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Slayer: Cadena perpetua

Slayer: Cadena perpetua

Kerry King aborda la nueva realidad del grupo
Domingo 10 Enero, 2016
Slayer: Cadena perpetua

La muerte en 2013 del guitarrista Jeff Hanneman dejó muchas incógnitas en el aire. ¿Serían Slayer capaces de llenar semejante vacío? ¿Podrían grabar un nuevo álbum sin uno de sus principales compositores y pieza fundamental de su sonido? “Repentless” es la contundente respuesta por parte de una de las bandas más emblemáticas del mundo del metal. Hablamos con Kerry King sobre cómo han afrontado semejante reto, su desprecio por la religión y el hecho que se vendan camisetas del grupo en cadenas de moda.

No importa cuánta experiencia tengas, entrevistar a Kerry King acojona. Miles de imágenes de su imponente figura acumuladas a lo largo de los años en tu memoria (su cabeza calva haciendo headbanging, su barba encadenada, sus muñequeras de pinchos gigantes, sus brazacos agarrando su guitarra en forma de flecha…) son suficientes para que notes un nudo en el estómago en los minutos previos a que suene el teléfono. Es el puto Kerry King y tienes la sensación, incluso la certeza, de que si le cabrearas, sería capaz de estrujarte el cráneo… con una sola mano. Pero la realidad es otra. A lo largo de media hora, el guitarrista se muestra como alguien afable y con cierta tendencia a la risa fácil. Lo cual no quita que sea tajante cuando lo desea (en seguida leerán cómo despacha una referencia que le hago a su ex baterista Dave Lombardo) o que no se despoje en ningún momento de su coraza para mostrar una cara más humana cuando le pregunto por el fallecido Jeff Hanneman no sólo a nivel profesional, o su relación con Tom Araya, el otro pilar fundamental que todavía sigue en pie en Slayer.

Aun a riesgo de pecar de psicoanalista barato, diría que alguien que aparece siempre públicamente con gafas de sol puestas, más que protegerse de la exposición del sol, lo que busca es no exponerse a los demás. Teniendo en cuenta todo lo que el grupo ha vivido en los seis años desde que lanzaron su anterior disco “World Painted Blood”, es comprensible que alguien que proyecta una imagen de tipo duro como King haya acentuado todavía más un mecanismo de defensa para lidiar con sus sentimientos.

Los hechos son conocidos por todos. A principios de 2011 a Jeff Hanneman le diagnosticaban una fascitis necronizante como consecuencia, según todos los indicios, de la picadura de una araña. La infección le apartó temporalmente de Slayer ante la imposibilidad de seguir tocando la guitarra. Aunque al año siguiente parecía que evolucionaba favorablemente, su vuelta a la actividad nunca se concretó y el 2 de mayo de 2013 se producía el fatal desenlace. Hanneman fallecía de una insuficiencia hepática en un hospital de California. Una cirrosis consecuencia del abuso de alcohol fue determinada como la causa de su muerte pocos días después. Al parecer nadie de su entorno era consciente de la gravedad de su adicción, pero todo apunta a que Hanneman estaba sumido en una fuerte depresión por su incapacidad de seguir haciendo música y prefirió ahogar sus penas bebiendo que afrontar un futuro fuera de Slayer. Recordemos que él era el autor de clásicos de estos pioneros del thrash como ‘Raining Blood’, ‘South Of Heaven’, ‘Dead Skin Mask’ o ‘War Ensemble’.

Tal como habían hecho en los dos años anteriores -en los que también se produjo la marcha de Lombardo tras acusar a Araya y King de haber falseado las cuentas del grupo en beneficio propio- Slayer decidieron gestionar la tragedia a su manera: siguiendo adelante sin mirar atrás. El grupo no ha hecho ni una mención a su compañero desde el escenario y sólo cuando desplegan un gigantesco telón en el que se lee ‘Angel Of Death - Hanneman 1964-2013- Still Reigning’, los fans tienen la oportunidad de homenajear al desaparecido guitarrista.

Quizá la procesión vaya por dentro, y quizá todo el mundo merece poder seguir adelante con su vida, pero no deja de ser desconcertante como Araya y King, acompañados eficazmente por Gary Holt, su viejo amigo de Exodus, y Paul Bostaph, quien ya había sustituido a Lombardo en buena parte de los noventa, no se han planteado en ningún momento poner punto final a la legendaria banda. ¿Son Slayer todavía Slayer sin el 50% de sus miembros fundadores? Como ocurre con todas las bandas, el futuro no está tanto en sus manos, si no en la de sus seguidores. Y nada parece indicar que por ahora, estos prefieran vivir en un mundo donde Slayer no existan.

