De ídolo adolescente a genio iconoclasta: ha fallecido Scott Walker

Thom Yorke, David Sylvian y otros despiden al músico británico-estadounidense

El sello 4AD comunicó esta mañana que el importante e influyente cantante, compositor y productor estadounidense nacionalizado inglés Scott Walker, murió a los 76 años, dejando tras de sí una obra de gran variedad, compleja y, por momentos, extraña y visceral. De acuerdo a la disquera, el artista, caracterizado por su inconfundible voz barítona, dejó a su hija Lee, a su nieta Emmi-Lee y a su compañera Beverly. 

Por medio siglo, el genio del hombre nacido Noel Scott Engel enriqueció la vida de miles de personas, primero como integrante The Walker Brothers, y más tarde como solista, productor y compositor de una originalidad e independencia que no tuvo concesiones. 4AD agregó que Scott Walker fue titán único y desafiante en la vanguardia de la música británica: audaz y cuestionador, produjo obras que se atrevieron a explorar la vulnerabilidad humana y la oscuridad que la rodea. 

Hijo de un geólogo, nació como Noel Scott Engel en 1943 en Ohio, Estados Unidos. Comenzó su carrera como un bajista de sesión, cambiando su nombre al definitivo Scott Walker cuando se unió a The Walker Brothers. En los 60, el trío tuvo un despegue meteórico, especialmente en Reino Unido, con éxitos como 'The Sun Ain't Gonna Shine Anymore’, que rivalizaba con los mismos Beatles.

Pero el estilo de vida de superestrella no era para Scott. Como hijo único, creció sumergido en aquel tipo de soledad rica y lenta en la que la imaginación podía florecer. Fue así como en el peak del éxito con The Walker Brothers, se retiró del centro de atención, regresando como solista para lanzar una serie de álbumes celebrados de manera unánime por la crítica: “Scott” (1967), “Scott 2” (1968), “Scott 3” (1969) y “Scott 4” (1969). 

Durante los 70, siguió editando los discos “'Til the Band Comes In” (1970), “The Moviegoer” (1972), “Any Day Now” (1973), “Stretch” (1973) y “We Had It All” (1974). A mediados de los 70, se reunió con The Walker Brothers, lanzando los álbumes “No Regrets” (1975), “Lines” (1976) y “Nite Flights” (1978), para más tarde, regresar en 1984 como solista con “Climate of Hunter”. 

Tras un largo período de silencio, a mediados de los 90 Walker re-emergió publicando discos que deconstruyeron su propia obra y que lo encumbraron como uno de los músicos más relevantes del rock de vanguardia británico. Entre ellos, “Tilt” (1995), “The Drift” (2006), “Bish Bosch” (2012), “Soused” (2014 con Sunn O)))), “The Childhood of a Leader” OST (2016) y “Vox Lux” OST (2018)

Según 4AD, “basándose en la política, la guerra, la plaga, la tortura y la dureza industrial, las epopeyas apocalípticas de Scott utilizaron el silencio, así como los efectos del mundo real y voces recortadas para articular el vacío. A veces gótico y misterioso, a menudo dramáticamente cinematográfico, siempre sorprendentemente visual, sus obras alcanzaron lo inexpresable, emergiendo del espacio como anhelos de textura y disonancia”.

De ídolo juvenil a ícono cultural, Scott deja para las generaciones futuras un legado de música extraordinaria; un brillante letrista con una voz de cantante inquietante. Walker fue uno de los innovadores más venerados en el extremo de la música creativa, cuya influencia en muchos artistas ha sido reconocida de manera libre y espontánea. El alcance y el dinamismo de su visión han colaborado a entregarle nuevas perspectivas tanto al cine como a la danza, y ha sorprendido al público con música cuya composición trasciende el género y cuya originalidad desafía cualquier encasillamiento. En 2017 se editó “Sundog”, libro con las letras de Walker.

A continuación, puedes leer algunas reacciones por la muerte de Walker de algunos artistas del peso de Thom Yorke, David Sylvian y Cossey Fanni Tutti, entre otros, además de una imponente foto del artista tomada por Jamie Hawkesworth.

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