rock AOR.

Está claro que los medios tiempos comandan el disco e ‘'It Could Have Been You'’ es otro gran ejemplo de aquello, donde, una vez más, la voz llena de soul de Perry termina bordando una canción inmensa. ‘'The Eyes of a Woman'’ es otra balada del disco y esta supera con creces a ‘Happy to give’ en emoción y profundidad lírica. Para el cierre, otra balada con '‘Why Can'’t This Night Go On' forever’, pero esta vez comandada por el piano siempre inspirado de Jonathan Cain, quien le sirve en bandeja la canción a Perry, quien alcanza unas notas altas de escalofriante intensidad cerrando el disco de gran forma.

Como dije anteriormente, “"Raised On Radio"”, es un trabajo más melódico y pausado, pero no por ello de menos grandeza musical que el resto del catálogo de la banda, por ello, también se convirtió en un clásico de Journey sin discusión.

Cristián Pavez

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