-Hola Kerry, esta es la última entrevista que hago antes de irme de vacaciones. ¿Cuándo y dónde es la última que has ido de vacaciones?
- (Risas) Para mí quedarme en casa es estar de vacaciones porque mi trabajo me lleva a todas partes. Pero la próxima gira que haremos acabará en Hawai y aprovecharé para quedarme allí un par de días. La verdad es que lo último que quiero hacer cuando no estoy de gira es viajar.

-Lo entiendo. Pero aún así, muchas veces de gira no tienes la oportunidad de visitar las ciudades donde estás. ¿Nunca te apetece volver a alguna de ellas?
-Es verdad. Muchas veces sólo ves el hotel y la sala donde tocas. Pero aún así, siempre intento comer algo típico del lugar, probar algo de su cultura.

-¿Cómo les fue en la grabación del video de ‘Repentless’ en Los Ángeles?
-Por desgracia fue uno de los días más calurosos del verano (risas). Pero creo que es genial.

-En el vídeo aparecen actores de culto como Danny Trejo (Machete), Tyler Mane (Halloween) o Derek Mears (Viernes 13). ¿Eres fan de este tipo de películas de terror y acción?
-¡Desde luego! Tener a esta gente que he visto tantas veces en películas estar tan involucrados en uno de nuestros vídeos fue muy emocionante. No puedo esperar a ver el resultado final.

-¿Alguno de ellos era fan de Slayer?
-Creo que casi todo el mundo que estaba ahí lo era, porque nos hicimos un montón de fotos. Posiblemente me hicieron más fotos que tomas para el vídeo (risas).

-Ustedes encabezaron el Mayhem Tour y hubo mucha polémica a su alrededor por la pobre asistencia de público. ¿Fue poder ver a King Diamond cada noche lo único positivo de la gira?
-(Risas) Puede ser. El problema fue que uno de los propietarios se echó para atrás y empezó a hacer comentarios despectivos sobre la gira y el metal en general. La gira se montó muy mal. Hicieron un cartel para el cual pedían mucho dinero, y por eso la gente no respondió. Tocamos en Milwaukee con Suicidal Tendencies y Exodus y agotamos las entradas. Un año después tocamos como parte del Mayhem, con doce bandas más, y no se agotaron. Los fans de Slayer no vinieron a vernos porque la entrada era demasiado cara. Es así de fácil.

-Hablemos ya del nuevo disco. Supongo que una de las cosas buenas es que cuando la gente escucha un nuevo trabajo de ustedes, todo el mundo dice “suena a Slayer”. Nadie dice suena a tal cosa o tal otra. ¿Lo ves como un logro?
-Sin duda. Yo escribí el 90% del disco, así que los fans digan eso me hace sentir que hice bien mi trabajo.

-Pero supongo que escuchas otros tipos de música, no sólo metal. Como músico, ¿nunca has sentido la necesidad de hacer algo que se aleje de su estilo?
-Pues la verdad es que no. Si te digo la verdad por encima de todo sigo siendo un fan del metal. El 95% de lo que hay en mi iPod es metal (risas). Como he dicho en otras entrevistas, si Slayer no existiera e hiciera música con otra gente, sonaría exactamente como Slayer pero con otra voz. ¿Así que para qué hacerlo? A mí me gustan AC/DC porque suenan a AC/DC. Me gustan Judas Priest porque suenan a Judas Priest; nadie más suena como Rob Halford. Yo creo que cualquier banda de éxito tiene un cantante con una voz única que hace que la música suene aún más especial. Me gustan las bandas que suenan a ellas mismas. Eso es lo que los fans quieren de Slayer y cuando estamos componiendo eso es lo que buscamos. Para serte sincero, tampoco sabría hacer otra cosa (risas).

-Éste es el paréntesis más extenso que ha habido entre dos discos y por tanto la expectación ha ido creciendo. Entiendo totalmente que necesitaran más tiempo dadas las circunstancias, pero ¿sentiste por todo ello una mayor presión comparado con otras veces?
-No lo creo. Escribí el disco durante un largo periodo de tiempo. No es como si me hubiera puesto a componer el día que Jeff falleció. Quizá si hubiera sido así, sí que hubiera sentido más presión, pero empecé a componer dos años antes de que pasara todo. Empecé a componer cuando fue picado por la araña. En ese momento no sabía si Jeff iba a escribir cinco canciones, diez o ninguna, pero sabía que yo tenía estar preparado para cualquier escenario. Así que no sentí ninguna presión porque trabajé sin ningún tipo de fecha de entrega.

