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Holy Diver

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Miércoles 06 Julio, 2011

1983. Reprise

Pocos artistas han sido tan significativos en la historia del rock como Ronnie James Dio. Pocos tienen un currículo como el suyo. A través de su primera banda en serio, con la intermediación de Roger Glover, se unió a Ritchie Blackmore en Rainbow, donde estuvo poco más de 3 años, para luego pasar a reemplazar a Ozzy Osbourne en Black Sabbath. En 1982 abandonaría a los padres del heavy metal, para iniciar un proyecto solista. Claro, siendo muy joven había tocado en bandas legendarias, pero siempre con un rol secundario. Rainbow era la banda de Blackmore, Sabbath la de Iommi y Geezer Butler. Con Rainbow editó 3 notables discos, y en sus cortos años como frontman de Black Sabbath participó de 2 tremendos discos de estudio antes de marcharse. Con esos antecedentes, era inevitable estar optimista ante un disco de Dio en solitario, al fin a cargo de todos los detalles, al fin a cargo de “su” banda. No sólo había expectación, sino además mucha presión sobre Ronnie James. Tenía que demostrar porqué dejó ambas bandas sintiendo que podía aportar más, y que estaba al nivel de sus respectivos compañeros de grupo. Llega finalmente 1983, y con una nueva banda, llamada simplemente Dio, había llegado la hora. "“Holy Diver"” sacudió al mundo del hard rock y puso definitivamente a Ronnie James Dio entre los personajes más importantes de la historia del género.

Un comienzo a toda velocidad con ‘'Stand up and shout’', un tema que hace imposible que no le pongas atención al disco. Dio se ha ganado la fama de ser una persona muy calculadora, de no hacer nada al azar. Bueno, probablemente elegirlo’ como primer tema fue una de esas decisiones, muy bien pensada. Para quienes los discos de Ronnie junto a Sabbath fueron imborrables, llega ‘'Holy Diver’', un tema que podría considerarse hermano de ‘Heaven and Hell’, igualmente épico y pesado, este tipo de temas son los que harían reconocibles a Dio durante toda su carrera. Aquí también destaca el equipazo que juntó Dio para acompañarlo en esta cruzada: el bajo de Jimmy Bain (también un ex Rainbow), la batería de Vinnie Appice (ex compañeros de Dio en Black Sabbath) y el extraordinario Vivian Campbell en guitarra (posteriormente en Def Leppard). Con una base absolutamente atrapante, ‘'Holy Diver'’ es hoy un clásico de todos los tiempos. ‘'Gypsy’' es más pesada, con Ronnie James exigiendo su garganta al máximo, logrando de todas formas un tema súper ganchero. Mucho más accesible para el oído común es ‘'Caught in the Middle'’, con un bajo no tan pesado y una melodía más simple.

Es bueno hacer un poco de memoria para recordar lo que ocurría en 1983. El año anterior Iron Maiden había llegado al número uno con el incomparable "“The Number of the Beast"”. Su siguiente trabajo, “"Piece of Mind"” salió al mercado en abril de 1983, y un mes después lo haría el disco de Dio. Ambos suenan parecidos, hay que reconocerlo. Por otro lado, Quiet Riot se despachaba su “"Metal Health"”, futuro multiplatino. Eran días de gloria para los metaleros. Sin embargo, incluso frente a esa competencia, Dio logró trascender por sobre aquellos discos para los amantes del metal en ese año. Su gracia fue que mostró otra cara del estilo, especialmente con la gran joya del disco, '‘Don'’t talk to strangers'’. Una canción realmente única, que crece y crece con el correr de los segundos, gana en fuerza y en intensidad y cerca del final baja un poco la intensidad, para terminar arriba, dejándote literalmente cansado. Otro de los temas inmortales de la carrera de Dio, y junto a la canción que titula la placa, están entre los grandes clásicos de los 80.

Lo que sigue es ‘'Straight to the Heart’', que “fue al sacrificio” para seguir a ‘'Don’'t talk to Strangers'’. Claro, no es una tarea fácil, pero poco a poco se vuelve a aclarar el camino con '‘Invisible'’ y '‘Rainbow in the Dark’', el gran hit radial de este disco. No es un tema tan implacable como '‘Holy Diver'’ o '‘Don’'t talk to Strangers'’, pero es mucho más ganchera, fácil de retener, con un teclado ejecutado por el mismo Ronnie James Dio que le da una dimensión distinta a la del resto de los temas del álbum. Lo mismo el trabajo de la guitarra de Campbell, hacen que finalmente una canción que a primeras parece más débil que las otras termine siendo otro punto alto del disco. Es la gracia de trabajar en buena compañía. 'Shame on the Night'’, la última canción, también tiene aires a Sabbath, y aquí si que la voz de Dio te vuelve loco, realmente explosivo. La parte instrumental es de colección, respondiéndole a todos los que creen que el heavy metal es puro virtuosismo. Ésta es música como cualquier otra, y también se puede hacer simple sin perder la magia. Así, a lo Sabbath termina uno de los discos debut más esperados de la historia. Claro, debut entre comillas.

En el día de hoy este disco sigue estando entre los Top 5 de los metaleros, y Dio está a la altura de los grandes grupos del género, como Maiden, Judas o Sabbath. No sólo eso. Ronnie James Dio sigue creando, y con diversos cambios de formación ha mantenido vivo a Dio y sigue ofreciéndonos su música para complacernos. Y que una leyenda como él siga haciéndolo por amor a la música y no por el sucio dinero nos complace tanto o más que su música misma. Bueno, tal vez no tanto como este disco.

Juan Ignacio Cornejo K.

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