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Johnny Cash en la cárcel

Johnny Cash en la cárcel

Circunstancias y consecuencias del mítico "At Folsom Prison"
Sábado 13 Enero, 2018
Johnny Cash en la cárcel

La mañana del 13 de enero de 1968, Johnny Cash y su tropa llegaron a Folsom, la segunda prisión estatal más antigua de California, para preparar dos conciertos que pasarían a la posteridad en uno de los discos en vivo más importantes de la historia, "At Folsom Prison". El álbum revitalizó la carrera del Hombre de Negro, quien experimentaba una baja en su popularidad, pero también puso en la palestra las fallas del sistema carcelario estadounidense. Además, cambió para siempre la vida de un reo cantautor.

Cash en ese entonces ya venía de vuelta. Grabar en una prisión era, en cierta forma, el cierre de un ciclo. Cuando se dio a conocer bajo el alero de Sun Records, en los cincuenta, uno de sus principales éxitos fue 'Folsom Prison Blues', escrito desde la perspectiva de un hombre que asesina a otro sólo para verlo morir. Tocar en cárceles se hizo parte de su rutina a partir de 1956. Por años, buscó inmortalizar esos shows en un disco, pero el sello Columbia frenaba su iniciativa. No eran habituales en aquella época los álbumes en vivo, que recién en los setenta se volverían una obligación contractual para los músicos famosos.

Una vez que consiguió el apoyo para realizar "At Folsom Prison", tuvo que enfrentarse a sus propios problemas. Luego de abandonar Sun para irse a una compañía grande, el barítono pagó el precio de la fama haciéndose adicto a la metanfetamina, un estimulante que lo mantenía despierto 23 horas al día. En uno de sus peores exabruptos, causó destrozos en el escenario de la meca del country, Grand Ole Opry, ganándose la animadversión del circuito más establecido del género. La mala racha aún estaba cerca en 1968.

Dentro de la realidad paralela que es la prisión, sus demonios desaparecieron. Cash estaba consciente de que la tenía más fácil que cualquiera de los mil hombres privados de libertad que esperaban verlo actuar. En las notas del disco, escribió sobre la estructura de concreto y acero: "La cultura de mil años se hace añicos con el estruendo de la puerta de la celda detrás tuyo. La vida afuera que dejas atrás inmediatamente se vuelve irreal, su existencia empieza a dejar de importarte. Todo lo que tienes dentro de la celda es tu instinto animal".

Para cultivar su imagen de tipo rudo, Cash era vago respecto al par de veces en las que se fue detenido y pasó la noche preso. Prefería dejar que el mito creciera. Muchos estaban convencidos de que había soportado largo tiempo tras las rejas, condenado por algún crimen. Con su show de año nuevo de 1959 en la Prisión Estatal de San Quentin, motivó a un reo llamado Merle Haggard a reformarse y hacer carrera en la música. En uno de los encuentros entre ambos, Cash le dijo "tú eres todo lo que la gente cree que soy yo".

Sin espacio a dudas, el cantautor se sentía absolutamente cómodo entre criminales y desventurados inocentes. "At Folsom Prison" lo muestra en su salsa, incluso cuando se le olvidan algunas letras, secundado por una banda excepcional en la que destaca la guitarra siempre exacta del impávido Luther Perkins y el carisma incomparable de June Carter, parte de la realeza del country, una jugadora desequilibrante donde sea que se parase, entretenedora nata. También con ellos, Carl Perkins, quien abrió la presentación en calidad de solista con su mayor hit, 'Blue Suede Shoes', famoso en la voz de Elvis Presley.

Para los presos, un repertorio especial de inclinación carcelera. Altamente conceptual, el setlist del primer show (que constituye todo el LP a excepción de dos temas) estaba lleno de canciones sobre ser pillado in fraganti, cometer asesinato o esperar una ejecución. La selección incluía '25 Minutes to Go', la cuenta regresiva de un condenado a la pena máxima; 'The Wall', acerca de un compañero de encierro que se mata intentando escapar; y 'Cocaine Blues', el relato de un asesino que actúa bajo los efectos de la caspa del diablo. Entre medio, numerosas muestras del humor seco que caracterizaba a Cash en vivo.

Para finalizar el espectáculo, el gesto más significativo que tuvo con los prisioneros de Folsom: la interpretación sorpresa de un tema escrito por uno de ellos. De la autoría de Glen Sherley, quien saltó de felicidad al enterarse ahí mismo de que su creación sería parte del concierto, 'Greystone Chapel' debía su título a la capilla del lugar y en su hermosa letra hablaba acerca de redimirse y ser libre por dentro pese a la reclusión forzada. Con Merle Haggard en mente, Cash adoptaría a Sherley como su protegido.

Su fama revivió gracias a "At Folsom Prison". Llegó al número 13 de Billboard, obligando a la audiencia mainstream a prestarle atención al country. Al año siguiente, repitió el ejercicio con "At San Quentin", número uno en las listas. En cierto punto, se convirtió en vocero de las reformas penales. Hasta probó suerte en el cabildeo juntándose con políticos, incluido el presidente Richard Nixon. Su relevancia pública era tal, que la cadena ABC le dio su propio espacio de variedades, "The Johnny Cash Show", en el que tuvo invitados como Neil Young y Bob Dylan, quien luego seguiría sus pasos abogando por un campeón de box afroamericano encarcelado injustamente, Rubin "Hurricane" Carter.

Usando su renovada influencia, logró sacar tempranamente de la cárcel a Sherley, condenado por robar a mano armada, el último delito de una larga saga llena de estadías en el cautiverio. Las cámaras de televisión captaron el día en el que salió de la cárcel: Cash lo estaba esperando, dispuesto a cumplir su compromiso con las autoridades de mantener a su ahijado activo en la música. Convencido de que podía hacer la diferencia en su vida, le brindó todo tipo de facilidades para publicar material y presentarse en vivo.

El Hombre de Negro vio con tristeza cómo Sherley se negaba a ser reinsertado en la sociedad. Habituado a la vida en prisión, nunca se acostumbró a estar libre: cayó en las drogas y el licor, abandonó a su familia y poco a poco se fue distanciando de la música. La situación se volvió insostenible debido a la conducta cada vez más agresiva que tenía con los músicos de su benefactor. Fue despedido por emitir amenazas de muerte. Sherley terminó trabajando en ganadería por el sueldo mínimo y durmiendo en un camión. Se suicidó en 1978. Cash pagó su funeral y nunca más volvió a tocar en una cárcel.

Andrés Panes

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