-Obviamente en sus discos había un equilibrio entre tus canciones y las de Jeff. ¿Intentaste componer algo más cercano a su estilo con el fin de mantener ese equilibrio?
-Yo sé que puedo escribir canciones rápidas, thrash y canciones más pesadas. Lo único que no había intentado históricamente era hacer canciones más atmosféricas. Por suerte tenía el riff de ‘When The Stillness Comes’ desde hacía 20 años. Nunca lo había usado porque nunca lo había necesitado. Jeff siempre era el encargado de escribir esos temas, pero el tener algo así en la recámara me dio mucha tranquilidad. Pero bueno, tuve que coger ese riff y convertirlo en una canción, y grabarla en el estudio. Una vez estuve terminada se me puso la piel de gallina porque me di cuenta que era un tema con un gran ambiente, muy terrorífico, pero es heavy. Me sentí muy satisfecho. Cualquier aspecto que te guste de Slayer, lo encontrarás en este disco.

¿Tienes muchos otros temas en tus archivos que no hayas utilizado?
-Tengo muchas partes, intros, riffs… La intro de ‘Vices’ tiene 20 años. Recuerdo habérsela enseñado a Paul la primera vez que estuvo en el grupo. Voy guardando cosas porque nunca estás seguro de si te acordarás de ellas cuando las necesites.

-El tema ‘Piano Wire’ la escribió Jeff y en otras entrevistas habéis dicho que existen otros temas que dejó antes de morir. ¿Por qué decidieron grabar precisamente ésta?
-De hecho ésta la grabamos para el disco anterior, así que ya existía una versión terminada del tema. Paul regrabó la batería y Tom grabó algunas nuevas voces. Creo que tenemos como ocho o nueve canciones de Jeff de las que ya están grabadas guitarra, bajo y batería, así que es posible que usemos alguna de ellas en el futuro. No están terminadas, pero Tom y Paul podrían hacerlo. Tendremos que escribir letras también. Pero ya veremos qué hacemos en el próximo disco.

-¿Cómo ha cambiado la dinámica del grupo desde que Jeff no está? ¿Tom y tú se han acercado?
-Un poco. Desde luego tenemos que ponernos de acuerdo en más cosas. Esto es ya no es democracia. Básicamente se trata de si dos tipos se ponen de acuerdo o no (risas). Pero lo más extraño para mí en cuanto a esta grabación fue no tener la presencia de Jeff ni sus opiniones. Incluso aunque yo tocará todas las guitarras en algunos temas, Jeff siempre tenía buenas ideas que a mí nunca se me habrían ocurrido. Realmente me inspiraba tenerlo ahí.

¿Dirías que Jeff era un puente entre Tom y tú?
-No, no lo veo así. Simplemente era un gran compositor. Hay notas de Jeff en todos nuestros discos, desde el principio, así que el hecho de que nos arrebatasen eso, no fue fácil para nadie.

-¿Qué es lo que más echas de menos de Jeff?
-Básicamente eso. Era mi socio componiendo. Pero como he dicho, tuve la suerte de haber empezado a componer hace mucho tiempo, así que eso no fue un problema. Dicho esto no poder contar con alguien que componga, como mínimo, el 30% de un disco supone mucho trabajo. No sé si volveré a contar con eso. Tom y yo todavía tenemos que discutir si Gary va a participar en los próximos discos.

-Respecto a esto, ¿crees que Gary no estaba preparado todavía o eran ustedes quienes no lo estaban para involucrarlo tanto?
-Yo no estaba preparado y tampoco creo que los fans lo estuvieran. Pero quería que participara de algún modo y por eso le dije a Tom que debíamos dejarle grabar algunos solos. No lo sé exactamente, pero que grabó al menos ocho temas. Así cuando toque en directo no se sentirá como si sólo estuviera tocando versiones (risas).

-Recientemente hemos visto a AC/DC seguir sin Malcolm Young, a Black Sabbath sin Bill Ward y a Slayer sin Jeff. ¿No hay nadie irremplazable por muy importante que sea dentro de un grupo?
-Depende. En nuestra situación, Gary es nuestro amigo más antiguo en el negocio. Se fue de Los Ángeles para tocar en la Bay Area con Exodus. Le conocemos desde el principio de los tiempos. Creo que él encaja mejor que ningún otro sustituto posible. Dicho esto, cuando mencionas a AC/DC, ¿qué nos hubiéramos perdido si lo hubiesen dejado cuando Bon Scott murió? ¿Cuánta buena música no hubiéramos escuchado? Algunos reemplazos tienen sentido y otros no.

