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La luz y el calor de The Velvet Underground

La luz y el calor de The Velvet Underground

A 50 años del inagotable "White Light/White Heat"
Martes 30 Enero, 2018
La luz y el calor de The Velvet Underground

Pasado por alto al momento de su salida, en 1968, el segundo disco de The Velvet Underground terminó convertido en uno de los más influyentes de la historia, al igual que su debut homónimo, el célebre álbum con un plátano en la portada y la participación de Nico. Eso sí, "White Light/White Heat" no podría haber sido más distinto a su predecesor: aunque ambos tendrían un enorme impacto cultural luego de sufrir comercialmente, el segundo disco del grupo de Lou Reed fue un intento deliberado de echar abajo lo construido en el primero. 

Además de Nico y su intrigante carisma vocal, "The Velvet Underground & Nico", aparecido un año antes, contaba con Andy Warhol en el rol de productor y manager, aunque en realidad era una especie de ideólogo de la banda. Ninguno de los dos aparecería en el siguiente lanzamiento, un trabajo absolutamente chocante para los estándares de una época dominada aún por los Beatles, y en la que ninguna tendencia con arrastre, desde los mod hasta los folkies, ofrecía un nicho apropiado para un experimento ruidista de tan compleja rotulación. 

En simple: "White Light/White Heat" escandalizó a las mismas corrientes juveniles que, a su vez, escandalizaban a los adultos. O sea, sus autores no sólo remaban contra sí mismos, sino contra todos los demás. Las tendencias autodestructivas del grupo, el hado de su carrera desde que su primer batero renunció antes de tocar en vivo por primera vez, argumentando que dar shows era venderse, salían a flote en canciones contraculturales hasta el tuétano, rociadas de distorsión, extremistas. Nadie estaba preparado para algo así después del Verano del Amor. 

Antagónicos por naturaleza, The Velvet Underground ni siquiera consumían las mismas drogas que sus colegas, deleitados con las buenas vibraciones de la marihuana y el ácido. Su interés se concentraba en los psicotrópicos callejeros y otras sustancias de efectos devastadores. Ya estaban al tanto de los placeres y los horrores de la heroína, las anfetas y la coca, separados por apenas unos miligramos de distancia. Informada por toda clase de tabúes, la música que hacían resultaba demasiado provocadora y depravada como para volverse popular. 

Los cuatro miembros de la banda se revelan como agitadores en "White Light/White Heat". Combinada con la imaginación inagotable del bajista John Cale, la rusticidad minimalista de la batera Moe Tucker y la simpleza clásica de Sterling Morrison en la guitarra rítmica crean la atmósfera perfecta para la retorcida imaginación de Lou Reed, un cantante de actitud pendenciera, castigador como guitarrista y sencillamente genial como poeta. Esta última faceta es preponderante en el disco: no hay que olvidar que, tras ser expulsado del grupo, reapareció en 1971 diciendo que lo suyo era escribir y que nunca volvería a la música. 

Enemigas del preciosismo, las letras de Reed son habitadas por dealers callejeros travestidos ('Sister Ray') y celópatas que terminaban con el cráneo destrozado ('The Gift', narrada por un imperturbable Cale). Cuesta interpretarlas: nadie sabe si habla sobre su guitarra, sobre esperar a una chica o sobre el orgasmo femenino en 'Here She Comes Now'. Lo mismo ocurre con 'White Light/White Heat': entre los seguidores del grupo es vox populi que habla de los efectos de una inyección de metanfetamina, pero muchos ignoran que también tiene que ver con "A Treatise on White Magic", un libro ocultista por el que Reed sentía gran fascinación. 

Luego de su lanzamiento y en los años inmediatamente posteriores, "White Light/White Heat" fue apenas un bip en el radar. Apareció en el Billboard 200 por una semana, en el puesto 199, para desaparecer de ahí sin dejar rastro. The Velvet Underground, en tanto, nunca revisitó su sonido. Al escuchar los discos en vivo de Reed, incluso se advierte cierto disgusto al desempolvar sus canciones o, al menos, desdén por su forma original. En 1993, cuando la banda se reunió por algunas semanas, tocaban una frustrante versión rockabilly de 'White Light/White Heat' que aparece en " Live MCMXCIII".

Con todo, la placa se volvió cada vez más celebrada en retrospectiva. Su influencia fue haciéndose evidente a partir de los setenta, con Suicide como herederos naturales de su atrevimiento y Joy Division tocando un cover de 'Sister Ray'. Durante esa década, David Bowie (al igual que Mick Ronson, su guitarrista) grabó 'White Light/White Heat', lanzada como single en los ochenta. Tras la muerte de Ian Curtis en 1980, sus compañeros rebautizados como New Order siguieron haciendo 'Sister Ray' como saludo al caído y reafirmación de sus orígenes, una prueba de la importancia que el disco tuvo en quienes sintonizaron su frecuencia. 

Inspirados por "White Light/White Heat", The Jesus and Mary Chain dieron vida al fundamental "Psychocandy", en el que Bobby Gillespie, el futuro líder de Primal Scream, imitaba a Moe Tucker al pie de la letra. En un juego de asociaciones, The Velvet Underground serían, entonces, unos antepasados del shoegaze. Sobre la capacidad anticipatoria del disco, Lou Reed solía decir que se trataba de "la Estatua de la Libertad del punk". 

A partir de los noventa, ya no hay cómo negar la importancia de "White Light/White Heat". Al ejército de fans alternativos, como Sonic Youth o Galaxie 500, se sumarían las dos bandas más grandes de la década, Nirvana (que cubrieron 'Here She Comes Now') y Radiohead. "El rock tal como lo conocemos empezó el día en que The Velvet Underground entró a un estudio de grabación", escribe el veterano Piero Scaruffi, el crítico de música con la visión más panorámica del rubro, quien se refiere a 'Sister Ray' como la obra maestra definitiva en la historia del género, tan sublime como Beethoven o John Coltrane.

El soundtrack de la truncada serie Vinyl incluye a Julian Casablancas de The Strokes, otra banda muy comparada con The Velvet Underground, haciendo 'White Light/White Heat'. Y en noviembre pasado, John Cale celebró el legado de la banda con shows que terminaron con 'Sister Ray' interpretada junto a Kurt Vile, MGMT, Oh Sees y Tunde Adebimpe de TV on the Radio, entre otros herederos estelares de "White Light/White Heat". Ascendida a la categoría de canónica luego de su inicio marginal, la música de Reed, Cale, Morrison y Tucker incluso protagonizó un viral reciente cuando uno de los niños actores de la serie Stranger Things tocó un cover de 'Here She Comes Now' junto a su banda. La leyenda sigue. 

Andrés Panes

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