-Tengo entendido que de joven eras fan de Van Halen. ¿Qué es lo que piensas de ellos a día de hoy?
-Actuaron el programa de Jimmy Kimmel en Hollywood Boulevard y como estaba grabando el disco en Hollywood me acerqué a verlo. Cuando era chico vi a Van Halen seis veces con los tres primeros discos. Eddie Van Halen hacía cosas con la guitarra que pensaba que ningún ser humano podía hacer. Así que ver eso fue muy importante para mi educación musical. Dicho eso, hay mucho material a partir del cuarto disco con el que intentaron volverse una banda de pop. Las guitarras desaparecieron, los solos se fueron… pero me sigue gustando mucho la primera época.

-Dado lo poco que se venden los discos hoy en día, no sé si para muchas bandas veteranas como Van Halen o ustedes mismos, tiene algún sentido, desde un estricto sentido comercial, publicar un nuevo disco. ¿Les compensa realmente todo el trabajo que supone?
-Yo creo que todavía sí. Quizá es porque sea de la vieja escuela, pero todavía recuerdo los días en los que compraba vinilos porque no existían los CDs. Es importante. Yo no soy de los que compran un par de temas en Internet. Quiero tener el disco entero, quiero poseerlo. Creo que en la comunidad metálica es especialmente así. Vamos a sacar el disco en vinilo y también una edición limitada en cassette. Para mí es algo totalmente obsoleto, pero al parecer la gente lo quiere (risas). La comunidad metálica es distinta a la del pop. Yo creo que los fans quieren poder tener un 12” y llevarlo al concierto para que se lo firmemos y tener un recuerdo para siempre. Los fans del metal quieren tener el producto, quieren poder mirarlo, leer las letras, no sólo tenerlo en el iPod.

-Pero la fama de Slayer ha trascendido la comunidad metálica. Hoy en día vuestras camisetas se venden en grandes cadenas de moda como H&M y el Instituto Smithsonian les dedicó un vídeo dentro de una serie sobre la música americana. ¿Crees que Slayer ya forma parte de la cultura popular?
-¡Pues creo que sí! Para mí Slayer no es sólo un grupo, es un estilo de vida. Puedes verlo por cosas por las que has dicho. Es como Black Sabbath, AC/DC, Iron Maiden… Cuando llevas mucho tiempo en activo, acabas formando parte de algo más grande.

-Acerca de lo del estilo de vida, hace unos meses vi en una cadena de televisión española una presentadora con una de sus camisetas. Te aseguro que esa mujer no tiene ni idea de lo que es Slayer y probablemente si los escuchara, lo encontraría horrible. ¿No es un poco contradictorio con lo que dices?
-(Risas) Sé que hay gente que se pone una camiseta nuestra a la que le gusta el logo o quiere lucirse con sus amigos, eso ocurre. Pero no me importa. No puedo impedir que la gente compre lo que quiera. No puedo hacer un examen para saber si son fans o no.

-Tanto Tom como tú han destacado la gran labor de Terry Date como productor en el nuevo disco. ¿En qué aspectos ha marcado la diferencia respecto a otros?
-“Es curioso, yo conocía el trabajo de Terry por Pantera, que eran muy amigos míos, pero nunca le había visto o conocido en persona en todos estos años. La primera vez fue cuando estábamos haciendo la pre producción del nuevo disco. Pero tampoco conocía a fondo su obra porque no compro los discos por quién los produce, sino por las bandas. Cuando grabamos necesito que el productor sea un quinto miembro, alguien de quien pueda respetar sus opiniones. Necesito poder hacerle caso cuando me diga que repita algo 85 veces hasta que le guste. Y Terry hizo eso. Jugó con el sonido de guitarras en algunos temas, aportó ideas, a veces ayudó a Tom con las letras... Tiene todo lo que quiero en un productor.

-En ese sentido, ¿crees que Rick Rubin está sobrevalorado como productor?
-Mmm… Ahora mismo sí. Cuando hizo “Reign In Blood”, “South Of Heaven” y “Seasons In The Abyss” sí que estaba igual de involucrado, pero luego dejó que otra gente por debajo de él tomará su lugar. Básicamente se convirtió en alguien que decía ‘esto suena bien’, pero no hacía el trabajo de base, simplemente daba su aprobación. Al menos con nosotros era así.

-Quizá dejó de gustarle el metal…
-No lo sé. A principios de año me lo encontré en la fiesta de un amigo y era la primera vez que le veía en diez años. Ya no sé lo que le gusta.

-En “Repentless” abordan algunos de sus temas favoritos. ¿Te basta poner las noticias para sentirte inspirado?
-Sí, puede salir de eso. Básicamente la inspiración viene de la vida. Viene de estar en un aeropuerto y ver a un gran hijo de puta maleducado en una cola. Viene de estar en un taco. Casi cualquier cosa puede despertar mi rabia o mi odio (risas). Todo suele empezar con una frase o un título. Por ejemplo el título de “God Hates Us All”, salió un día que iba conduciendo y vi una valla publicitaria en la que ponía “Dios ama a todo el mundo”. Y yo pensé ‘A mí no me ama, a mí me odia’ (risas). Nos odia a todos. Así que hay un millón de cosas que me inspiran.

-Precisamente siempre han escupido mucha bilis en contra de la religión. ¿Crees que el mundo sería un lugar mejor si la gente no tuviera creencias?
-Lo creo al 100%. Especialmente en América es peor que nunca. A la gente le lavan el cerebro sus amigos, sus colegas, sus familiares… La gente actúa a ciegas. Tienen un mal día y dicen ‘Oh Dios mío, ayúdame a superarlo’. Si yo tengo un mal día, llamó a un amigo y voy a tomarme una cerveza con él. Soy un libre pensador y sé que Dios no existe. No llevo la carga de la fe.

-¿Crees que si no pudieras sacar tu rabia a través de la música, serías alguien peligroso o violento?
-Es una pregunta hipotética, así que es difícil de contestar, pero es muy posible que sí. Creo que Slayer es un maravilloso alivio violento. Los fans que vienen a ver a Slayer, si no existiera Slayer, es muy posible que fueran violentos de otras maneras.

-¿Es la canción ‘You Against You’ sobre Dave Lombardo?
-Nunca he dicho eso.

-Por eso lo pregunto…
-Pues si sigues preguntando tendré que colgar (risas).

-Ok, pues cambiemos de tema. Siempre se ha dicho que salir a actuar después de Slayer es el trabajo más duro que pueda tener una banda. Pero no sé si sientes que ni siquiera haya alguien que pueda superarlos. Como si jugaran en otra liga…
-Eso sería una buena frase de marketing (risas). Creo que cada banda tiene cosas distintas que las hace especiales. Para mí Iron Maiden, aparte de las grandes partes de guitarra de Dave Murray y Adrian Smith, es ver a Bruce Dickinson lo que los hace grandes. Es como un pájaro. Todavía sigue siendo muy entretenido verle y canta genial después de tantos años. O Black Sabbath con Ronnie James Dio. Dio cantaba en directo igual que en el disco hasta que murió, los riffs monstruosos de Tony Iommi, el bajo de Geezer… por eso ibas a verlos. Lo nuestro es más bien un festival de headbanging. Así que no todas las bandas tienen hacer lo mismo que nosotros para ser increíbles.

-En los últimos años Tom ha expresado su preocupación por el desgaste físico que supone estar en Slayer. ¿Vislumbras que el final del grupo puede estar cerca?
-Puede depende de cómo definas cerca. Si te refieres al año que viene, seguro que no.

-¿Pero te ves siguiendo diez años más?
-Puede ser, ¿quién sabe? Si nos seguimos encontrando bien y Tom tiene voz, y Gary y yo seguimos tocando bien y Paul sigue siendo una máquina, ¿por qué no? Si el producto es bueno, seguiremos adelante. Si no lo es, pues lo dejaremos.

-Me avisan que tenemos que terminar. Slayer ha participado varias veces en el Jagermeister Tour. ¿Cuál es la mejor y la peor experiencia que has tenido después de beber Jager?
-Cada vez que bebes es la mejor y la peor experiencia (risas). La mejor y la peor (risas). Creo que somos el único grupo que ha hecho tres veces el Jagermeister Tour, al menos el único de metal. Cada vez que alguien saca una botella de Jager, sabes que va a pasar algo (risas).

-Teniendo en cuenta que Jeff murió por problemas relacionados con el alcohol, ¿no te ha hecho plantear cambiar tus hábitos?
-Un poco. Pero también tiene que ver con la edad. Me encanta comer un entrecot, pero no voy a comer uno cada día, ¿sabes? Cuando tienes 20 años, tu cuerpo lo aguanta todo. Pero hacerte mayor consiste en saber que tu cuerpo responderá de otra manera, así que tienes que ser más selectivo. Pero en nuestros conciertos hay dos camerinos, y en el de Kerry King es donde está la fiesta (risas).

Jordi Meya

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